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En 2021 los incendios forestales provocaron una devastación generaliza

Copernicus: en 2021 los incendios forestales provocaron una devastación generalizada y se superaron los nuevos récords regionales de emisiones de gases de efecto invernadero

Portada del artículo relacionado. CAMS ECMWF

Nota. Pueda ver una animación global de la actividad de incendios a 31/07/2021 mostrando los incendios en Siberia, Norteamérica y la zona del Mediterráneo. Crédito: Copernicus Atmosphere Monitoring Service/ECMWF

Los científicos del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus han estado siguiendo muy de cerca las emisiones de gases procedentes de los incendios forestales, así como su impacto en la atmósfera en todo el mundo a lo largo de 2021. El servicio utiliza observaciones de fuegos activos realizadas por satélite para calcular en tiempo prácticamente real las emisiones de gases nocivos procedentes de los incendios y predecir su impacto en la calidad del aire y en la atmósfera.

Varias regiones del mundo experimentaron un año de intensos, prolongados y devastadores incendios forestales que provocaron, según los cálculos, un total de 1760 megatoneladas de emisiones de carbono, según los científicos del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS). A lo largo del año también se registraron algunas de las mayores emisiones estimadas en varias regiones del mundo, en base a los 19 años de datos del Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS) del CAMS. Implementado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en representación de la Comisión Europea y con financiación de la Unión Europea, el CAMS vigila de cerca los incendios forestales activos en todo el mundo y facilita estimaciones sobre las emisiones de gases y su impacto sobre la composición atmosférica y la calidad del aire.

En abril, se observó una persistente e intensa actividad de incendios en Siberia occidental y Canadá. El patrón de actividad observado por los científicos del CAMS coincidió con elevadas anomalías de la temperatura en superficie en estas regiones.

Emisiones de carbono a escala mundial derivadas de los incendios forestales entre el 1 de enero y el 30 de noviembre desde 2003, según datos del GFAS del CAMS. Crédito: Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus / CEPMPM

En el verano de 2021 en concreto se produjeron una serie de incendios forestales extremos que provocaron las mayores estimaciones de emisiones de gases nocivos en algunos de los meses que figuran en los registros de datos del GFAS del CAMS. No sólo se vieron afectadas zonas enormes durante el verano, sino que la persistencia e intensidad de los fuegos fueron notables. Vastas extensiones de Norteamérica, Siberia, el este y el centro de la región mediterránea y el norte de África se vieron afectadas. Durante un breve lapso, las emisiones mensuales totales estimadas de julio fueron las más elevadas de 2021 en el conjunto de datos del GFAS del CAMS, con 343 megatoneladas de carbono liberadas a la atmósfera. Más de la mitad de ellas se atribuyeron a incendios registrados en Norteamérica y Siberia, dos de las regiones más afectadas. Pero, según los datos del GFAS, las emisiones totales mensuales estimadas de agosto fueron incluso mayores, con 378 megatoneladas de carbono emitidas a la atmósfera a escala mundial.

En 2021, los incendios forestales se cebaron especialmente con cuatro regiones:

Siberia

Un número ingente de incendios devastó zonas de Siberia occidental en torno a Omsk y Tyumen, lo que provocó que las emisiones diarias de gases superaran con creces la media de años anteriores en el conjunto de datos de 2003 a 2021. Por su parte, los territorios orientales no estuvieron tan activos al inicio de la temporada. La diferencia quedó reflejada claramente en las anomalías de temperatura en superficie de estas regiones. No obstante, en verano, los incendios forestales en la República de Sajá, al noreste de Siberia, registraron el mayor total veraniego en el conjunto de datos del GFAS del CAMS entre junio y agosto, que fue más del doble que en los años anteriores. Además, la intensidad diaria de los incendios, medida como el poder radiativo total, marcó niveles promedio significativamente mayores desde junio hasta comienzos de septiembre. Otras regiones en el este de Rusia, incluidas zonas del Círculo Polar Ártico, el óblast autónomo de Chukotka y el óblast de Irkutsk, también sufrieron incendios, aunque en mucha menor medida que en 2020 y en 2019.

Emisiones diarias acumuladas de carbono generadas por los incendios forestales obtenidas del Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS) del CAMS. Crédito: Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus/CEPMPM.

