Marzo de 2013: análisis de un mes muy húmedo. Parte I
Marzo de 2013 ha sido muy lluvioso, aunque falta de cuantificarlo de forma “oficial”. Ya los medios de han hecho eco de la extraordinaria pluviosidad y cómo algunos los han vivido de forma positiva y negativa
RAM Detalles de un mes de marzo de 2013 muy particular.
Síguenos en Twitter: @RAM_meteo.
Y en Facebook: RAMmeteorologia.
Marzo de 2013 ha sido muy lluvioso, aunque falta de cuantificarlo de forma “oficial”. Ya los medios de han hecho eco de la extraordinaria pluviosidad y cómo algunos los han vivido de forma positiva (embalses, campos, acuíferos, etc.) y negativa (Semana Santa, inundaciones de ríos y riberas, deshielos, etc.) las dos caras de la pluviosidad del mes. Marzo de 2013 parece ser que será uno de los más lluviosos desde 1947, a falta de datos oficiales.
Las lluvias generalizadas y persistentes en gran parte de la Península se han debido a un llamativo y persistente temporal de los oestes que ha afectado, como no podría ser de otra forma a la vertiente occidental peninsular. Lenguas de humedad, orientadas de oeste a este, recorrían el Atlántico Norte en latitudes medias. El anticiclón de las Azores se debilitaba o se trasladaba a latitudes más altas dejando que una familia de borrascas se desplazara una tras otra, hasta llegar cargadas de humedad y dejando lluvias abundantes y persistentes. El flujo aéreo que las transportaba lo hacia con intensidades moderadas y también persistentes.
Se analizan en este trabajo un conjunto de mapas que van desde la escala global hasta la regional, marcando los valores promedios a un mes, así como sus respectivas anomalías. Se pondrá de manifiesto la persistencia de los flujos moderados intensos del oeste en bajas latitudes y la carga de humedad y su anomalía a lo largo de ciertos periodos. Todas las gráficas son del NCEP/CDAS americano, y fueron obtenidos el 31 de abril de 2013. Durante los días que faltan para completar el análisis del mes (30 y 31 de marzo) las características generales de oestes se han mantenido.
Ver links finales del artículo para más detalles.
Mapas a 200 hPa
Flujos y anomalías
Como se puede observar el flujo medio (viento e isotacas en m/s) tiene un componente oeste muy marcado a este nivel pero situado en unas latitudes más bajas de lo normal, pero aún más destacada es la anomalía intensa de los oestes respecto a los valores normales.Atentos a las escalas que son diferentes en los distintos mapas. La ausencia, el debilitamiento o el desplazamiento hacia el norte del chorro polar induce anomalías de flujos del este en latitudes más altas.


Detalles más finos se pueden observar en los siguientes mapas que tienen su centro en África. Destacar la anomalía tan intensa del flujo en 200 hPa apuntando a la Península.


Divergencias y anomalías
Las divergencias a gran escala en niveles altos pueden ser indicativos de corrientes ascendentes, aunque esta relación no es directa y univoca. Para las regiones de interés las divergencias dan señales destacadas en las zonas de interés, pero no se muestran aquí.
Mapas a 850 hPa
Flujos y anomalías
Al igual que en 200 hPa se muestran los vientos medios y anomalías de 30 días en 850 hPa. Las conclusiones se repiten al igual que en los niveles superiores. El largo y persistente recorrido marítimo del flujo en capas bajas garantiza un aporte húmedo y eficiente para generar lluvias en estos temporales del oeste sobre la Península y en otras regiones de nuestras latitudes.


Zona africana.


El temporal de viento y lluvia de oestes que ha padecido gran parte de España se ha debido a un flujo medio y persistente en todos los niveles de la atmósfera de bajas latitudes que ha venido cargado de humedad, nubosidad y precipitación. El largo recorrido en el Atlántico Norte subtropical, debido a la baja circulación, ha favorecido tales eficiencias de precipitación. El chorro del oeste ha ido conduciendo sucesivos trenes de borrascas que han crecido e impactado en la península Ibérica, con una zona anticilónica debilitada y situada más al norte. Los mapas de temperatura del agua del mar no se muestran ni destacan ninguna particularidad especial (temperaturas altas o anomalías llamativas), al menos a la escalas analizadas.
Continuará