La comunicación de las predicciones del tiempo: una investigación en Italia

Alessio Raimondi - El tiempo puede constituir un límite por lo que podemos hacer durante un día, influyendo, por lo tanto, en nuestro humor y nuestro bienestar psicofísico.

Alessio Raimondi
Dottorato Interdipartimentale in Storia,
Filosofia e Didattica delle Scienze,
Università degli Studi di Cagliari, Loc.
“Sa Duchessa”,
alexraimondi(arroba)gmail.com

Palabras clave: comunicación, predicciones, Internet, medios, iconos, probabilidad, incertidumbre, avisos.

1. Introducción

El tiempo puede constituir un límite por lo que podemos hacer durante un día, influyendo, por lo tanto, en nuestro humor y nuestro bienestar psicofísico. Los fenómenos meteorológicos contribuyen a definir nuestro estado físico, mental y emocional, la forma de sentir y sentirse en la vida cotidiana, con efectos diferentes según la edad, género, cultura y autonomía psicofísica . Las predicciones del tiempo son informaciones científicas útiles para proteger las actividades sensibles a la temperie, weather-sensitive, por lo tanto necesitan una comunicación rápida y reciben un feedback igualmente rápido por el público que evalúa su utilidad incluso antes de su calidad científica. Además los ciudadanos deben recibir todas las informaciones para protegerse de eventos atmosféricos dañinos o para aprovechar de las situaciones favorables que estos pueden producir.

Mark Twain escribía “Everybody talks about the weather but nobody does anything about it”. De hecho los usuarios pueden hacer algo sobre el tiempo si reciben una comunicación eficaz, o sea, si la comunicación los alcanza y si, por supuesto, entienden las predicciones y saben utilizarlas.

Meteorólogos y usuarios comparten, por lo tanto, el objetivo de minimizar los daños y maximizar los beneficios que los eventos meteorológicos pueden traer. Sin embargo al crecer la fiabilidad de las predicciones meteorológicas ha subido también su valor socioeconómico, pero sin un correspondiente desarrollo cultural del público que, generalmente, aún no aprecia la capacidad de utilización racional de las previsiones.

Las modalidades de comunicación que el meteorólogo utiliza deben tener en cuenta el background cultural de los usuarios, las ambigüedades propias del sistema simbólico empleado (verbal o icónico), el papel desarrollado por los medios de comunicación, las cuestiones psicológicas relacionadas con fenómenos que, a veces, pueden asumir aspectos dramáticos, la costumbre arraigada de enfrentarse a los sucesos de la naturaleza con actitud pseudocientífica , las dificultades de la toma de decisiones cuando hay urgencia para evitar muertes y gastos económicos importantes o realizar importantes ingresos y ganancias. La variedad de la tipología de usuarios y la complejidad y diversidad de informaciones requieren un complejo proceso comunicativo que se ve muy influido por el contexto que vincula no sólo la característica del mensaje emitido sino también su nivel de interpretación y comprensión.

A menudo un proceso comunicativo incorrecto es causa de un uso inadecuado de las previsiones, y como éstas constituyen un servicio público es evidente la necesidad de cuestionar la forma de la comunicación y de cuidar la difusión, comunicación, empleo, impacto y valor de las predicciones en el contexto en el que se emiten y se emplean.

2. Canales de comunicación: los medios

El interés por la meteorología es muy elevado como atestiguan los datos relativos a los canales de televisión y a internet . Sin embargo al éxito de público no parece corresponder un cambio de actitud de los usuarios hacia las previsiones. A pesar de que la información meteorológica tenga un alto valor social, es generalizada la idea que el meteorólogo no sea muy distinto de un mago que hace profecías. No es casualidad, pues, que en muchos canales de televisión y en la mayoría de la prensa europea las predicciones meteorológicas se aparezcan junto al horóscopo o a los crucigramas.

