Nuevas pruebas muestran que la actividad volcánica en Marte podría no estar extinguida

La sonda europea ExoMars Trace Gas Orbiter ha encontrado indicios de posibles emisiones de gases volcánicos en las proximidades de Alba Mons en Marte.

Esta imagen de Marte muestra la región de Alba Mons, donde la sonda europea ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) ha detectado indicios de posibles emisiones de gases volcánicos. El recuadro amplía una zona de su ladera norte en la que se observan fisuras tectónicas y posibles áreas de escape de gases procedentes del subsuelo. Créditos: ESA/MEX/HRSC/CaSSIS
Esta imagen de Marte muestra la región de Alba Mons, donde la sonda europea ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) ha detectado indicios de posibles emisiones de gases volcánicos. El recuadro amplía una zona de su ladera norte en la que se observan fisuras tectónicas y posibles áreas de escape de gases procedentes del subsuelo. Créditos: ESA/MEX/HRSC/CaSSIS

Nuevas observaciones de la misión ExoMars TGO apuntan a posibles emisiones de gases magmáticos en Alba Mons. El hallazgo sugiere que Marte podría conservar actividad volcánica bajo su superficie y abre nuevas posibilidades para la búsqueda de vida.

El hallazgo sugiere que el interior del planeta rojo podría conservar suficiente calor para mantener procesos magmáticos, e incluso abre nuevas posibilidades en la búsqueda de vida microbiana.

Actividad volcánica en Marte bajo su superficie

Marte podría estar mucho más vivo de lo que imaginábamos bajo su superficie. Un equipo internacional de investigadores ha encontrado nuevas pistas que apuntan a la posible existencia de actividad volcánica en el planeta rojo, gracias a las observaciones realizadas por la misión ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) de la Agencia Espacial Europea (ESA).

La investigación se centra en la región de Alba Mons, uno de los grandes volcanes marcianos, donde los científicos han identificado emisiones localizadas de cloruro de hidrógeno, un gas que en la Tierra suele estar asociado a procesos magmáticos y a las emanaciones de origen volcánico.

Los resultados, publicados el 4 de noviembre de 2026 en la revista científica Science Advances, sugieren que Marte podría conservar suficiente calor en su interior para mantener cierta actividad magmática, aunque no se hayan observado erupciones recientes.

El misterio del cloruro de hidrógeno en Marte

La historia de este descubrimiento comenzó en 2021, cuando el orbitador ExoMars Trace Gas Orbiter detectó por primera vez cloruro de hidrógeno (HCl) en la atmósfera marciana.

Este compuesto llamó especialmente la atención de los investigadores porque, en nuestro planeta, puede escapar a través de las chimeneas y fisuras asociadas a sistemas volcánicos.

Sin embargo, había algo extraño en su comportamiento. Las concentraciones de este gas en Marte presentan variaciones estacionales: suelen alcanzar sus valores más elevados durante el invierno del hemisferio norte y prácticamente desaparecen durante el verano.

La mayor parte de estos cambios parece estar relacionada con los ciclos de polvo y agua del planeta. No obstante, los investigadores encontraron una excepción muy llamativa: durante los primeros meses del verano marciano se producían aumentos localizados de cloruro de hidrógeno, siempre en la misma zona y sobre las laderas de Alba Mons.

Esta coincidencia temporal y geográfica llevó al equipo a investigar si el gas podía estar escapando directamente desde el interior del planeta.

Fisuras volcánicas en las laderas de Alba Mons

Para profundizar en el hallazgo, los científicos combinaron los datos atmosféricos obtenidos por los espectrómetros infrarrojos ACS del orbitador TGO con las imágenes de su cámara CaSSIS.

El análisis de las imágenes permitió identificar estrechas fisuras en la superficie de Alba Mons, algunas de ellas con cientos de metros de longitud. Estas estructuras aparecen asociadas a cambios de color en el terreno, que podrían estar relacionados con depósitos dejados por gases procedentes del subsuelo.

