Un acoplamiento "ventoso" entre las cuencas oceánicas de huracanes y tifones

Investigadores han identificado una relación de “balancín” entre la frecuencia de huracanes en el Atlántico Norte occidental y el Pacifico Norte oriental que puede ayudar a refinar los pronósticos estacionales de un año para otro.

Con daños medios en los EE.UU. solamente estimados en casi $100 mil millones al año y en alza, mucho se está investigando en la capacidad de los predictores para mejorar sus predicciones estacionales.

Los investigadores dicen que los hallazgos de este acoplamiento "fuera de fase" entre las cuencas oceánicas "adyacentes” implica que la perspectiva estacional de huracanes puede ser mejorada considerando el Atlántico Norte y el Pacifico Norte oriental juntos.

La idea de un acoplamiento entre las dos cuencas oceánicas cercanas no sorprende a los investigadores familiarizados con la circulación atmosférica a gran escala, como ellos observan, pero aún más: " ¿cómo se relacionan? ¿qué mecanismos físicos conducen a esta relación? "

El estudio aísla una característica atmosférica conocida como "la cizalladura" vertical del viento, que mide la diferencia en las velocidades del viento entre 12.000 metros (cerca de 7.5 millas) arriba y 1.500 metros (una milla) de la superficie. Si la diferencia es grande, los huracanes se forman con mucha dificultad y en un ambiente hostil.

Imagen: American Geophysical Union

La imagen muestra cómo la atmósfera tiende un puente sobre los océanos. En promedio, escriben, "la cizalladura del viento en la región principal donde los huracanes se desarrolla en el Atlántico Norte tiende a ser opuesta a la cizalladura del viento en el Pacifico Norte oriental para el verano y otoño."

El estudio es el trabajo de dos investigadores de Miami, la Florida -- Chunzai Wang y Sang-Ki Lee del Laboratorio Oceanográfico y Meteorológico del Atlántico de la NOAA. Fue publicado en abril de 2010 en American Geophysical Union Journal Eos.

Ya que los vientos predominantes difieren en las dos regiones de formación de huracanes, los cambios en la circulación atmosférica a grande escala dan lugar a opuestos patrones de la cizalladura del viento, según ellos escriben.

Por ejemplo, una estación activa de huracanes en el Atlántico Norte se asocia a anomalías de viento del este en la troposfera superior del Atlántico Norte tropical y del Pacifico Norte oriental. Las anomalías del viento del este reducen el viento del oeste medio en la troposfera superior en el Atlántico Norte tropical y aumentan el viento medio del este en el Pacific Norte oriental, dando como resultado una relación desfasada de la variabilidad vertical de la cizalladura del viento entre el Atlántico Norte tropical y el Pacifico Norte oriental.

El patrón de balancín trabaja tal como esto: cuando la cizalladura vertical es fuerte en una cuenca oceánica, los vientos intensos a gran altitud tienden a aumentar el viento de abajo intensificándolo y redistribuyendo el calor más fácilmente y previniendo el desarrollo de los huracanes. Al mismo tiempo, en la otra cuenca, donde los vientos predominantes están soplando de la otra manera, lo contrario ocurre, ya que los mismos vientos a gran escala reducen la cizalladura del viento, favoreciendo el desarrollo de los ciclones tropicales en la zona.

Esta entrada se publicó en Noticias en 24 May 2010 por Francisco Martín León