Los científicos redefinen el tamaño y la forma de Júpiter a partir de la sonda espacial Juno de la NASA
Juno ha tomado nuevos datos de Júpiter sobre su tamaño y forma que requieren actualizaciones en los libros de texto, según detallan investigadores involucrados en el estudio con los datos de la NASA.

Una de las imágenes más icónicas del sistema solar —el enorme planeta Júpiter— acaba de ser actualizada gracias a datos obtenidos por la misión Juno de la NASA, proporcionando las mediciones más precisas hasta la fecha de su tamaño y forma. Las revisiones científicas podrían incluso requerir actualizaciones en los libros de texto, según detallan investigadores involucrados en el estudio.
Pequeños cambios, gran impacto
Aunque Júpiter sigue siendo indiscutiblemente el planeta más grande del sistema solar, los nuevos datos revelan que es ligeramente más pequeño y más achatado de lo que se creía. Analizando señales de radio enviadas desde Juno a través de la densa atmósfera de Júpiter, los científicos han determinado que el diámetro ecuatorial es aproximadamente 8 kilómetros menor y la distancia de polo a polo es 24 kilómetros más corta que estimaciones basadas en mediciones realizadas en las décadas de 1970 y 1980.
Estos ajustes parecen mínimos en una escala humana, pero no lo son desde el punto de vista científico: estos refinamientos ayudan a comprender con mayor precisión la estructura interna del gigante gaseoso. También sirven como referencia crítica para la interpretación de observaciones de planetas gigantes fuera de nuestro sistema solar.
¿Cómo se midió Júpiter con tanta precisión?
La clave del nuevo estudio fue un método llamado ocultación por radio, que permite “ver” a través de la atmósfera del planeta. Durante 13 sobrevuelos de Juno alrededor de Júpiter, la nave envió señales de radio hacia la Tierra que atravesaron distintas capas atmosféricas. Cuando estas señales se doblan y se retrasan al pasar por la atmósfera —debido a cambios en temperatura, presión y densidad—, los científicos pueden deducir detalles de la composición y la estructura del planeta.
Hasta ahora, las mejores referencias provienen de misiones pioneras como Pioneer y Voyager, que realizaron mediciones similares hace más de medio siglo y que ahora han sido superadas en precisión por los datos de Juno.
Un mejor modelo para el gigante joviano
El conocimiento actualizado del tamaño y la forma de Júpiter permite a los científicos ajustar modelos de su atmósfera, su campo gravitatorio y su evolución interna. Esto es fundamental para comprender cómo se forman y evolucionan los planetas gigantes, no sólo en nuestro sistema solar sino en otros sistemas estelares.
Según los investigadores, estas mediciones también desafían las estimaciones tradicionales que se han mantenido durante décadas, demostrando que incluso nuestros vecinos planetarios pueden seguir sorprendiendo cuando se observan con nuevas herramientas y tecnologías.
La misión Juno, lanzada en 2016, sigue proporcionando datos que replantean nuestro entendimiento de Júpiter y sus alrededores. Aunque la nave ha completado gran parte de su trabajo principal, sigue siendo un recurso invaluable para la ciencia planetaria y continuará influyendo en la forma en que aprendemos sobre los gigantes del espacio.
Fuente: NASANET
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