Los investigadores plantean que estas grietas podrían funcionar de manera similar a las fumarolas terrestres, aberturas por las que escapan gases procedentes de zonas volcánicas.

Una posible explicación es que durante el invierno marciano, cuando las temperaturas pueden descender hasta los -120 °C, el hielo bloquee estas fisuras e impida la salida de los gases. Con la llegada del verano y la sublimación del hielo, los conductos quedarían despejados y permitirían que el cloruro de hidrógeno alcanzase la atmósfera.

El equipo considera que estas emisiones podrían estar conectadas con una cámara magmática inactiva situada bajo la superficie, una especie de sistema de conductos volcánicos que todavía conservaría parte de su actividad.

¿Sigue Marte geológicamente activo?

Marte alberga algunos de los volcanes más grandes del Sistema Solar. Entre ellos destaca el gigantesco Olympus Mons, mientras que Alba Mons ocupa una extensa región volcánica del hemisferio norte.

Aunque el planeta parece geológicamente mucho más tranquilo que en el pasado, existen diferentes indicios de que su interior podría no haberse enfriado por completo.

Las imágenes obtenidas desde órbita muestran que algunos volcanes pudieron permanecer activos durante los últimos millones de años. Además, las misiones espaciales han detectado actividad sísmica en Marte, demostrando que todavía se producen movimientos en su interior.

Sin embargo, hasta ahora no se han observado nuevos flujos de lava ni erupciones volcánicas recientes.

Por eso, la posible detección de gases magmáticos en Alba Mons resulta especialmente interesante. No demuestra que Marte esté experimentando erupciones, pero sí plantea que podrían seguir existiendo procesos volcánicos bajo su superficie.

¿Podría existir vida bajo la superficie marciana?

El descubrimiento también tiene importantes implicaciones para la búsqueda de vida fuera de la Tierra.

Los gases magmáticos pudieron ser mucho más abundantes en el pasado, contribuyendo a mantener una atmósfera más densa y un clima más cálido. Estas condiciones habrían favorecido la presencia de agua líquida en diferentes regiones de Marte.

Pero el interés va más allá de su historia. Si el magma que asciende por la corteza marciana entra en contacto con depósitos de agua subterránea, podría generar sistemas hidrotermales: ambientes cálidos en los que existirían agua, energía y determinados componentes químicos necesarios para el desarrollo de microorganismos.

Además, estos posibles refugios subterráneos estarían mucho más protegidos de las duras condiciones ambientales de la superficie, incluida la radiación.

Por este motivo, las fisuras de Alba Mons podrían convertirse en lugares especialmente interesantes para futuras investigaciones astrobiológicas.

Los científicos consideran que explorar estas posibles zonas de filtración de gases tendría mucho sentido si se confirma la existencia de sistemas hidrotermales activos.

ExoMars TGO, una pieza clave para comprender Marte

La misión ExoMars Trace Gas Orbiter está desempeñando un papel fundamental en el estudio de la atmósfera marciana y de los procesos que tienen lugar en ella.

Su capacidad para detectar pequeñas cantidades de gases y relacionar su presencia con características geológicas de la superficie ha permitido identificar señales que, de otro modo, podrían haber pasado desapercibidas.

El nuevo descubrimiento demuestra hasta qué punto el estudio conjunto de la atmósfera y la geología puede revelar procesos ocultos bajo la superficie de otros mundos.

Aunque todavía será necesario investigar más para confirmar el origen de estas emisiones, los resultados ofrecen una perspectiva fascinante: Marte podría conservar parte de la actividad interna que caracterizó sus primeras etapas.

El planeta rojo quizá no esté completamente apagado. Y algunas de las pistas más interesantes para comprender su interior podrían encontrarse en unas pequeñas fisuras volcánicas, donde los gases procedentes de las profundidades todavía podrían estar buscando una salida.

Fuente: NASANET

Esta entrada se publicó en Noticias en 06 Nov 2026 por Francisco Martín León