El material futurista que es 99% aire y más resistente que el acero: así pretenden aplicarlo hoy

Ligero como una pluma, más fuerte que el acero y capaz de aislar el calor extremo. Descubre el material que parece salido del futuro y que ya está cambiando la ciencia y la industria.

Este material único puede repeler líquidos y aceites gracias a su estructura porosa, lo que lo convierte en un material ideal para filtros de agua y aplicaciones de limpieza ambiental.
Este material único puede repeler líquidos y aceites gracias a su estructura porosa, lo que lo convierte en un material ideal para filtros de agua y aplicaciones de limpieza ambiental.

En nuestro día a día vivimos rodeados de materiales tan cotidianos que apenas los cuestionamos: vidrio, plástico, acero, madera. Están tan integrados en nuestro día a día que damos por hecho que la innovación en este campo ya ha tocado techo.

Sin embargo, mientras seguimos usando los mismos recursos de siempre, en los laboratorios se desarrollan sustancias que parecen sacadas de la ciencia ficción. Materiales casi invisibles, ultraligeros, capaces de aislar del frío extremo o de resistir impactos impensables. Uno de ellos, quizá el más sorprendente, es el aerogel.

El material casi invisible que desafía las leyes de la física

El aerogel es un material sólido extremadamente poroso, compuesto en un 99% por aire. A simple vista parece una nube congelada o un trozo de humo solidificado. Su estructura interna está formada por una red tridimensional de nanopartículas, normalmente de sílice, que deja atrapado el aire en millones de diminutos poros.

Lo fascinante es que, a pesar de su aspecto frágil, el aerogel puede ser increíblemente resistente.

Algunos tipos soportan grandes cargas sin deformarse y, en relación a su peso, pueden ser más fuertes que el acero. Además, es uno de los mejores aislantes térmicos conocidos: el calor apenas puede atravesarlo.

De experimento fallido a revolución científica

Lo cierto es que este material no es tan nuevo como podría parecer en un principio. Fue desarrollado por primera vez en 1931 por el científico estadounidense Samuel Kistler, que buscaba una forma de eliminar el líquido de un gel sin que este colapsara. El resultado fue un sólido casi etéreo, ligero como el aire.

Durante décadas, su producción fue cara y complicada, lo que limitó su uso a entornos científicos. No fue hasta finales del siglo XX cuando la tecnología permitió fabricarlo de forma más estable y en mayores cantidades, abriendo la puerta a aplicaciones reales.

De qué está hecho y por qué se ha convertido en un material clave

El aerogel puede fabricarse a partir de distintos materiales, aunque el más común es el aerogel de sílice. También existen versiones de carbono, óxido de aluminio o incluso polímeros orgánicos. El proceso consiste en crear un gel tradicional y sustituir el líquido de su interior por gas mediante técnicas de secado supercrítico, evitando que la estructura colapse.

El resultado es un sólido extremadamente ligero, con una densidad tan baja que algunos aerogeles apenas pesan más que el aire que contienen.

La clave del aerogel está en su combinación de propiedades: ligereza extrema, alta resistencia mecánica y capacidad aislante excepcional. Esto lo convierte en un material estratégico en un contexto donde la eficiencia energética y la reducción de peso son cada vez más importantes.

En un mundo obsesionado con ahorrar energía, reducir emisiones y crear dispositivos más compactos, el aerogel ofrece soluciones que ningún material tradicional puede igualar.

Los usos más sorprendentes de este sólido hecho aire

Uno de los primeros grandes usuarios del aerogel fue la industria aeroespacial. La NASA lo utilizó para capturar partículas de polvo cósmico y como aislante térmico en sondas espaciales. Su capacidad para soportar temperaturas extremas lo hace ideal para misiones fuera de la Tierra.

En la construcción, se emplea como aislante en edificios de alta eficiencia energética. Puede colocarse en paredes, ventanas o techos, reduciendo drásticamente las pérdidas de calor sin añadir apenas peso ni grosor.

En el sector energético, se usa para aislar tuberías industriales, refinerías y sistemas criogénicos. Su resistencia al fuego y su bajo peso lo hacen superior a los aislantes tradicionales.

También tiene aplicaciones médicas, como en vendajes térmicos, prótesis ligeras o sistemas de liberación controlada de fármacos. En electrónica, se investiga su uso para proteger componentes sensibles al calor y crear dispositivos más compactos.

Y aunque sigue siendo más caro que los materiales convencionales, el aerogel está cada vez más presente en productos comerciales. Desde chaquetas ultraligeras con aislamiento térmico hasta paneles de alta tecnología para viviendas sostenibles.

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored