La península Ibérica sufrió tormentas tropicales en el siglo XVIII y duras sequías en el periodo musulmán

Las primeras medidas meteorológicas de la Península se tomaron en 1724, justo el año en que pasó por Portugal una de las peores tormentas conocidas.

 Más tarde, en 1816, se sintieron en España los efectos de la erupción del volcán Tambora; y casi mil años antes, en el 898, una sequía en Al-Andalus fue tan severa que sus pobladores llegaron al canibalismo. Son datos rescatados de viejos documentos por investigadores de la Universidad de Extremadura.

Para leer el resto del artículo, aquí.

Referencias bibliográficas:

F. Domínguez-Castro,  J. M. Vaquero,  F. S. Rodrigo, A. M. M. Farrona, M. C. Gallego,

R. García-Herrera,  Barriendos, A. Sanchez-Lorenzo. “Early Spanish meteorological records (1780–1850)”. International Journal of Climatology 34: 593-603, 2014.

Fernando Domínguez-Castro, Juan C de Miguel, José M Vaquero, María C Gallego, Ricardo García-Herrera. “Climatic potential of Islamic chronicles in Iberia: Extreme droughts (ad 711-1010)”. The Holocene 24: 370, 2014.

F. Domínguez-Castro, R. M. Trigo,  J. M. Vaquero. “The first meteorological measurements in the Iberian Peninsula: evaluating the storm of November 1724”. Climatic Change 118: 443-455, 2013.

Fuente: SCINC

Esta entrada se publicó en Noticias en 05 Sep 2014 por Francisco Martín León