El tiempo de la Semana Santa 2021, ¡primeras tendencias!

Nuestro modelo de cabecera acaba de actualizar las predicciones para los días de Semana Santa de 2021, que traerán unas vacaciones atípicas por la situación sanitaria. ¿Se espera un tiempo muy adverso, como en años anteriores? Aquí te lo contamos.

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Semana Santa 2021
La Semana Santa 2021 será de planes en familia al aire libre. El tiempo, según nuestro modelo de confianza, atenderá a los valores normales de la primera semana de abril.

En las últimas horas, el ECMWF, que es el organismo en cuyas presiones se basan los pronósticos del Departamento de Meteorología de Meteored, acaba de actualizar sus predicciones semanales a largo plazo, llegando ya a la Semana Santa, que este año cae del 28 de marzo al 4 de abril. Aunque serán unos días festivos muy atípicos, condicionados por las medidas de protección y las restricciones de movilidad como consecuencia de la situación sanitaria, no faltarán los recomendables planes al aire libre. El tiempo será decisivo.

Una Semana Santa sin anomalías significativas de lluvias, por ahora

Las últimas previsiones del Centro Europeo apuntan a que las precipitaciones rondarán los valores medios para los días grandes de la Semana Santa en casi todo el país, excepto en algunas zonas concretas. En el entorno del Estrecho, Sierra Morena, mitad occidental de Andalucía, puntos del interior de Cataluña y en el oeste de Canarias las lluvias podrían quedarse ligeramente por debajo del promedio.

De momento, no se prevén grandes anomalías en lo que respecta a la lluvia en ninguna zona del país. El tiempo más tranquilo se prevé en puntos del suroeste peninsular y del interior noreste.

Pese al refrán de "Abril, aguas mil", lo cierto es que en muy pocas zonas del país es uno de los meses más lluviosos del año. Seguramente esa fama venga dada por el hecho de coincidir con la Semana Santa y su tiempo tan variable. En la vertiente cantábrica y en las principales cordilleras suele dejar normalmente acumulados de más de 100 l/m2, en contraste con el extremo sureste y de algunas zonas del archipiélago canario, donde los valores medios mensuales no pasan de los 15.

Durante los días grandes de la Semana Santa las precipitaciones podrían quedarse ligeramente por debajo de la media en algunas zonas del oeste de Andalucía y de la Meseta Sur. También en algunas comarcas del interior de Cataluña.

¿Y cómo suelen ser las precipitaciones en las fechas en las que cae este año la Semana Santa? Entre finales de marzo y principios de abril podemos tener de todo: lluvias y nevadas asociadas a frentes, de carácter advectivo, y también de carácter convectivo (tormentas), por la visita de vaguadas o embolsamientos de aire frío. No obstante, no es habitual tener grandes chubascos tormentosos a esas alturas, que sí son más frecuentes hacia el ecuador y la recta final de la primavera. En definitiva, precipitaciones más persistentes y menos intensas, en caso de aparecer.

En esos días de abril, ¿usaremos abrigos o manga corta?

Al caer en fechas temprana este año, no veremos a mucha gente darse un chapuzón en las playas (a lo que hay que sumar las restricciones de movilidad). Tampoco hay que olvidar que el mar está todavía bastante frío. De todas formas, venimos de un invierno muy singular en lo que respecta a las temperaturas, por lo que no hay que descartar ningún escenario.

No se esperan grandes extremos de temperatura. Según el ECMWF, rondarán los valores promedio en casi todo el territorio.

Las previsiones del ECMWF por ahora no prevén una Semana Santa extrema en lo que se refiere a las temperaturas. Rondarían los valores medios en casi todo el territorio, excepto en el extremo sureste peninsular, litoral de Barcelona y en Baleares, donde las temperaturas pueden ser hasta 1 ºC más altas respecto al promedio de esos días.

Es probable que en algunas capitales del sur y a orillas del Mediterráneo se alcancen o superen los 20 ºC en las horas centrales del día, mientras que por la noche en esta época se nota el fresco o el frío cuando se va el sol, por lo que se debe tener la chaqueta a mano. Tampoco se observan anomalías destacadas en la distribución de los centros de acción en superficie, que nos ayudaría a intuir qué tipo de situación podría ser la más probable.