El arcoíris
Para que suceda un arcoíris es necesaria la presencia de luz solar, de gotas en suspensión en la atmósfera y que el observador se encuentre entre el sol y la cortina de lluvia.

Para que suceda un arcoíris es necesaria la presencia de luz solar, de gotas en suspensión en la atmósfera y que el observador se encuentre entre el sol y la cortina de lluvia. El arco que se forma es luz dispersada en los colores que forman el espectro visible. Su forma es debida al límite que supone para nuestra visión el propio horizonte, ya que si no existiera veríamos un círculo completo, como sucede cuando lo vemos desde un avión.
Esta entrada se publicó en Vídeos en 11 Mar 2013 por José Miguel Viñas