Aquel trágico 7 de agosto en Biescas, un desastre 'natural'

El 7 de agosto de 1996, se produjo una gran catástrofe en el camping de las Nieves, en Biescas. Una fuerte riada destrozó todo lo que encontró a su paso. Un lugar que era de ocio y de retiro se convirtió en tan solo unas horas en una auténtica pesadilla.

Natacha Payà Natacha Payà 07 Ago 2019 - 07:43 UTC
Biescas
Una fuerte riada provocó el destrozo del camping de las Nieves en Biescas, un 7 de agosto de 1996.

Hoy se cumplen 23 años de la riada que provocó una de las peores tragedias en el norte de Aragón. El suceso se saldó con casi 90 víctimas y un centenar de personas afectadas. El camping de las Nieves, en Biescas, quedó destrozado.

¿Qué ocurrió en Biescas?

El Torrente de Arás se desbordó tal día como hoy pero de 1996, arrasando sin miramiento, con 'rabia', todo lo que halló a su paso. En apenas una hora se llegaron a registrar más de 160 litros por metro cuadrado. Fue un desastre de tipo hidrológico donde la concentración de ramas, troncos, piedras y árboles llegaron a superar los 10 metros en la cabecera del barranco de Arás y, posteriormente, el agua acumulada lo arrastró todo sin respetar el canal que se había preparado.

El camping de las Nieves quedó asolado, una zona de denso arbolado que se convirtió en coches, carabanas y postes eléctricos destrozados hasta casi 3 kilómetros ladera abajo, hacia la localidad de Escuer.

Desastres naturales, ¿o no?

Las administraciones públicas autorizaron la construcción del camping en dicho terreno. La zona de ocio estaba ubicada en el cono de deyección, suponiendo que, en caso de fuertes precipitaciones, el encauzamiento escalonado del abanico fluvial garantizara su seguridad.

Un desastre natural es la consecuencia de la vulnerabilidad de una comunidad sumado al episodio adverso, en este caso meteorológico. La magnitud del desastre depende también de la capacidad de recuperación que tiene la población. En el caso de lo ocurrido en Biescas, ya se sabía del peligro de poner un camping en esa zona, por tanto, nos tendríamos que preguntar si fue un desastre natural o una mala acción del hombre. También vimos algo parecido al año siguiente, en Alicante o Badajoz, donde uno de los problemas estuvo de nuevo en las construcciones existentes en zonas inundables. Las calles se convirtieron en torrentes de agua, centenares de personas quedaron atrapadas en sus casas y muchas perdieron la vida.

Vulnerabilidad ante un suceso así

En España, las inundaciones son uno de los fenómenos naturales que tienen mayor impacto, tanto social como económico. Normalmente son provocadas por lluvias intensas y fuertes, pero también, la mano del hombre a través de construcciones en lugares inapropiados tiene mucho que ver.

Actualmente, en Biescas se han promovido ideas y se ha comenzado a trabajar en proyectos para volver a ocupar ese terreno. Parece ser que tanta muerte no ha servido para aprender una de las mayores leyes de la naturaleza, la de no ocupar el Dominio Público Hidráulico y las zonas de avenidas. El 7 de agosto de 1996, las lluvias intensas provocaron que el camping de las Nieves quedara destrozado, y una vez más nos tenemos que preguntar, ¿seguimos siendo vulnerables ante un 'desastre natural'?

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