¿Sangre en el lago?

Este lago, Natron en Tanzania, posee un aspecto muy llamativo ¿por qué?

No mucha gente se aventura cerca de las orillas del lago Natron en el norte de Tanzania. El lago es en su mayoría inhóspito para la vida, a excepción de unas pocas especies adaptadas a su agua caliente, salada y alcalina.

Pero no es necesario visitar el lago en persona para ver su impresionante color estacional. El sensor OLI en Landsat 8 capturó estas imágenes de color natural del lago Natron y sus alrededores. Ellas muestran el lago el 6 de marzo de 2017, muy temprano en la temporada de lluvias que va de marzo a mayo. En estas imágenes, se puede ver el agua más profunda a lo largo del perímetro del lecho del lago, la ubicación de las lagunas de baja elevación.

¿sangre En El Lago?
¿sangre En El Lago?

Aquí el clima es árido. En un año no El Niño, el lago recibe menos de 500 milímetros  de lluvia. La evaporación por lo general excede esa cantidad, por lo que el lago depende de otras fuentes -como el río Ewaso Ng'iro en el extremo norte- para mantener un suministro de agua durante la estación seca.

Pero es el volcanismo de la región lo que lleva a la química inusual del lago. Volcanes, como Ol Doinyo Lengai (unos 20 kilómetros al sur), producen mezclas fundidas de carbonato de sodio y sales de carbonato de calcio. La mezcla se mueve a través del suelo entre un sistema de fallas y pozos en más de 20 aguas termales que finalmente se vacían en el lago.

Mientras que el ambiente es demasiado duro para los tipos más comunes de la vida, hay algunas especies que se aprovechan de ella. Pequeñas porciones de agua salada pueden llenarse de haloarchaea, microorganismos que viven en ambientes salados y dan los colores rosa y rojo a las aguas poco profundas. Y cuando las aguas retroceden durante la estación seca, los flamencos visitan la zona como sitio de anidación, ya que está protegida en su mayor parte de los depredadores por los canales perennes de tipo foso y charcos de agua.

Imágenes  de  NASA Earth Observatory  por Joshua Stevens, usando datos Landsat de la US Geological Survey. Historia de Kathryn Hansen.

Instrumento (s): Landsat 8 – OLI

NASA Earth Observatory

Esta entrada se publicó en Reportajes en 11 May 2017 por Francisco Martín León