El Mediterráneo es uno de los "puntos calientes" globales del cambio climático. La disminución de la precipitación media y el aumento significativo de las temperaturas, especialmente en verano, conducirá a una disminución de los recursos hídricos y un aumento de la severidad de las sequías y las olas de calor. Météo-France nos da unas perspectivas de lo que puede acontecer