El debate: 5 razones por las que se debió hablar de cambio climático

El cambio climático fue un tema bastante ignorado en los dos debates electorales. Se mencionó poco, y de pasada. A continuación aportamos 5 razones que, actualmente, evidencian su papel protagonista en el país.

Juan José Villena Juan José Villena 24 Abr 2019 - 12:49 UTC
Debate electoral
El cambio climático se mencionó muy poco en los debates electorales. Preocupa y afecta a millones de personas en España.

Ayer se celebró el segundo y último debate electoral entre cuatro de los candidatos que optan a asumir el mando del país. Se habló de empleo, sanidad, educación, pactos y políticas territoriales. Temas muy importantes, evidentemente, algunos tanto como el cambio climático. Las referencias a este último se pudieron contar con los dedos de una mano, como las razones que a continuación esgrimimos para defender una mayor presencia de la crisis medioambiental en la campaña.

En verano cada vez hace más calor en España

Esto que parece la panacea para el sector turístico, se puede convertir en un problema para la salud de los españoles. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) publicó a finales del mes de marzo un estudio que evidencia un claro aumento de las temperaturas medias desde el año 1971 en el período estival. Cada vez los picos máximos de calor son más extremos y frecuentes.

El incremento se ha dejado notar sobre todo en la última década, que aguarda los años más cálidos. Así se está produciendo un claro aumento de los climas semiáridos en Castilla-La Mancha, el valle del Ebro y el sureste peninsular, abarcando ya más de 30.000 km2, aproximadamente un 6% del país. El verano se está alargando unos 9 días de media por década hasta el punto que, actualmente, cuenta con prácticamente 5 semanas más que a comienzos de los años 80 según la AEMET.

Hay 32 millones de personas afectadas por el cambio climático en España

Para llevar a cabo este estudio, la AEMET revisó la evolución de temperaturas en 58 observatorios repartidos por todo el país. Pues bien, 37 de ellos desde 2011 han sumado 5 años de temperaturas medias altísimas, dentro del 20% de las más cálidas del periodo de referencia que abarca de 1981 a 2010. El valor más extremo se encontró en el Aeropuerto de Barcelona, allí desde el año 2011 todos los años han sido muy cálidos. En las ciudades de Murcia o Teruel en este lapso solo han registrado un año ‘normal’.

Esos 37 observatorios afectados representan a 32 millones de españoles ya afectados por el calentamiento global de forma evidente, con una sucesión de años muy cálidos en la última década, veranos más largos y un aumento de las noches tropicales.

La temperatura del Mediterráneo aumenta, y también el nivel del mar

Según el Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), la temperatura superficial del Mediterráneo -valga la redundancia- está subiendo 0,34 ºC por década desde los años ochenta. Este incremento de calor conlleva una ‘expansión termal’ que, además, está provocando un aumento del nivel del mar. Los datos, cotejados con los estudios del Servicio de Información Marítima de Copernicus, dan como resultado un incremento estimado en 3,4 mm por año.

Por si fuera poco, un Mediterráneo cada vez más cálido repercute en las temperaturas de las regiones costeras aumentando en verano las noches tropicales. Definidas como aquellas que aguardan una temperatura mínima de 20 ºC o superior, tienen potencial para agravar enfermedades cardiovasculares y respiratorias. La AEMET ya cifra en 60 las noches tropicales que sufre al año la región mediterránea.

La salud de los españoles está en juego

Las noches tropicales no aumentan solo por la presencia del Mediterráneo, también por el parapeto que generan los edificios y el asfalto de las grandes ciudades, dando un plus térmico. Esto afecta al confort y tiene efectos negativos en la salud, sobre todo en grupos de riesgo y cuando llegan las olas de calor. Esas últimas, por cierto, están aumentando su recurrencia y persistencia en los últimos años, cosa que barrunta un gran problema. La AEMET recuerda que hay una elevada correlación entre calor y mortalidad. “A partir de un determinado umbral de temperatura máxima las muertes aumentan de forma notable”, avisa.

Según los datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, entre 2006 y 2017 murieron 83 personas por golpe de calor, y entre 2004 y 2016 fallecieron 446 por exposición a temperaturas excesivas.

Tenemos muchos problemas medioambientales, uno de ellos la contaminación

Para empezar a paliar todo esto hay que hacer planes de organización territorial adaptados al nuevo escenario o reducir los gases nocivos para el planeta y nuestra salud. Entre muchas cosas, claro. La Comisión Europea declaró recientemente que la calidad del aire en España “es un motivo de preocupación”, reclamando a las autoridades españolas la aplicación de medidas de restricción. La contaminación en las últimas décadas ha provocado en nuestro país miles de muertes prematuras.

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