Norteamérica

Los incendios forestales arrasaron zonas del oeste de Norteamérica durante un periodo considerable de tiempo entre finales de junio y finales de agosto. Entre las áreas más afectadas se encuentran varias provincias de Canadá, además de California y los estados del noroeste del Pacífico en Estados Unidos. Uno de los fuegos registrados fue el más devastador de la historia del estado de California y fue bautizado como Dixie Fire, en alusión a la carretera en la que se inició. En total, los incendios liberaron unas 83 megatoneladas de emisiones de carbono a la atmósfera. La alta intensidad y persistencia de las emisiones procedentes de los incendios pudo apreciarse en las estimaciones mundiales del CAMS, ya que un gran penacho de humo cruzó el Atlántico Norte y, tras mezclarse con las emisiones de los incendios de Siberia, alcanzó las zonas occidentales de las islas británicas y el noroeste de Europa a finales de agosto, para después atravesar grandes partes de Europa.

Previsión del ratio de combinación del monóxido de carbono del CAMS en 500 hPa (aproximadamente 5 km) correspondiente a las 12:00 UTC del 19 de agosto, que muestra cómo el humo de los incendios en Norteamérica atravesó el Atlántico. Crédito: Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus / CEPMPM

El Mediterráneo

Muchos países de la zona mediterránea oriental y central sufrieron varios días de incendios forestales de alta intensidad en julio y agosto, lo que provocó elevadas concentraciones de partículas finas (llamadas PM2.5) y degradó la calidad del aire. Las condiciones particularmente secas y cálidas de los meses de verano crearon el entorno ideal para que se desataran intensos y prolongados incendios forestales. Turquía fue el país más afectado en julio, con una intensidad diaria de los incendios, registrada por los datos del GFAS del CAMS, en niveles muy elevados y muy superiores a la media de la región. Otros países también afectados por los incendios fueron Grecia, Italia, Albania, Macedonia del Norte, España, Argelia y Túnez.

Izda.: datos del CAMS sobre el total diario del poder radiativo del fuego en Turquía (izquierda) frente a la media del periodo entre 2003 y 2020 (gris). Dcha.: previsiones sobre peligro de incendio del GEFF en el sudeste de Europa correspondientes al 30 de julio de 2021. Crédito: Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (CEMS); Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus/CEPMPM.

Norte de la India

Cada año entre finales de septiembre y finales de noviembre se realiza la quema de rastrojos estacional en Pakistán y el noroeste de la India. La contaminación por bruma y humo provocada por esta actividad fue claramente apreciable vía satélite en octubre y noviembre de 2021 y también se ha visto reflejada en los elevadísimos valores de partículas finas y profundidad óptica de los aerosoles en las previsiones mundiales del CAMS para la región. Se observó y se informó de una importante contaminación del aire en la llanura indogangética (IGP), que afectó a millones de personas. La mayoría de los fuegos se registraron en los estados indios de Punyab y Haryana.

Análisis del CAMS sobre la profundidad óptica de los aerosoles y la concentración en superficie de las PM2.5 sobre el sur de Asia entre el 1 y el 28 de noviembre de 2021. Crédito: Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus / CEPMPM

Mark Parrington, científico sénior y experto en incendios forestales del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) del CEPMPM, explica: «En este año que está a punto de acabar hemos visto cómo extensas regiones experimentaban una intensa y prolongada actividad de incendios forestales, en ocasiones a un nivel que no se había observado en las dos últimas décadas. Las condiciones regionales más secas y cálidas provocadas por el calentamiento global aumentan el riesgo de inflamabilidad y de incendio de la vegetación, como han puesto de manifiesto los fuegos extremadamente vastos, persistentes y de rápida propagación que hemos estado monitorizando».

«Viendo los datos de 2021, queda claro que el cambio climático está propiciando las condiciones ideales para los incendios forestales, que pueden verse agravados, además, por las condiciones climatológicas locales. Nuestras previsiones de cinco días permiten a los políticos, a las organizaciones y a los particulares adoptar medidas de mitigación antes de que se produzca cualquier incidentes generador de contaminación», añade.

Acceda aquí a más información sobre los incendios forestales en el hemisferio norte en 2021 aquí.

La página del CAMS para monitorizar incendios a escala mundial puede consultarse aquí.

Consulte información adicional acerca de la monitorización de incendios en el Q&A sobre incendios forestales del CAMS.


Twitter:
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Newsflash
Reading, 07/12/2021

Copernicus Atmosphere Monitoring Service/ECMWF

Esta entrada se publicó en Noticias en 08 Dic 2021 por Francisco Martín León