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Nieve industrial: copos que nacen entre la niebla y la contaminación

En los últimos años se han empezado a divisar misteriosos copos que se precipitan entre la niebla y que llegan a cubrir calles de pueblos y ciudades. No son naturales, ¡surgen por la contaminación!

Juan José Villena Juan José Villena 08 Dic 2017 - 12:00 UTC
Nieve industrial
Entre la niebla y el frío sale la cencellada. Si además hay contaminación, puede aparecer la misteriosa nieve industrial.

En diciembre de 2013 la región francesa de Lyon recibió una inusual nevada. La calma anticiclónica derivó en días gélidos y húmedos, con una densa niebla que empañaba todo. Las nubes bajas empezaron a supurar pequeñas gotitas y, después, copos que acabaron tiñendo el paisaje de blanco. Aquella nieve no fue estrictamente natural; en su formación fue crucial la contaminación. El manto blanco resultante no era tan impoluto como parecía. Se trataba de nieve industrial.

En 2010 los departamentos de Yvelines y Essonne, al oeste de la ciudad de París, ya vivieron un escenario calcado. El anticiclón, la temperatura negativa y la niebla acabaron descargando una rara nevada, como consecuencia de las muchísimas partículas contaminantes que flotaban en el aire.

¿Cómo se forma la nieve industrial?

En este caso no intervienen los cañones que ayudan a que las condiciones en las pistas de esquí se mantengan practicables. Los surtidores de esta nieve son los tubos de escape de los coches y las chimeneas de las industrias.

Los contaminantes en el aire constituyen núcleos de condensación que sirven de “pegamento” para el vapor de agua de la capa más cercana a la superficie. Alrededor de esas partículas gradualmente van apareciendo minúsculas gotitas por condensación que, cuando pesan lo suficiente, caen. Si en ese momento las temperaturas son de 0ºC o inferiores se convierten en copos de nieve.

Desde que se produjeron los eventos de Lyon o Yvelines, Météo France ha estado estudiando las causas de este fenómeno y su impacto. Según sus conclusiones, en un principio la nieve industrial o urbana no representa un peligro para la salud. Se ha comprobado que es muy difícil de predecir y que la composición es calcada a la clásica, no se puede diferenciar a simple vista.

La nieve industrial se forma en las capas más bajas de la troposfera, a escasos 200 o 300 metros de altitud. La nieve natural nace en nubes de mucha mayor altura y entre temperaturas más bajas. 

Aún no se han reconocido este tipo de nevadas en España, aunque muy probablemente ya deben de haber llegado. En invierno es habitual ver la cencellada, que es un fenómeno que se origina en las mismas condiciones pero por contacto de la masa de aire saturada con una superficie, sin que medie la contaminación. No “cae”. En Burgos ayer se llegaron a ver algunos copos entre la niebla. ¿Industriales? Investigaremos.

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