Dana: fase de aislamiento activo

Cuando el máximo de viento conductor en altura aísla a la dana y se sitúa en el flanco sur, la dana entraría en una fase más activa

Francisco Martín León Francisco Martín León 26 Ago 2019 - 03:30 UTC
Paso de la fase inicial (elongación de la vaguada) a aislamiento y formación propiamente dicha de la dana: Secuencia de imágenes de vapor de agua y campos de geopotencial (línea roja gruesa) en 300 hPa e isotacas (en amarillo y línea gruesa) desde 25 agosto 2019 12 UTC a 26 de agosto de 2019 03 UTC. EUMETRAIN

En la anterior entrada del blog sobre la dana del 24-28 de agosto de 2019, dejábamos al chorro polar, elemento conductor de la dana aludida, en el flanco oeste o más occidental cuando estaba elongando la vaguada activa y transfiriendo vorticidad por cizalladura a curvatura: la vaguada se elongaba y la base de dicha vaguada ganaba curvatura.

Todos estos procesos se puede analizar y diagnosticar usando las imágenes de vapor de agua junto con los campos numéricos de predicción apropiados.

En la siguiente fase, el chorro polar y sus máximos han aislado a la dana y se sitúan en el flanco sur y pasar al flanco sureste. La dana está casi asilada y comienza una nueva fase.

Fase de aislamiento activo

Aunque la vaguada-dana puede haber generado ya tiempo adverso en superficie, es en su fase de aislamiento cuando pueden aparecer mayor actividad generalizada en cuanto efectos en superficie, si otros elementos o ingredientes aparecen (humedad e inestabilidad), ya que la dana contribuye a generar mecanismos de disparo por forzamiento dinámico y térmico (debajo de la propia dana) y redistribuir y reorganizar el flujo en capas bajas. Y esto se debe a que:

  • El máximo (o máximos) de viento puede generar mecanismos de disparos a nivel sinóptico y a nivel mesoescalar (máximos de viento y regiones de salida y entrada).
  • Desarrollar áreas de divergencia/difluencia en altura que favorecen, en general, a las ascendencias.
  • Desarrollar entornos ricos en cizalladura vertical y horizontal del viento: convección y tormentas organizadas.
  • Desarrollar bajas mesoesalares (bajas orográficas) en capas bajas, delante de la dana en altura, que aporten humedad y aire inestable.
  • Otros efectos positivos y retroalimentadores (interacción subtropical, etc.)

El centro y el núcleo frío de la dana suele ser otra zona activa, desde el punto de vista convectivo y de tormentas, aunque allí la cizalladura organizativa del viento es menor.

Esta es la fase mostrada en esta imagen:

Imagen de vapor de agua del 26 de agosto de 2019 a las 00 UTC. Campos de geopotencial (línea roja gruesa) en 300 hPa e isotacas (en amarillo y línea gruesa) junto valores de la CAPE (amarillo y rojo) del modelo HRES-ECMWF. EUMETRAIN

Esta dana ya está reorganizado la distribución de agua precipitable desde el interior peninsular hasta las costas del Mediterráneo. Una lengua de humedad se adivina que se pone en marcha desde el Mediterráneo Central hacia las costas del levante español pasando por Baleares. Estos hechos favorecen entornos favorables de lluvias abundantes sobre un mar relativamente cálido en las costas mediterráneas.

Secuencia de imágenes estimadas por satélite de agua precipitable total según escala y fechas indicadas. CIMSS

Puede ver una discusión de la fase inicial del desarrollo de esta dana aquí.

Puede ver las últimas predicciones de la dana sobre España en Tiempo.com

Esta entrada se publicó en Actualidad y está etiquetada con DANA, Chorro polar, Ciclo de vida, en 26 Ago 2019 por Francisco Martín León
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