Julio de 2019, seco y caluroso

En conjunto este mes ha continuado con la escasez de precipitaciones y las temperaturas calurosas, incluso con algún nuevo récord. Veamos con detalle su evolución.

Fernando Llorente Fernando Llorente 04 Ago 2019 - 10:17 UTC
La parrilla de taxis del aeropuerto de El Prat, Barcelona, inundada tras la fuerte tormenta de finales de julio.
La parrilla de taxis del aeropuerto de El Prat, Barcelona, inundada tras la fuerte tormenta de finales de julio.

Julio empezó con importantes tormentas que rompieron la ola de calor de finales de junio, dejando precipitaciones superiores a los 50 l/m2 en puntos de la mitad norte peninsular. Después, rápidamente volvieron las altas temperaturas y se estableció un nuevo récord en Almería aeropuerto el día 6, con una máxima absoluta de 41.6 ºC, superando el valor anterior que databa de 1981.

Temperaturas calurosas

Las máximas han sido superiores a lo normal en la mayoría de las regiones, quizás no de forma tan exagerada como sucedió en el mes anterior pero sí mucho más continuada con valores altos. No solo en Almería se batieron récords, en el observatorio del monte Igueldo, San Sebastián, el día 23 se alcanzaron los 39 ºC, superando los 38.2 ºC que databan, ni más ni menos, del año 1928. En estaciones de AEMET, el valor más alto mensual se alcanzó en Jalance, Valencia, con 42.5 ºC el día 12.

Los valores nocturnos han sido superiores a lo normal, con la salvedad de algunas zonas de la meseta norte, provincias de Zamora y Segovia, donde destacaron como valores más bajos los 2.6 ºC el día 30 en Puebla de Sanabria (Zamora). En Albacete no se bajó de los 25.6 ºC el día 13, siendo récord absoluto de mínima más elevada, igual que en Salamanca el día 23, con 20.4 ºC.

Precipitaciones mayormente escasas

Nuevamente las altas presiones han impedido la circulación de los frentes y las borrascas por nuestras latitudes, con la salvedad de algunos embolsamientos de aire frío en altura que han provocado lluvias y tormentas, como las que se produjeron en la provincia de Navarra, alcanzando los 100 l/m2 el día 8.

En esta jornada se batió el record de precipitación máxima en un día en el observatorio de Soria, con 63 l/m2, referido al período de 1981 a 2010.

En el resto del mes solo algunas tormentas, principalmente en el nordeste peninsular, destacando el sistema Ibérico, los Pirineos y las que cayeron en Cataluña el día 27, con 45 l/m2 en Barcelona, que provocaron problemas de inundaciones, dejando cerrado el aeropuerto de El Prat durante varias horas.

En casi toda la mitad sur peninsular y en ambos archipiélagos la precipitación recogida ha sido inferior a los 10 l/m2. También cabe destacar, por su escasez, la mitad occidental de Galicia y los Pirineos centrales, donde se han recogido entre 10 y 30 l/m2. En todas estas áreas el porcentaje de la precipitación en julio, en conjunto, ha sido muy inferior a la media, sin llegar ni tan siquiera al 50% del valor normal.

Imagen de la ciudad de San Sebastián, desde el monte Igueldo, en cuyo observatorio se superó el record de máxima más alta que databa de 1928.
Imagen de San Sebastián, desde el monte Igueldo, en cuyo observatorio se superó el record de máxima más alta que databa de 1928.

En el resto del país los porcentajes de precipitación han sido normales o superiores a lo normal debido a las tormentas que se han producido en muchas zonas de la mitad norte de la Península y del norte de Canarias.

Consideraciones finales

La evaporación, en su conjunto, ha sido superior a lo normal, con un porcentaje de humedad del suelo sobre la capacidad máxima que solo supera el 50% en el extremo septentrional de la Península, mientras que casi toda la mitad sur y gran parte del resto de la mitad norte, además de ambos archipiélagos, se encuentran con tan solo un 10%.

El agua embalsada en nuestros pantanos está a tan solo el 50,73% de su capacidad máxima y se mantiene un 13% por debajo de la media de los últimos 10 años en el agua embalsada en España y casi el 15% por debajo de la misma semana del año pasado.

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