Cometas meteorológicas
A finales del siglo XVIII, paralelamente al inicio y desarrollo de la aerostación, se despierta un interés creciente por el estudio de la parte alta de la atmósfera. A lo largo del siglo XIX se utilizan para ese fin los globos aerostáticos, surgiendo, en la segunda mitad de ese siglo, las cometas con fines meteorológicos.
A finales del siglo XVIII, paralelamente al inicio y desarrollo de la aerostación, se despierta un interés creciente por el estudio de la parte alta de la atmósfera. A lo largo del siglo XIX se utilizan para ese fin los globos aerostáticos, surgiendo, en la segunda mitad de ese siglo, las cometas con fines meteorológicos. El Observatorio de Blue Hill, en EEUU, se convierte en el lugar donde más se desarrolla e impulsa el estudio de la alta atmósfera mediante aparatos registradores instalados en cometas.