Un nuevo estudio relaciona el fortalecimiento de los huracanes con el calentamiento global

FUENTE: ScienceDailyLa teoría de que el calentamiento global puede estar contribuyendo al fortalecimiento de los huracanes en el Atlántico durante los últimos 30 años se ve reforzada por un nuevo estudio dirigido por un investigador de la Universidad del Estado de Florida. El estudio fue publicado en la edición del 4 de septiembre de la revista Nature.

Espectacular imagen del huracán Ike suministrada por NOAA, tomada el pasado 11 de septiembre de 2008, cuando el citado huracán se adentraba en el Golfo de México, tras su paso por Cuba, tomando rumbo a las costas de Texas, donde llegaría un par de días más tarde. CRÉDITOS: AP Photo/ NOAA.

A partir de los datos globales de satélite, el Profesor James B. Elsner, de la Universidad de Wisconsin-Madison, el profesor James P. Kossin y el investigador postdoctoral Thomas H. Jagger encontraron que los ciclones tropicales de mayor intensidad son cada vez más fuertes, y que las temperaturas del océano contribuyen al impulso de esta tendencia. Esto es coherente con la “teoría de la máquina térmica” (conocida también como “bomba de calor”) sobre la intensidad de los ciclones.

“A medida que los mares se calientan, el océano tiene más energía disponible, que termina convirtiéndose en el viento generado por los ciclones tropicales”, dice Elsner. "Nuestros resultados no demuestran la teoría de la máquina térmica. Lo que hemos demostrado es que los datos son bastante coherentes con ella.”

Kerry Emanuel, del Instituto Tecnológico de Massachusetts, fue el primero en sugerir, en un trabajo de 2005, la posible conexión entre el calentamiento global y el aumento de la intensidad de los ciclones tropicales. Vinculó su mayor intensidad al calentamiento de los océanos, atribuido a su vez al calentamiento global.

Los críticos sostuvieron que los datos no eran lo suficientemente fiables como para poder afirmar que existía la relación entre el cambio climático y los huracanes. Cuando los científicos examinaron el número medio de ciclones tropicales, las estadísticas no mostraban una tendencia al alza.

El equipo de Elsner abordó ambas cuestiones mediante el uso de datos globales de satélite, analizando a partir de ellos las velocidades del viento de los ciclones tropicales, en contraposición a las observaciones terrestres convencionales, centrándose en las velocidades más altas del viento de los ciclones tropicales más fuertes de cada año.

La teoría de Emanuel establece que la entrada de aire cálido cerca de la superficie del océano y la salida de aire frío por encima del ciclón es lo que impulsa un huracán. A igualdad del resto de factores, las aguas más cálidas del océano provocan un mayor aporte de aire cálido en niveles bajos. Esta “teoría de la máquina térmica”, de cómo los huracanes aumentan su intensidad, es bien aceptada, pero hay muchos factores ambientales, como la cizalladura del viento, que podrían impedir el fortalecimiento de un huracán, comenta Elsner.

Para hacer frente a ese problema, el equipo de Elsner estudió un subgrupo de huracanes; aquellos que están más cerca de su máxima intensidad posible (MPI). Bajo la teoría de la máquina térmica, cada tormenta –ciclón tropical– perderá algo de energía a través de la ineficiencia, y dicha pérdida limitará el potencial de la tormenta. El MPI representa el máximo potencial del ciclón tropical bajo las condiciones ambientales ideales.

“Especulamos que es posible que no pueda detectarse una tendencia en la intensidad de los huracanes típicos debido a factores ambientales, pero si la teoría de la máquina térmica es correcta, debería verse una tendencia en la intensidad de los huracanes en o cerca de sus MPI”, dice Elsner. “En promedio, las huracanes más fuertes son los más próximos a sus MPI”.

Los investigadores crearon una base de datos de observaciones por satélite de la intensidad de los ciclones tropicales en todo el mundo, y obtuvieron la velocidad máxima del viento para cada uno de ellos durante un período de 25 años. En la Tierra se forman anualmente alrededor de 90 ciclones tropicales, incluyendo aquí a los que huracanes, tifones y las tormentas tropicales.

Los investigadores descubrieron que los ciclones tropicales más fuertes son cada vez más fuertes, sobre todo en el Atlántico Norte y en la zona también norte del océano Índico. Las velocidades del viento para las tormentas tropicales más fuertes aumentaron de un promedio de 140 mph en 1981 a 156 mph en 2006, mientras que la temperatura del océano –un promedio global de todas las regiones donde forman ciclones tropicales– aumentó de 28,2 a 28,5 ºC durante ese periodo.

“Al crear algo mejor, más coherente con el conjunto de datos históricos, hemos sido capaces de eliminar algunas cuestiones que introducían una gran incertidumbre”, dijo Kossin. “Entonces, mirando sólo a los ciclones tropicales más fuertes, donde la relación con el clima es más acusada, somos capaces de observar las tendencias en el aumento de la intensidad que tanto la teoría como los modelos dicen que debería estar ahí.”

Si bien Elsner dice que la teoría de la máquina térmica podría explicar cómo los ciclones tropicales se intensifican, manteniéndose igual el resto de factores, advirtió que “nosotros todavía no tenemos un completo conocimiento de porqué algunos ciclones se intensifican a veces muy rápidamente, y otras no.”

Esta entrada se publicó en Noticias en 01 Oct 2008 por Francisco Martín León