El papel de los medios de comunicación en la difusión de las predicciones del tiempo merecería un análisis minucioso ya que a menudo los medios son los responsables de divulgar predicciones poco comprensibles, incluso alteradas con respecto al original, facilitando malentendidos y percepción de falta de fiabilidad. Frecuentemente las decisiones sobre modalidades y contenidos de la comunicación son gestionadas directamente por los network o por los redactores que operan cortes o rechazan, por ejemplo, la emisión de predicciones probabilísticas por miedo a un descenso de la audiencia . No parece que, hoy en día, Internet contribuya a solucionar estos problemas; sin juzgar la calidad de las predicciones de la multiplicidad de paginas web de aficionados o de sociedades privadas es cierto que es difícil encontrar páginas válidas desde el punto de vista comunicativo.

Las recientes polémicas entre BBC y MetOffice sobre los presuntos errores en las predicciones, en ocasión de las nevadas del pasado diciembre en Inglaterra, ponen de manifiesto otra vez las insuficiencias del proceso comunicativo y los errores de los medios de comunicación y de los mejores centros meteorológicos en este ámbito.

3. Problemáticas del proceso de comunicación

“The issue of how human forecasters use the information at their disposal to make forecasts, however, has not been studied comprehensively, and there is comparatively little such work in the meteorological literature” , y “There is some evidence that weather forecasters have some characteristics that make them quite different from the typical subjects chosen for judgment and decision-making studies” .

Los procesos de toma de decisión de meteorólogos y usuarios que, respectivamente, preceden y siguen la emisión de las predicciones, constituyen un producto de la actividad cognitiva que difícilmente puede reducirse a los cánones de la teoría racional de la toma de decisiones decision making . Este tema es crucial sobre todo en relación a la interpretación de las predicciones y a la emisión y recepción de los avisos warnings en ocasión de fenómenos severos en que los individuos reaccionan de manera más articulada y compleja. Es paradigmático el caso de las predicciones del huracán Charley en que una predicción correcta y una forma de comunicación basada sobre una iconografía sencilla no fueron comprendidas por el público.

La actual forma de comunicación de las predicciones del tiempo es tal que no sólo lo que el meteorólogo quiere comunicar, independientemente de las modalidades comunicativas, no es comprendido por los usuarios sino que, a veces, la semántica de las expresiones verbales o de la iconografía utilizada no es compartida ni siquiera entre los meteorólogos. Este problema exige una atenta reflexión porque una ligera variación en una expresión verbal puede ser causa de una diferente comprensión del mensaje.

La forma estándar del boletín meteorológico está constituida generalmente por dos partes. La primera es el análisis de la situación en que se basa la previsión. Esta parte, escrita con un lenguaje técnico difícilmente comprensible para los no expertos es, con frecuencia, de escaso valor informativo por lo que se refiere a los procesos de toma de decisión. La segunda parte, más útil para los usuarios. Está escrita con un lenguaje más comprensible pero aparecen términos técnicos de los que, a menudo, el público ignora el significado correcto, al lado de términos de uso cotidiano, aunque con significado diferente, que, a menudo, son mal interpretados por el público.

Muchas expresiones típicas de los boletines meteorológicos son muy ambiguas ya que los interlocutores no comparten el significado. Se hace un amplio uso de expresiones cuyo significado es desconocido por la mayoría de los usuarios interpretando las expresiones de manera errónea ; se utilizan expresiones como “ligero ascenso de las temperaturas” y ni siquiera los meteorólogos comparten el significado de “ligero ascenso”; el uso de palabras como “tarde”, “noche”, “en las primeras horas del día” no permite una identificación correcta de la parte de la jornada en que se producirá el fenómeno previsto; el público interpreta unas expresiones que conciernen diferentes fenómenos como si se refiriesen al mismo fenómeno ; la misma expresión “buen tiempo” es ambigua como ha sido reiterado por la World Meteorological Organization (WMO) .

Las características del destinatario y su ubicación geográfica condicionan la interpretación del mensaje y pueden llegar a cambiar su significado. La misma expresión relativa a la predicción de un evento puede provocar reacciones diferentes según la influencia que el acontecimiento va a ejercer sobre la vida de los usuarios. “[…] people interpret a “slight chance” of rain in London as meaning a higher numeric probability than a “slight chance” of rain in Madrid” ; es claro que los que viven en Londres estarán más atentos a las predicciones de lluvia que los que viven en Madrid. La expresión “es poco probable que mañana llueva” tendría que equivalerse lógicamente con la expresión “es muy probable que mañana no llueva”. Sin embargo la percepción del oyente podría ser diferente, incluso en relación al lugar a que se refiere la previsión; de hecho en el primer caso la atención del oyente se centra sobre el evento lluvia, mientras en el segundo caso sobre el evento no lluvia . En otras palabras, en la fase de comunicación no se puede olvidar jamás el contexto en el que viven y actúan los usuarios, donde por contexto entendemos no sólo el lugar a que se refiere la previsión sino también etnia, edad y género .

