Autor: José Manuel PuentePALABRAS CLAVE. Ebro, frÃo, heladas, rÃo.En siglos pasados con la temperie más rigurosa que la actual, el rÃo Ebro, uno de los más grandes y generosos rÃos de la PenÃnsula Ibérica, se helaba con relativa frecuencia durante los meses invernales. Y esto se producÃa no sólo en su curso alto o medio, sino en su misma desembocadura a su paso por la villa de Tortosa.En este trabajo vamos a presentar las heladas que el Ebro ha sufrido desde el año 1400 hasta la última vez que el rÃo se mostró a los asombrados tortosinos completamente helado, allá por enero de 1891. Advirtiendo de la posibilidad que no se reflejen todas las heladas que fueron, bien por descuido del autor, bien por no estar reflejadas en la historia escrita que hasta nosotros ha llegado, algo esto último sumamente improbable considerando que la congelación de un rÃo como el Ebro debió ser en todo tiempo un hecho digno de reseñar por lo extraordinario.