Las tormentas severas se extienden por Europa

Granizadas, tornados, vientos huracanados... Aunque parezca que hablamos de Norteamérica, lo cierto es que en Europa también se empiezan a complicar las cosas. En el este del continente se están produciendo.

Victor González Victor González 30 May 2019 - 16:33 UTC
Tormenta nocturna sobre Serbia.

Estos dos últimos días no han sido tranquilos en el este de Europa. De hecho en las últimas 24 horas se han reportado tormentas severas en países como Bielorrusia, Italia, Serbia o Rumanía entre otros. La mayoría de los reportes ha sido por granizadas severas, es decir, aquellas en las que el granizo supera los 2 cm de diámetro. En este aspecto destaca sin lugar a dudas la granizada del pasado 28 de mayo en Rumanía, en la que el tamaño del granizo superó el umbral de los 5 cm pasando a ser “muy severa”.

El tamaño del granizo es un indicador relativamente bueno de la intensidad de una tormenta y un reflejo de la energía de la que disponían las células que se formaron ayer. La tensión superficial del agua impide que las gotas sigan creciendo a partir de cierto tamaño, pero los cristales de hielo pueden crecer capa a capa sin limitaciones dentro de la nube. Cuando alcanzan un tamaño y peso tal que la corriente ascendente de la tormenta no los puede mantener, caen al suelo. Esto quiere decir que su tamaño está directamente relacionado con la velocidad de la corriente ascendente de una tormenta. Una supercélula puede generar corrientes ascendentes de más de 100km/h, lo que favorece que el granizo alcance tamaños peligrosos antes de caer al suelo.

Pero no todos los reportes han sido de granizo. Hasta cuatro tornados se han reportado en las últimas 24 horas en nuestro continente. Dos de ellos en Italia, otro en Bielorrusia y un último tornado en Debrecen (Hungría), afortunadamente no hay que lamentar víctimas y los daños materiales han sido poco relevantes en todos los casos.

El más llamativo de esos tornados probablemente fue el registrado en las afueras de la ciudad de Minsk, en Bielorrusia, al producirse frente a una zona muy poblada. Se trató de un tornado que, pese a suponer una amenaza por la localización en la que se formó, no ocasionó más que daños leves. También destacan dos tornados gemelos en Montalto Di Castro, en el centro de Italia, que al discurrir por una zona poco poblada no ocasionaron daños relevantes. Aún así no pasaron desapercibidos y su imponente aspecto fue captado y reportado por varios aficionados que se encontraban por allí.

Las tormentas no remiten y podrían llegar a nuestro país

Para poder saber si esta situación va continuar, primero tenemos que fijarnos en su origen. En este momento una profunda vaguada se sitúa sobre la franja central de Europa creando un entorno muy favorable para el desarrollo de tormentas organizadas en el este de Europa. Esa vaguada cerrará su circulación formando una DANA (Depresión Aislada en Niveles altos) que se quedará anclada al norte del Mediterráneo, por lo que cabe esperar que esta inestabilidad se mantenga, desplazándose algo más al sur y afectando con especial virulencia a los países situados al norte del Mediterráneo oriental. Además es muy probable que la situación sea persistente, prolongándose durante buena parte de la próxima semana.

Tampoco podemos perder de vista otra vaguada que durante los primeros días de la próxima semana se aproximará a Europa desde el Atlántico. Podría traer cambios importantes a los países más occidentales, incluyendo a la Península Ibérica, interrumpiendo el periodo de estabilidad tan prolongado que estamos teniendo. Las consecuencias podrían ser un descenso apreciable de las temperaturas y probablemente también la aparición de tormentas intensas en algunas zonas.

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