Por último es necesario considerar que dos expresiones diferentes con el mismo significado, una expresada con una terminología coloquial y la otra con una científica pueden suscitar en los usuarios reacciones diferentes. En un estudio sobre las predicciones en ocasión del huracán Charley se destacan las diferentes reacciones de los usuarios a expresiones como “cono de probabilidad” o “cono de la muerte” publicadas en los periódicos . La reacción de los usuarios a un acontecimiento que pueda suponer un riesgo tiene una menor dependencia de la esfera emocional y una respuesta más equilibrada cuando en los boletines se emplea una terminología científica más formal y el mensaje es correctamente comprendido. En la comprensión de la información puede influir también el tipo de evento previsto, o sea, tendremos reacciones diferentes por parte del público si está previsto un chubasco o un huracán.

En nuestra opinión las predicciones probabilísticas son más completas desde el punto de vista informativo. Existe, sin embargo, una oposición generalizada, incluso entre los meteorólogos, a la comunicación en forma probabilística, fundada sobre la hipótesis que el público tiene dificultad cuando trata informaciones de tipo estadístico y/o numérico. Sin embargo, muchos estudios señalan que las dificultades del público están relacionadas no tanto con la interpretación del dato numérico sino con la comprensión del evento a que se refiere la información. En particular Gigerenzer destaca la necesidad de educar adecuadamente los usuarios para que entiendan correctamente los acontecimientos previstos y se enteren de la utilidad de las predicciones y del tipo de información que necesitarían . El acontecimiento de la inundación del 1997 en el North Dakota, hizo patente que existe el mismo problema cuando el público no puede comprender a que magnitud física se refiere la incertidumbre asociada a un aviso, warning .

Las predicciones son generalmente emitidas en forma categórica, por lo tanto cuando se trata de expresar la incertidumbre asociada a las predicciones sin utilizar explícitamente la forma probabilística, la información es muy ambigua. Por ejemplo piénsese en la información contenida en la expresión “es probable que mañana llueva”. Es una información vaga en primer lugar por el significado del vocablo “probable”. Según el Diccionario de la Real Academia Española un evento probable es un evento “que hay buenas razones para creer que se verificará o sucederá” ; “probable” es también algo “verosímil o que se funda en razón prudente” . El significado de la palabra en el uso coloquial es algo diferente a lo que le atribuye el meteorólogo .

Para solucionar este problema la WMO sugiere unas expresiones verbales de agregar a diferentes intervalos de probabilidad (véase Tabla 1) como en las tablas de los informes del Intergovernmental Panel Climate Change . Muchos estudios presentan varias objeciones a esta propuesta . Aquí sólo añadiremos que la interpretación de las expresiones verbales esta muy influida por el contexto y por las características del receptor, además el solo empleo de adverbios puede modificar significativamente de forma inesperada o indeseable el significado percibido, y el uso de expresiones en relación con las medias probabilidades conlleva significados ambiguos vinculados al uso común.

Para las predicciones probabilísticas, la WMO propone, como alternativa a la forma verbal, distintos tipos de representación gráfica. Sin embargo incluso la forma gráfica puede presentar ambigüedades críticas . De hecho, en ausencia de un estándar compartido, las representaciones gráficas provocan interpretaciones distintas sin relación entre ellas, a menos que no esten unidas a informaciones expresadas en forma verbal o numérica.

En conclusión, la incomprensión frecuente de las predicciones probabilísticas conlleva un círculo vicioso en el que el público no utiliza correctamente las previsiones debido a su supuesta falta de fiabilidad, y los meteorólogos no emiten productos adecuados desde un punto de vista comunicativo , hipotizando que el público no sea capaz de utilizarlos de manera apropiada .

