La siguiente borrasca con nombre podría gestarse este día de la próxima semana

Tras el paso de la borrasca Pedro el anticiclón dominará la situación en España durante unos días. Sin embargo, de cara a la próxima semana podrá llegar una nueva borrasca que traería de vuelta a la inestabilidad.

Tras Pedro se impondrá el anticiclón durante unos días, pero parece que después podrían volver los frentes atlánticos.
Tras Pedro se impondrá el anticiclón durante unos días, pero parece que después podrían volver los frentes atlánticos.

La semana pasada se puso fin al persistente e histórico tren de borrascas que condicionó el tiempo en España durante más de mes y medio, con lluvias casi continuas y temporales destacados. La atmósfera, no obstante, continúa muy dinámica. Ayer, Météo-France nombró a Pedro, la nueva borrasca de gran impacto.

En esta ocasión, su radio de acción no será tan amplio ni tan adverso sobre España como el de las anteriores borrascas al circular más al norte. Aun así, en pocas horas comenzará a repartir precipitaciones, sobre todo en la mitad septentrional, donde además bajará la cota de nieve. La entrada de aire frío en altura favorecerá las nevadas en zonas de montaña.

Tras su paso, se impondrá una tregua anticiclónica bastante generalizada, aunque los modelos ya apuntan a un nuevo cambio de tiempo de cara a la próxima semana, con la posible gestación de otra borrasca que, si cumple los criterios, podría recibir nombre.

La nueva borrasca podría gestarse a principios de la próxima semana

Tras la breve tregua anticiclónica que se impondrá a finales de esta semana, los modelos comienzan a dibujar un cambio de patrón atmosférico a partir del lunes-martes.

Los mapas actualizados dibujan un cambio de patrón claro a partir del martes. En niveles altos de la atmósfera se observa una vaguada atlántica muy marcada avanzando hacia la Península, con geopotenciales en claro descenso y una curvatura ciclónica bien definida al oeste de Portugal.

Febrero acabará con una circulación del oeste muy marcada, sin descartar que la semana que viene alguna borrasca pueda afectar de forma más general a España.
Febrero acabará con una circulación del oeste muy marcada, sin descartar que la semana que viene alguna borrasca pueda afectar de forma más general a España.

Esta configuración no llegará sola. El chorro polar se intensificará sobre el Atlántico, situando a la Península en una zona favorable para la divergencia en altura, un ingrediente clave para que una baja en superficie pueda profundizarse con rapidez.

En paralelo, el contraste térmico en capas medias reforzará la organización frontal. Todo ello creará un escenario propicio para la formación y posible intensificación de una borrasca al oeste o noroeste peninsular entre el martes y el miércoles.

Si en próximas actualizaciones se confirma esa profundización y cumple los umbrales establecidos, el sistema podría ser nombrado por el grupo suroeste, convirtiéndose en la próxima borrasca de gran impacto en el entorno de España.

Los posibles efectos en España

Según las últimas salidas del modelo europeo, la borrasca tendería a profundizarse al oeste de la Península a partir del martes, acompañada de un amplio y activo sistema frontal. En una primera fase, de cumplirse este escenario el grueso de las precipitaciones afectaría a Portugal y al oeste peninsular, con acumulados más destacados en Galicia y el entorno del Sistema Central.

Una temporada de récord
Si finalmente se confirma su nombramiento, la temporada actual alcanzaría ya la letra R, algo poco habitual tan pronto en el calendario. Desde que en 2017 se implantó el sistema de borrascas con nombre en el grupo suroeste europeo, solo la temporada 2023-2024 llegó hasta la R, y lo hizo además en abril.

De producirse ahora, se trataría de la primera vez que se alcanza esa letra en pleno mes de febrero, aunque en esta temporada también se cuentan las danas de alto impacto. Y aún quedaría margen en lo que resta de temporada para completar el “rosco” por primera vez desde que existe este sistema de denominación.

Durante la segunda mitad del martes y, sobre todo, el miércoles, el frente avanzaría de oeste a este, barriendo buena parte del territorio con lluvias relativamente generalizadas. La señal muestra una banda de precipitación bien estructurada cruzando la Península, lo que apunta a un episodio organizado y no a chubascos dispersos.

Las borrascas empezarán a circular más al norte, situación más habitual en esta época del año, a la espera del posible cambio de patrón que se producirá a partir del martes.
Las borrascas empezarán a circular más al norte, situación más habitual en esta época del año, a la espera del posible cambio de patrón que se producirá a partir del martes.

La disposición de las isobaras refleja además un gradiente de presión significativo, indicativo de viento intenso, especialmente en el litoral atlántico y en zonas de montaña. Tras el paso frontal, podría quedar un ambiente más inestable en el norte y noroeste, con chubascos postfrontales y descenso térmico.

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