StoreWindows10

El tiempo este fin de semana: llega el veranillo

Tras una primera quincena de mes caracterizada por una sucesión de descuelgues de vaguadas y gotas frías, que provocaron aguaceros muy intensos en el interior y en el Mediterráneo, ahora la dorsal será la protagonista durante unos días del panorama sinóptico.

Samuel Biener Samuel Biener 21 Sep 2018 - 17:18 UTC
veranillo
¿Habías guardado el bañador y la sombrilla? Durante los próximos días, la playa será una buena opción para combatir el calor.

Resulta extraño escribir un artículo haciendo referencia a la estabilidad meteorológica que se va a imponer durante los próximos días en gran parte del país, tras una sucesión desde finales del invierno de episodios de lluvias y tormentas, con algunos pequeños parones, como por ejemplo la ola de calor de principios del pasado mes de agosto.

Tras las vaguadas y las gotas frías, protagonistas de los últimos meses en el panorama meteorológico español, ahora es el turno de la dorsal, lo que suele ser sinónimo de calor y estabilidad. Con matices, dependiendo de la zona en la que estemos, aunque en gran parte del territorio español la noticia será la vuelta a un verano que climatológicamente (o estadísticamente) finalizó el pasado 31 de agosto.

Durante las últimas semanas el anticiclón de las Azores ha estado fuera de combate, de hecho ya casi ni nos acordábamos de su existencia, pero ahora la dorsal anticiclónica ha ascendido sobre la Península Ibérica, y ahí se quedará hasta el fin de semana. Esto se traduce en temperaturas máximas más altas respecto al promedio de estas fechas.

En el Cantábrico, litoral mediterráneo y Baleares tendremos lluvias débiles y moderadas.

Rozando los 40ºC... y noches tropicales

En algunas zonas del suroeste peninsular, como por ejemplo en el Valle del Guadalquivir y en las Vegas del Guadiana, los valores diurnos podrían alcanzar los 37-39ºC (puntualmente más), que son valores más habituales de pleno verano, mientras que en el interior, especialmente en la mitad sur y en el valle del Miño, las máximas podrían alcanzar los 35ºC.

Curiosamente, puede que estos días veamos más noticias relacionadas con el calor que en todo el verano, donde las protagonistas han sido las tormentas. Además, las noches tropicales volverán a algunas zonas del suroeste peninsular, también en el Mediterráneo, donde no bajan de los 20ºC desde junio en algunos municipios situados a orilla del mar.

Altas presiones en Centroeuropa: pequeños cambios

A partir del fin de semana, las altas presiones se irán desplazando hacia las Islas Británicas y Centroeuropa, disponiéndose de forma zonal (oeste-este), por lo que los levantes anticiclónicos serán los protagonistas durante la semana que viene en la Península Ibérica y Baleares. Aquí es donde hay que matizar los pequeños cambios que provocarán el desplazamiento de las altas presiones hacia el norte.

Las temperaturas bajarán en el litoral mediterráneo, aunque la sensación de bochorno seguirá siendo bastante acusada por la elevada humedad. Además, durante la semana que viene se podrían producir algunas lluvias de carácter advectivo (calor y humedad que arrastra el viento de levante al avanzar sobre el Mediterráneo). En el Cantábrico también se podrían producir lluvias de este tipo.

Salvo alguna tormenta aislada, en el resto del país seguiremos con temperaturas bastante altas, aunque en principio la dorsal poco a poco se iría debilitando y los valores diurnos tenderían a una lento pero progresivo descenso. De cumplirse esta tendencia, la inestabilidad no tardaría en volver, aunque a corto-medio plazo no se observa por ahora ninguna situación de lluvias intensas.

Publicidad