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Tipos de Olas de Frío en España, ¿las conoces?

Se acerca el invierno y como hemos podido comprobar en estos últimos días, el frío comienza a hacerse sentir en amplias zonas de nuestro país. En los próximos meses podría llegar con más intensidad. A continuación te contamos todo lo referente a las olas de frío que pueden afectar a nuestro país.

Pedro Gavidia Pedro Gavidia 16 Nov 2017 - 10:13 UTC

Ola de frío
Las noches despejadas en situación de ola de frío alcanzan valores extremos.

Se considera ‘Ola de frío’ un episodio de al menos tres días consecutivos, en que como mínimo el 10% de las estaciones consideradas registran mínimas por debajo del percentil del 5% de su serie de temperaturas mínimas diarias de los meses de enero y febrero del periodo 1971-2000.

Una aproximación sencilla al concepto de percentil para quien no esté familiarizado con el término, puede ser la siguiente: los meses de enero y febrero suman 59 días por año, por lo que en el periodo 1971-2000, totalizarán 59 días/año x 30 años = 1770 días, a los que habría que añadir 8 días más correspondientes a los años bisiestos. Al hallar el percentil del 5%, lo que estamos haciendo realmente es localizar el 5% de los días más fríos (1778 x 5/100 = 89 días), y una vez localizados esos 89 días más fríos de los meses de enero y febrero de los años 1971 a 2000, la ‘temperatura umbral’ sería la mayor de esas 89 temperaturas. En cuanto a los tipos de masas de aire que pueden provocar una ola de frío en la península Ibérica, podemos destacar las siguientes:

Masa de aire ártico/polar continental (Siberiana) (Ac/Pc)

Masa de aire muy fría que tiene su manantial en la extensa cuenca siberiana, para el aire ártico continental, o en las llanuras rusas y polacas, en el segundo caso. En origen son masas de aire con temperaturas muy bajas en superficie (-25 ó –30 ºC) y muy escaso contenido de humedad. El mecanismo generador de las masas de aire polar continental es bien conocido. La presencia de altas presiones cuasiestáticas sobre Siberia durante el período invernal, provoca un enfriamiento notable del aire de origen polar que previamente se instaló en la zona, lo que refuerza a su vez al anticiclón.

Siberiana
Situación característica que provoca sobre la Península Ibérica una entrada fría de origen polar continental o Siberiano.

La inmovilidad de ese aire sobre el suelo helado justifica la presencia allí de algunas de las regiones más frías de la Tierra, como Yakutia, donde en localidades como Verhojansk u Ojmjakon se alcanzan todos los años, con relativa facilidad, temperaturas de -50 ºC.

Masa de aire ártico marítimo (Am)

Aire muy frío que tiene su fuente en el océano Glacial Ártico. En origen es una masa de aire muy fría (-10 ºC o menos), con una escasa humedad absoluta y gran estabilidad. Cuando el aire ártico marítimo pierde latitud, a favor de una circulación meridiana muy acusada, es habitual que origine fuerte inestabilidad atmosférica en las tierras ibéricas, produciendo nevadas en invierno y fenómenos tormentosos, incluso con precipitaciones en forma de granizo, en las restantes estaciones del año.

Ártica
Situación característica que provoca sobre la Península Ibérica una entrada fría de origen Ártico marítimo.

Masa de aire polar marítima (Pm)

Tiene su origen en el Atlántico norte, en el espacio oceánico comprendido entre Groenlandia, Islandia y las islas Británicas. Se trata de una masa de aire frío con elevada carga higrométrica. A diferencia de las masas de aire continentales, las marítimas, cuando alcanzan Europa occidental, lo hacen con registros térmicos notoriamente más suaves, con valores en torno a 5 ºC.

Su llegada a las latitudes ibéricas se produce a través de dos situaciones sinópticas: vaguadas de gran amplitud y circulaciones de tipo zonal. En uno y otro caso la situación atmosférica en superficie viene presidida por la penetración de borrascas con estructura frontal que van desgastándose a medida que atraviesan el territorio ibérico. El paso de las superficies frontales limpia la atmósfera y el cielo adquiere una tonalidad intensamente azul.

En definitiva, estos primeros desplomes de temperatura, nos ayudarán a recordar que se acerca la época más fría del año y, facilitarán que nuestro organismo se vaya acostumbrando para la llegada de posibles situaciones futuras más crudas y potentes como las citadas anteriormente. 

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