Por último aunque sea difícil efectuar una comunicación aséptica o cuya forma no influya en la decisión del usuario, el meteorólogo es responsable de la elección de las modalidades de comunicación ya que de estas depende la comprensión correcta de la previsión.

“Competent professionals know exactly what they are talking about when they issue forecasts. However., they have an obligation to determine what their clients think they are talking about”

EXPRESIÓN VERBALPROBABILIDAD DE ACONTECIMIENTO (p)
Prácticamente Ciertop>99%
Muy Probable90% < p < 99%
Probable66% < p < 90%
Media Probabilidad33% < p < 66%
Improbable10% < p < 33%
Muy Improbable1% < p < 10%
Extremamente Improbablep<1%
Tab.1: IPCC Likelihood Scale

4. La investigación

A principios de los años setenta las investigaciones sobre la modalidad de comunicación de las predicciones del tiempo se han centrado principalmente en los meteorólogos , mientras que en la última década han tenido como objeto el público . Hasta ahora ninguna encuesta de este tipo ha sido llevada a cabo en Italia, siendo escasísimas en Europa .

Vale la pena recordar que en Italia existe un servicio meteorológico nacional de la Aereonautica Militare y un servicio público de carácter regional . Ya que las exigencias militares prevalecen sobre las civiles, es evidente cómo el proceso de comunicación de las previsiones al público ha sido desatendido. Este gap se aclara comparando las previsiones meteorológicas de los diferentes países europeos. Además hay que recordar el retraso del sistema formativo italiano por lo que concierne meteorología y estadística.

Hemos planteado, entonces, efectuar una investigación, actualmente en curso, sobre los problemas relacionados con el proceso comunicativo de las predicciones con el objetivo de llegar a proponer nuevas modalidades de comunicación. La investigación se realiza mediante tres cuestionarios dirigidos respectivamente a meteorólogos, público y usuarios “expertos” que utilizan diariamente las previsiones en el desempeño de sus actividades . Hasta ahora han contestado a las preguntas meteorólogos y usuarios “expertos” de catorce servicios regionales, de un centro de investigación y de una sociedad privada , mientras la Aereonautica Militar no ha respondido a nuestras repetidas invitaciones.

La investigación quiere comprobar la opinión de meteorólogos y usuarios sobre las previsiones que, respectivamente, emiten y reciben; la opinión de todos los encuestados sobre las previsiones probabilísticas; y verificar si comparten el significado de terminología e iconografía empleadas en los boletines.

Un primer examen de los resultados nos permite confirmar la existencia de problemas de comunicación de los que hemos hablado anteriormente:

  • Aunque los meteorólogos estén al corriente (Fig. 1, Fig. 2) del hecho que el público (Fig. 3) no comprende correctamente algunos de los términos empleados en los boletines meteorológicos, siguen utilizándolos;
  • La terminología empleada en los boletines no permite entender de manera clara en que periodo del día va a verificarse el evento previsto ya que ni los meteorólogos y los usuarios (Fig. 4), ni los meteorólogos (Fig. 5) entre ellos la comparten;
  • El contexto geográfico influye sobre el significado atribuido por los meteorólogos a algunas expresiones verbales (Fig. 5);
  • La terminología utilizada en la predicción de eventos que pueden ser severos es muy ambigua. Las expresiones concernientes la fuerza del viento o la intensidad de las precipitaciones no son comprendidas correctamente por los usuarios y no son compartidas entre los meteorólogos. Por ejemplo, en los boletines frecuentemente se emplea la expresión precipitaciones intensas sin referencia a la tasa de precipitación (Fig. 6) y los usuarios no entienden correctamente el evento que se producirá (Fig. 7);
  • La mayoría de los meteorólogos está convencida que el público puede comprender las predicciones probabilísticas pero prefiere las categóricas (Fig. 8);
  • Cuando el público recibe una previsión categórica de temperatura, de todas formas se espera que el verdadero valor caiga en un intervalo alrededor del valor previsto (Fig. 9). Por lo tanto, podemos hacer la hipótesis que los usuarios son conscientes que las predicciones están asociadas una incertidumbre;
  • Ni los meteorólogos entre ellos, ni usuarios y meteorólogos (Fig. 10) comparten la tabla de correspondencia (Tab. 1), entre expresiones verbales y valores de probabilidad, propuesta por la WMO

