Una galaxia de luciérnagas

Las cuevas de Waitomo en Nueva Zelanda están llenas de luces especiales

Colaboraciones de la RAM Colaboraciones de la RAM 13 Abr 2016 - 22:08 UTC

Las cuevas de Waitomo están situadas en Waitomo, Nueva Zelanda. Son unas cuevas de roca calcárea que forman grutas que tienen como mayor particularidad la existencia de un gusano luminoso en el techo de las cuevas. El gusano luminoso es la larva del insecto Arachnocampa luminosa, el cuál emite una luz brillante con la que atrae su presa acercándola a un hilo mucoso en el que el insecto atraído queda pegado con lo que el gusano retira el hilo y coge a su presa.

Debajo de las verdes colinas de Waitomo, yace un laberinto de cuevas, simas y ríos subterráneos. El nombre del área proviene de las palabras maoríes wai (agua) y tomo (hoyo).

Las cuevas se originaron por la presión que ejercieron las corrientes subterráneas sobre la piedra caliza blanda durante miles de años. En muchas de ellas, desde el cielo y el suelo, se asoman impresionantes estalactitas y estalagmitas, puntiagudos conos de rocas estratificadas, formadas por el goteo del agua durante siglos. Las paredes de estas cuevas están decoradas con una galaxia de luciérnagas nativas.

La primera exploración de la cueva de los gusanos (cueva de Aranui) se realizó en 1887 por Tane Tinorau, jefe maorí local y Fred Mace, topógrafo inglés. En 1888 la gruta fue abierta al público por Tinorau. En 1906 la gruta fue adquirida por el gobierno que la devolvió a sus antiguos dueños en 1989.

Fuentes

http://www.newzealand.com/cl/waitomo-caves/
Wikipedia

Esta entrada se publicó en Reportajes en 13 Abr 2016 por Francisco Martín León
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