Cómo aumentar de forma natural los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad

Entre las sustancias que nuestro cerebro utiliza para generar los impulsos eléctricos que nos mueven y nos hacen sentir, se encuentra este neurotransmisor, responsable del bienestar y la estabilidad emocional.

serotonina, hormona de la felicidad
Para que las neuronas realicen su función, necesitan ser estimuladas por sustancias químicas presentes en el organismo, como la serotonina, conocida como la hormona de la felicidad.

Los seres humanos también somos química. A los mandos de esa nave que es el cuerpo humano está el cerebro, que se basa en la síntesis (fabricación) y liberación de un gran número de sustancias químicas para llevar a cabo todas sus actividades y para controlar las demás funciones corporales.

Entre esas sustancias se encuentra la serotonina, un neurotransmisor, es decir, una molécula que transmite señales a las células nerviosas (neuronas) para que estas generen los impulsos eléctricos que nos mueven y nos hacen sentir.

Su importancia radica en que los niveles equilibrados de serotonina en el organismo están relacionados con una sensación de bienestar y estabilidad emocional, lo que le ha valido el sobrenombre de “hormona (aunque realmente no lo es) de la felicidad”. Un papel, el de la regulación del estado de ánimo, que comparte con otros neurotransmisores y sustancias químicas presentes en el sistema nervioso, como la dopamina y las endorfinas.

Se ha observado que niveles bajos de serotonina pueden estar vinculados a situaciones de depresión y la ansiedad. Del mismo modo, niveles más altos de serotonina pueden promover un estado de ánimo más positivo.

¿Qué hace la serotonina en nuestro cuerpo?

Este neurotransmisor desempeña un papel crucial en una amplia gama de funciones fisiológicas y psicológicas, la más importante, como hemos visto, la regulación del estado de ánimo. También en la inhibición de la agresividad y de las conductas violentas, y en la modulación del deseo sexual.

Pero, además, participa en la regulación del ciclo sueño-vigilia, en tanto contribuye a la formación de melatonina, una hormona que ayuda a regular los patrones de sueño.

La serotonina influye igualmente en la memoria, el aprendizaje y en otras funciones cognitivas. Y tiene efectos en el control del apetito, por lo que forma parte del tratamiento clínico de personas afectadas por trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia o la bulimia nerviosas.

Cómo potenciar la segregación de serotonina

Dado su papel multifacético en el cuerpo, la serotonina ha sido objeto de estudio en diversas áreas de la medicina, especialmente en psiquiatría y neurociencia, ya que su desequilibrio se asocia con diferentes trastornos neuropsiquiátricos y del estado de ánimo.

Entonces la gran pregunta es, ¿podemos aumentarla de forma natural? La respuesta es sí, en tanto su producción y actividad están reguladas por una serie de factores que incluyen la dieta, la genética, el entorno o el estrés.

La serotonina es sintetizada a partir de un aminoácido esencial llamado triptófano. Esto significa que el cuerpo no lo puede producir, por lo que se debe obtener de la alimentación

Estas son algunas estrategias para aumentar los niveles de serotonina en nuestro organismo.

Fuera estrés

Buscar la calma, la paz mental y el autocuidado debe ser una prioridad. Para ello es indispensable introducir momentos en el día a día que ayuden a relajarse, como dar un paseo, meditar o hacer yoga, pasar tiempo con los seres queridos, leer, escuchar música...

Dieta alta en triptófano

La serotonina es sintetizada a partir de un aminoácido esencial llamado triptófano. Esto significa que el cuerpo no lo puede producir, por lo que se debe obtener de la alimentación. ¿En qué alimentos lo encontramos? En huevos, leche, pollo, pavo, salmón, plátanos, soja, chocolate, nueces y espinacas.

Ejercicio regular

El deporte es un impulsor del estado de ánimo y facilita la secreción de serotonina.

Es uno de los mejores antidepresivos naturales que existen y, por supuesto, va ligado a una óptima salud física y mental. Haz un hueco en tu vida para él.

Exposición a la luz solar

La luz solar (tomada siempre con las debidas precauciones) ayuda a mejorar los niveles de serotonina. Así que pasar tiempo al aire libre es otra de las actividades a las que no debes renunciar si deseas activar su producción.

Masajes y abrazos

Cuando tocamos, abrazamos y acariciamos segregamos oxitocina (una hormona relacionada con el placer), y también se liberan serotonina y dopamina (encargada del buen humor).

Abrazar, tocar, dar un masaje... son métodos naturales para activar la segregación de serotonina.

Todo ello genera una agradable sensación de armonía y plenitud. Para que el abrazo sea eficaz, los expertos recomiendan que dure más de 8 segundos. Es el lapso de tiempo que el cuerpo necesita para liberar estas sustancias.

Dormir bien

Hacerlo con calidad y en cantidad suficiente resulta fundamental para restablecer los niveles de serotonina. Además, el sueño influye notablemente en el rendimiento cognitivo, el bienestar y la salud en general.

Suplementos

En algunos casos, los suplementos de triptófano, 5-HTP (un compuesto que el cuerpo convierte en serotonina) o ácidos grasos omega-3 pueden ayudar.

Por último, es importante recordar que si experimentas síntomas de depresión u otros trastornos del estado de ánimo, es crucial buscar ayuda profesional. Estos métodos naturales pueden ser complementarios, pero no reemplazan el tratamiento médico adecuado.