Amansando los cielos y la temperie: sobre la modificación artificial del tiempo y los Juegos Olímpicos de 2008

Fuente: Nature¿Es posible parar o generar lluvia, invocar el rayo o manipular la temperie? Los chinos así lo anunciaban durante las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de 2008 celebrados en Beijing. ¿Cuento chino o realidad con base científica?

Resumen  y traducción libre de la RAM.

China ha querido tener todo bajo control tanto en la apertura de los juegos olímpicos, 8-8-08 a las 8 de la tarde, como en la de clausura. Y el tiempo atmosférico era uno de los elementos a controlar y modificar, si fuera preciso.

Con una probabilidad de lluvia del 47% el día de la ceremonia inaugural, nada podía dejarse a la improvisación y al caos atmosférico: la lluvia no podía hacer acto de presencia en un estadio donde 91.000 personas estaban sentadas para ver un espectáculo que sería retransmitido a  millones de personas por las ventanas de  la TV.

Y los meteorólogos y científicos chinos han querido mostrar al mundo sus esfuerzos titánicos  sobre modificación del tiempo en un escaparate único y mediático. ¡Que contradicción: crear un tiempo seco y estable cuando en la mayoría de los casos se quiere lluvia!

Desde tiempos inmemoriales los chinos creen que los dragones controlaban el tiempo. Pero ya no son los rituales religiosos los que amansan y controlan a los dragones y al tiempo, ahora es la alta tecnología la que crea y destruye la lluvia y el granizo. Hoy por hoy, China es el país que más gasta en la modificación del tiempo en el mundo, más de 60 millones de dólares americanos, empleando a más de 32.000 personas y 35 aviones especiales, junto con 7000 cañones y 5000  lanzaderas de cohetes orientados a la modificación del tiempo. Según informes oficiales, se crearon cerca de 250 mil millones de toneladas de agua de lluvia entre 1999 y 2006, con una generación anual de 30 mil millones de toneladas. Se pretende que para 2010 se llegue a los 50 mil millones de toneladas.

Figura 1. El Estadio Olímpico, símbolo de los juegos de 2008 en Beijing. Por todos los medios conocidos se trató que no lloviera en los momentos de la inauguración y clausura.

Dudas: no es todo oro/agua lo que reluce

Pero muchos científicos de dentro y fuera del país dudan sobre los éxitos alcanzados y acumulados en estos años. Y así se afirma que China está posiblemente muy por detrás de esos logros e, incluso, dudan de los resultados. Los más críticos a la modificación y control del tiempo (supresión de granizo, eliminación de nieblas, desvío de huracanes, etc.,) se ríen soterradamente de estas cifras. Algunos más optimistas dudan sobre lo que China puede conseguir o han conseguido: los chinos están prometiendo cosas que realmente no hay evidencias absolutas de que lo puedan conseguir, afirmó Bruce Boe, director de Meteorología en Modificación del Tiempo en Fargo, Dakota del Norte, una de las compañías más grandes del mundo en modificación del tiempo.

El sembrado de nubes comenzó en 1946 con dióxido de carbono, posteriormente este compuesto fue sustituido por el ioduro de plata, material que se ha extendido su por todo el globo por ser más efectivo. Países como Irán o Australia practican el sembrado nuboso, así como docenas de estado en EEUU. Las estimaciones y eficiencia de los métodos y resultados  varían de un lugar a  otro aunque se acepta que el incremento de lluvia puede ser de hasta un 10%, en cierto tipo de nubes, pero no en todas. Por ejemplo, California se gasta 3 millones de dólares para genera entre 370-490 millones de m3 de agua por año.

Figura 2. Imagen IR centrada en la zona de China  oriental donde se muestran los sistemas nubosos para una fecha dada. Pinche sobre la imagen

Las mejores nubes a sembrar son las orográficas, nubes que se generan al ascender el aire húmedo sobre las montañas: son nubes de corta vida, poco profundas y cargadas de agua. En Wyoming se gasta 9 millones de dólares en el sembrado sobre este tipo de nubes  y dentro del Proyecto Piloto de Modificación del Tiempo.

¿Y en China?

La mayor parte del trabajo en este país se focaliza en producir lluvia y eliminar el granizo, tratando de reducir los daños en la agricultura. La mayoría de los 34 distritos de China tiene su propia oficina de modificación del tiempo y 2.900 condados con sus propias estaciones de sembrado de nubes. Las oficinas meteorológicas tienen cañones, lanzadores de cohetes y aeroplanos en más de 100 lugares en Beijing, Tianjin y Hebeei.

Durante las Olimpiadas, su máximo reto era mantener seco la ceremonia inaugural pero no han suministrado información de los resultados y de su eficiencia de los logros antes de la inauguración de los Juegos. Según fuentes oficiales: “Podemos lograr razonablemente buenos resultados en estructuras del tiempo débiles, pero no somos capaces de eliminar completamente la lluvia en nubes espesas, de grandes dimensiones  y que cubren una amplia región”.

Según la mayoría de los expertos mundiales todavía no hay pruebas científicas concluyentes sobre la eficacia de la intencionalidad de modificar el tiempo. En EEUU las ayudas oficiales para la modificación del tiempo alcanzaron su máximo a finales de los 70s con 20 millones de dólares, ahora las ayudas federales son casi despreciables.

En China  la cosa es más compleja, científica y políticamente, pues algunos piensan que la ausencia de controles científicos  serios hace que los informes provenientes de muchas ciudades, poblaciones y oficinas haya una tendencia clara a exagerar  y engordar los resultados, muchas veces para conseguir los fondos económicos que de otra manera no llegarían. El escepticismo es compartido por muchos científicos y meteorólogos del país  pero el miedo a las repercusiones políticas y económicas son de mucho peso. Pero no solo eso, mucho granjeros desean oír cosas sobre estos temas de forma especial,  y como dicen  muchos; más vale estar haciendo algo, que nada.

Desde que Beijing fuera nominada para ser sede de los Juegos Olímpicos de 2008,  los hombres del tiempo disponen de información radar, satélite de cuándo y dónde lloverá, así como bases de datos del tamaño de las gotitas de nubes,  su estructura, etc.  Los creadores de lluvia querían hacer llover antes de que las nubes con precipitación llegasen a Beijing haciéndolas mas pequeñas o disipándolas.  Los Juegos Olímpicos han hecho invertir mucho dinero en muchas direcciones: una de ellas es la modificación del tiempo y hay que sacarle partido político y mediático.

Como dice uno de los grandes expertos en la modificación del tiempo: queda mucho por aprender y estamos solamente en el inicio de esta actividad, en términos de investigación científica, afirmó William Cotton, físico atmosférico en la Universidad de Colorado.

Fuente: Nature

Taming the Sky. NATURE, Vol.553, 19 june 2008, pp 970-974.

Esta entrada se publicó en Noticias en 02 Oct 2008 por Francisco Martín León