Las precipitaciones previstas para la semana venidera, el deshielo, el suelo saturado de agua por lluvias predecesoras y un nuevo tren de frentes y borrascas hacen que zonas de la península ibérica estarán más aún en riesgo hidrometeorológico con más precipitaciones abundantes, que podrían acumular hasta 300 l/m² en algunas zonas, y aumentar el riesgo de inundaciones, ya existentes.