Mira el alarmante aspecto de los acuíferos de Cataluña por la sequía

La primera mitad del 2021 ha venido marcada por un déficit hídrico muy importante y esa ausencia de lluvia se traduce en un sequía evidente en los acuíferos, balsas y cursos fluviales.

La lluvia se está haciendo rogar mucho este 2021 en el nordeste peninsular, especialmente en el interior de las comarcas de Barcelona. Desde el mes de enero hasta hoy allí han caído menos de 200 litros por metro cuadrado (l/m2), cuando la precipitación media "habitual" es de 400 l/m2 en ese periodo. Ha llovido menos de la mitad de lo que sería normal climáticamente hablando, y esa ausencia de agua se percibe en "la Bassa", un rebosadero del acuífero Carme-Capellades. Este ecosistema es un auténtico manantial natural de agua subterránea que ocupa 157 km2.

La Bassa de Capellades es un termómetro que define el estado del acuífero y nos da una idea del déficit o excedente pluviométrico de los últimos meses.

La esperanza se encuentra en los modelos estacionales, especialmente del centro europeo, que nos marcan un agosto con algo más de inestabilidad y chubascos más frecuentes en el nordeste peninsular. Si se cumple la previsión del modelo europeo, ese pequeño excedente de 'agosto' servirá para apaciguar el déficit hídrico que llevamos arrastrando este 2021. Sin embargo, si se cumple el modelo americano, caerá la precipitación 'normal' para estas fechas de tal modo que cada gota de agua será oro para frenar el secado del acuífero.