Figura 1. Respuestas de los meteorólogos. La mayoría opina que sólo usuarios particulares reconocen la diferencia entre “chubasco” y “tormenta”

Figura 2. Respuestas de los meteorólogos. La mayoría opina que sólo usuarios particulares saben interpretar la expresión “vientos moderados”

Figura 3. Respuestas del público. La mayoría no interpreta correctamente la expresión “frente cálido”

Figura 4. Respuestas de los usuarios. No atribuyen el mismo valor horario a la expresión “las primeras horas de la tarde”

Figura 5. Diferencias entre las respuestas de los meteorólogos de Italia del centro y del norte y de Italia del sur en la atribución del valor horario a la expresión “las primeras horas de la tarde”

Figura 6. Los meteorólogos no comparten el significado de la expresión "lluvias intensas"

Figura 7. Los usuarios no entienden correctamente el significado de la expresión "50 litros por metro cuadrado"

Figura 8. La mayoría de los meteorólogos opina que el público prefiere las predicciones categóricas a las probabilísticas

Figura 9. Respuestas del público. Aunque la predicción de la temperatura sea categórica, la mayoría del público espera que el verdadero valor caiga en un intervalo centrado alrededor del valor previsto

Figura 10. Los meteorólogos no atribuyen la misma expresión verbal al mismo valor de probabilidad (izquierda). Los usuarios no atribuyen el mismo valor de probabilidad a la misma expresión verbal (derecha)

5. Conclusiones

“Obtaining the actual (not just the potential or theoretical) value of improved forecast technology requires a) a forecasting process that translates improved science and technology into improved forecast products that are targeted to user needs, b) effective communication of forecast information to users in a timely fashion and in a form useful for making weather-information-sensitive decisions, c) users who incorporate the forecast product into their decisions in order to make better choices” .

El valor de una previsión depende sobre todo de la calidad del proceso comunicativo.

Nuestra investigación, aunque sea de carácter exploratorio, pone en evidencia, al mismo tiempo, un gran interés del público por las previsiones del tiempo y la falta de conocimientos y lenguaje compartidos con los meteorólogos que hace ineficaz la mejor de las previsiones.

En Europa, y en concreto en Italia, la reflexión sobre el proceso comunicativo está todavía en una fase superficial pese a tener mucha importancia a nivel social a causa de la aumentada vulnerabilidad a eventos meteorológicos severos o extremos.

Los meteorólogos deberían definir, a nivel europeo, un significado compartido para las expresiones verbales y la iconografía utilizada en los boletines. Además deberían identificar y tratar de reducir las posibles causas de los malentendidos misunderstanding, definiendo de manera explícita la incertidumbre asociada a la previsión (o la fiabilidad), vigilando sobre las ambigüedades lingüísticas y gráficas y asegurándose que la naturaleza del evento sea comprendida correctamente por el destinatario de la comunicación. Finalmente habría que fortalecer el papel del meteorólogo en los medios tradicionales.

Por lo que concierne Internet y las nuevas tecnologías hay que estudiar y explotar las oportunidades importantes para experimentar nuevos modos de comunicar interactivamente las predicciones.

Consideramos que para mejorar la calidad de la comunicación será indispensable el uso de las predicciones probabilísticas con una eventual recategorización y recontextualización del riesgo para que la información sea útil para los usuarios.

Es deseable que la comunidad de los meteorólogos inicie una reflexión sobre estos temas, como la que realiza, desde hace unos años, el consorcio estadounidense WAS*IS . Además es necesario reflexionar sobre la situación de los sistemas formativos nacionales y promover una actividad permanente de enseñanza outreach hacia el público. Es cierto que “The road to introduce a rational understanding of the best way to make use of weather forecasts in general and probability forecast in particular will be long, but full of interesting challenges” sin embargo, en este recorrido, el meteorólogo necesita la colaboración de figuras profesionales adecuadas como recomienda el National Research Council para NOAA “NOAA should acquire social and behavioral science expertise including psychologists trained in human cognition and human factors, with training in behavioral decision theory, statistical decision theory, survey design and sampling, and communication theory, with special focus on graphics and product development” .

Esta entrada se publicó en Reportajes en 06 May 2010 por Francisco Martín León

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored