Los datos del cometa interestelar 3I/ATLAS podrían ser clave para comprender los cometas interestelares en el futuro
Cómo los datos abiertos de la NASA sobre el cometa 3I/ATLAS impulsarán los descubrimientos del mañana del propio cometa y de otros venidos desde fuera de nuestro sistema solar.

Imagen del telescopio espacial Hubble de la NASA que muestra el cometa interestelar 3I/ATLAS. El cometa se observa como un pequeño punto blanco en el centro de la imagen, rodeado por un halo azul claro que ocupa la mayor parte de la misma. Otras estrellas se aprecian como estelas diagonales azul-blancas que atraviesan la imagen.
El cometa interestelar 3I/ATLAS pronto abandonará nuestro sistema solar para no regresar jamás, pero las observaciones del cometa perdurarán en los archivos públicos de datos de la NASA. Más de una docena de misiones científicas de la NASA dirigieron sus instrumentos para observar el cometa, que es solo el tercer objeto identificado que visita nuestro sistema solar desde el espacio interestelar.
Cómo los datos abiertos capturaron por primera vez 3I/ATLAS
El telescopio terrestre ATLAS (Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides), financiado por la NASA y ubicado en Río Hurtado, Chile, descubrió por primera vez el cometa 3I/ATLAS el 1 de julio de 2025. Sin embargo, consultas a otro archivo de datos de la NASA revelaron que el cometa apareció en cámara mucho antes de su identificación oficial en julio.
El satélite TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) de la NASA, que explora el cielo en busca de planetas fuera de nuestro sistema solar, cuenta con un amplio campo de visión que permitió capturar el cometa 3I/ATLAS en mayo de 2025. Esto posibilitó a los astrónomos rastrear con mayor precisión la trayectoria del cometa y comprender mejor su recorrido a través del sistema solar. Los datos de TESS están disponibles públicamente en el Archivo Barbara A. Mikulski para Telescopios Espaciales (MAST), financiado por la NASA.

“Los archivos de datos científicos de la NASA son una mina de oro de descubrimientos por hacer”, dijo Kevin Murphy, director de datos científicos en la sede de la NASA en Washington. “Las primeras observaciones de 3I/ATLAS de la misión TESS representan solo un ejemplo de las fascinantes revelaciones que nuestros datos abiertos pueden ofrecer”.
Descubriendo la composición del cometa
Décadas de observaciones han permitido a los científicos comprender bien la composición química y la estructura habituales de los cometas formados en nuestro sistema solar, pero dado que 3I/ATLAS se formó en otro lugar, los científicos anticiparon que este cometa tendría características diferentes. Hasta la fecha, pocos cometas, si acaso alguno, han sido observados por tantas naves espaciales como 3I/ATLAS, y la combinación de datos de estas diferentes misiones puede aportar información nueva y valiosa.
Por ejemplo, los investigadores descubrieron que las tasas relativas de producción de agua, dióxido de carbono y monóxido de carbono del cometa 3I/ATLAS diferían de las de los cometas típicos. Llegaron a esta conclusión combinando datos espectrales del orbitador de Marte MAVEN (Mars Atmosphere and Volatile EvolutioN) de la NASA con observaciones infrarrojas del telescopio espacial James Webb de la NASA y la misión SPHEREx (Spectro-Photometer for the History of the Universe, Epoch of Reionization, and Ices Explorer).
Una imagen cuadrada y pixelada con fondo oscuro. En el centro hay un grupo aproximadamente circular de píxeles brillantes, que va del blanco en el centro al azul claro, y luego a un azul más oscuro y morado a medida que se extiende hacia afuera. Los bordes y las esquinas de la imagen son principalmente píxeles morados oscuros y negros.

Los datos de SPHEREx, incluidas sus observaciones de 3I/ATLAS, se pueden consultar a través del Archivo Científico Infrarrojo (IRSA) de la NASA/IPAC. Los datos de MAVEN están disponibles a través del Sistema de Datos Planetarios. Las observaciones del telescopio Webb se encuentran en el archivo MAST.
Investigación futura
A corto plazo, los científicos e investigadores podrán utilizar los datos de 3I/ATLAS para obtener aún más información sobre la estructura y composición del cometa. Sin embargo, el impacto de las observaciones de la NASA tendrá repercusiones que van mucho más allá de este único objetivo.
La humanidad ha desarrollado recientemente tecnologías capaces de detectar objetos interestelares que atraviesan nuestro sistema solar. El primero detectado, 'Oumuamua, fue descubierto en 2017, pero los científicos estiman que un objeto interestelar podría pasar por nuestro sistema solar aproximadamente una vez al año. Con la llegada de telescopios cada vez más potentes, estos descubrimientos serán mucho más frecuentes.
A medida que vayamos conociendo mejor los objetos interestelares, los científicos podrán compararlos y contrastarlos entre sí de forma cada vez más eficaz y comprenderlos como un grupo.

La cantidad de datos recopilados sobre 3I/ATLAS significa que este cometa podría convertirse en una pieza clave para comprender los cometas interestelares en el futuro. Por ello, resulta aún más beneficioso que dichos datos estén disponibles para que todos puedan acceder a ellos.
“Dentro de treinta y cinco años, cuando los astrónomos hayan analizado otros treinta y cinco años de datos sobre cometas interestelares, se harán preguntas diferentes”, dijo Statler. “La forma de dejar un legado para que los científicos del futuro puedan responder a las preguntas del futuro es tener estos datos aquí y conservarlos para que puedan utilizarlos”.
Fuente: NASA
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