Els manllevats o los días prestados: una tradición meteorológica de las montañas catalanas

Ahora que estamos en las postrimerías del mes de marzo, un mes con fama de traidor con cambios de tiempo muy repentinos, y a punto de empezar abril.

Ramón Baylina y Conchi Ciurana
Nota. Artículo escrito a finales de marzo de 2010, donde se han añadido notas de primeros de abril.
Palabras clave: tradición, manllevats, Pirineos, valles, Cataluña.

Ahora que estamos en las postrimerías del mes de marzo, un mes con fama de traidor con cambios de tiempo muy repentinos, y a punto de empezar abril, existe una tradición que dice que los primeros días de abril se conocen como los días prestados o els manllevats.

Los prestados son unos días que abril deja a marzo porque éste último se los pide. Unas jornadas de frío, lluvia, nieve o hielo, que año tras año se van repitiendo con mayor o menor intensidad, pero que se acostumbran a cumplir según la tradición.

Los pedidos o prestados han sido una de las historias que la sabiduría de la montaña ha conservado. En la mayoría de versiones, siempre explican como el mes de marzo, cuando está a punto de acabar y sólo le queda un día, pide a abril que le deje tres días. La historia de los dos meses, tiene un tercer personaje, que normalmente es un campesino confiado en la llegada del buen tiempo y que se ríe del invierno que se acaba, representado por marzo.

La leyenda más conocida de los pedidos o prestados es la que se cuenta por el Pallars y por el Alt Urgell, sobretodo en el Valle de Castellbò; es la de la vieja de Romadriu, un pueblecito hoy abandonado. La vieja acaba perdiendo, por culpa del mal tiempo, toda su rebaño de ganado.

La vieja de Romadriu

Junto con Montenartró, Romadriu es un pueblecito del valle del río de Santa Magdalena, muy cerca de los límites del Pallars con el Alt Urgell.

"Según una leyenda muy extendida por la comarca, hace muchísimos años que vivía en este pueblecito una vieja que tenía un rebaño de ovejas. Un año, el último día del mes de marzo, la abuela (Nueva Nota de los Autores, NNA: en el Pallars llaman padrina y padrino a los abuelos y a la gente mayor en general) exclamó toda satisfecha, porque ya hacía buen tiempo:

Cien borregos tengo en la montaña,

todos sacan un palmo de cuerno.

Cien ovejas tengo en el Urgell,

todas tienen su ternero.

Marzo, marzote (NNA: se podría traducir más o menos así, no significa nada en concreto):

No me das más miedo que un caracol.

Marzo, que tenía fama de ser un mes muy duro y riguroso, se enfadó mucho por estas palabras, que él interpretó como un desafío y la burla de una mujer insignificante. Entonces decidió enviar un fuerte escarmiento a la vieja, sin embargo, como casi ya no le quedaba tiempo, pidió la ayuda de su hermano, el mes de abril:

"Abril gentil: déjame uno, déjame dos, déjame tres;

uno que yo tengo harán cuatro

y a la mala vieja los haremos pernear

Enseguida se levantó un fuerte temporal de viento y de frío que duró cuatro días. Este mal tiempo, que cada año se repite, es conocido por este motivo con el nombre de «manllevats», es decir, días pedidos o prestados. A la desgraciada vieja, se le murieron de frío todas las cabezas de ganado. Sólo pudo salvar a un cordero muy pequeño, porque se lo puso bajo las faldas. A pesar de eso, cuentan que la temeraria abuela seguía escarneciendo el mal tiempo:

"Por el culo le puedes dar, que por la cabeza no podrás”

Acabado el mal tiempo, sólo pudo cebar un cordero, pero con la cola más pelada que un junco. En Romadriu, todavía está la cueva donde se resguardo la temeraria abuela.

Cada valle de montaña aporta su peculiaridad, y hay otra leyenda en Soldeu, (Andorra). La novedad de éstos pedidos o prestados no son cuatro días, sino tres: dos de abril y uno de marzo.

"El mes de marzo no quería acabar de marcharse, pero como qué veía que le faltaban días para hacer daño le dijo a abril:

¡Abril gentil! ¡Déjame uno, Déjame dos, y con el que yo tengo, haré tres! Y acabaré de matar la vaca, del pobre campesino."

Y todavía otra:

"El saber popular nos recuerda la historia de un pastor que se vanagloriaba orgulloso delante de un mes de marzo especialmente benigno, “tengo allá arriba de la montaña, mil borregos que sacan un palmo de cuerno".

El mes de marzo, herido en su orgullo, pidió ayuda al mes de abril: 'abril gentil, déjame uno, déjame dos, que con uno que yo tengo mataré más de diez mil,' y eso dio origen a los conocidos días pedidos o prestados.

Los pedidos o prestados nos vienen a confirmar como es de impredecible la primavera. A ver como serán los de este año y si se cumple la tradici��n una vez más. (NNA: De hecho llevamos tres días con lluvias y nevadas, aunque débiles, por tanto, podemos decir que se ha cumplido)

Fonts:

"La llegenda de la vella de Romadriu" Pep Coll. 1989

"Blog Propense" Climent Miró.

"Viure als pirineus" Marià Cerqueda. 2004

Ventura Bonell Areny. Soldeu.

Fuentes:

"La llegenda de la vella de Romadriu" Pep Coll. 1989

"Blog Propense" Climent Miró.

"Viure als pirineus" Marià Cerqueda. 2004

Ventura Bonell Areny. Soldeu.

Referencia original en catalán:

http://meteopallars.blogspot.com/2010/03/els-manllevats.html

Esta entrada se publicó en Reportajes en 14 May 2010 por Francisco Martín León

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