"Sequía de" huracanes atlánticos en 2026 y ebullición de ciclones tropicales en el Pacífico: El Niño está detrás de ello

Mientras que a inicios de septiembre de 2026 la cuenca atlántica no había desarrollado ningún huracán, en la del Pacífico se habían desarrollado varios huracanes, incluso, alcanzando la categoría 5, la máxima en la escala. Todo ello condicionado por un intenso episodio del El Niño sobre aguas muy cálidas en el Pacífico.

Imagen infrarroja del 6 de septiembre de 2026 con zonas activas de ciclones tropicales vigiladas por el CNH, ver texto para detalles. Tiempo.com
Imagen infrarroja del 6 de septiembre de 2026 con zonas activas de ciclones tropicales vigiladas por el CNH, ver texto para detalles. Tiempo.com

Cuando los meteorólogos publicaron sus pronósticos estacionales en la primavera de 2026, el fenómeno de El Niño que se gestaba en el Pacífico contribuyó a las predicciones de una actividad inferior a la normal en la cuenca del Atlántico, pero superior a la normal en las cuencas del Pacífico nororiental y central. A principios de septiembre de 2026, cerca del pico climatológico de la temporada de huracanes, esos pronósticos de primavera resultaron acertados, con el Pacífico oriental repleto de actividad y el Atlántico notablemente tranquilo.

Vista del satélite DSCOVR con tres ciclones tropicales —llamados Lowell, Karina y Marie— giran sobre las aguas azules del Océano Pacífico y al oeste de Centroamérica y Edouard que lo hace en la zona del Golfo de México a fecha de 1 de septiembre de 2026. NASA
Vista del satélite DSCOVR con tres ciclones tropicales —llamados Lowell, Karina y Marie— giran sobre las aguas azules del Océano Pacífico y al oeste de Centroamérica y Edouard que lo hace en la zona del Golfo de México a fecha de 1 de septiembre de 2026. NASA

Actividad ciclónica en las cuencas del Pacífico y Atlántico condicionada por El Niño

Hasta el 3 de septiembre de 2026, el Pacífico Nororiental había generado 15 tormentas tropicales con nombre y seis huracanes, cifras muy superiores a lo habitual para esa época del año.

La cuenca del Atlántico, por su parte, afectada por condiciones desfavorables de cizalladura del viento, solo había producido cinco tormentas con nombre y ningún huracán.

El Niño suele intensificar la actividad de huracanes en las cuencas del Pacífico oriental y central debido a las temperaturas inusualmente cálidas del agua que provoca en esas zonas del océano. En la cuenca del Atlántico, tiende a suprimir la actividad de huracanes al modificar los patrones de circulación a gran escala, dificultando así la formación de tormentas tropicales sostenidas.

Tendencias de predicción de la actividad de huracanes para las cuencas citadas a inicios de la temporada de 2026. NOAA
Tendencias de predicción de la actividad de huracanes para las cuencas citadas a inicios de la temporada de 2026. NOAA

A la 1:14 p. m., hora del Pacífico (20:14 hora universal), del 1 de septiembre, la cámara EPIC (Earth Polychromatic Imaging Camera) de la NASA, a bordo del satélite DSCOVR (Deep Space Climate Observatory), capturó una imagen de tres ciclones tropicales que se formaban simultáneamente en el Pacífico, junto con uno en el Atlántico. Al sur de las tormentas, se observa una banda de nubes y tormentas eléctricas asociadas a la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT).

La nave espacial se encontraba a casi 1 millón de millas de la Tierra y a poco menos de 93 millones de millas del Sol cuando se tomó la imagen.

El trío de tormentas tropicales y huracanes en el Pacífico estaba formado por Lowell, Karina y Marie. De las tres, Lowell fue la más fuerte, con vientos que alcanzaron la categoría 5 durante varias horas el 2 de septiembre. Casi al mismo tiempo, Karina, que giraba a unos miles de kilómetros al este, alcanzó la categoría 4, un caso inusual de huracanes de categoría 4 y 5 que se producen simultáneamente en la zona. Marie, que giraba al suroeste de Baja California, aún era tormenta tropical cuando se tomó la imagen, pero se estaba fortaleciendo a medida que se desplazaba hacia el noroeste.

En el Atlántico, la tormenta tropical Edouard fue visible para EPIC sobre Luisiana y Texas, poco después de tocar tierra. Provocó lluvias torrenciales y fuertes vientos que derribaron árboles y líneas eléctricas. Algunas zonas recibieron entre 38 y 61 centímetros de lluvia, según meteorólogos del Servicio Meteorológico Nacional.

ACE en las cuencas asociadas

El índice ACE, medido por ejemplo por la NOAA, es la Energía Ciclónica Acumulada (el uso más común con tormentas tropicales y huracanes). ACE es un índice que se utiliza para medir y comparar la actividad total de los ciclones tropicales (huracanes y tormentas tropicales). Se calcula combinando la intensidad (vientos máximos sostenidos) y la duración de cada tormenta tropical y huracán en intervalos de horas, sumando los valores cuando superan la fuerza de tormenta tropical.

Al 3 de septiembre, el índice de energía ciclónica acumulada (ACE) total de la cuenca del Atlántico era de 4,4, aproximadamente un 9 % de lo normal para esa fecha, según las estadísticas recopiladas por los meteorólogos de la Universidad Estatal de Colorado. Mientras tanto, el ACE de la cuenca del Pacífico Nororiental era de 130, aproximadamente un 50 % superior a lo normal. El índice ACE incorpora tanto la intensidad como la duración de las tormentas, lo que facilita la comparación entre tormentas individuales y temporadas.

Imagen de NASA Earth Observatory, tomada por Lauren Dauphin con datos de DSCOVR EPIC. Artículo de Adam Voiland.

Esta entrada se publicó en Actualidad en 06 Sep 2026 por Francisco Martín León