La contaminación del aire relacionada con la obesidad

La contaminación del aire es mala para los pulmones, el corazón y los senos nasales. Sin embargo, como revela una investigación reciente, también puede ser responsable de la obesidad.

Colaboración Francisco Martín Colaboración Francisco Martín 08 Mar 2016 - 16:47 UTC

En un estudio  publicado en la revista the Journal of the Federation of American Societies for Experimental Biology, los científicos informaron que las ratas de laboratorio que respiraron aire altamente contaminado de Pekín de tres a ocho semanas ganaron significativamente más peso que un grupo de control, y desarrollaron una serie de otros problemas relacionados con la salud y obesidad.

Beijing, que está rodeada por montañas que ayudan a atrapar las emisiones de las fábricas, los automóviles y las calderas de carbón que muchos hogares aún tienen, es notorio por su aire sucio. Entre 2008 y 2015, la capital china alcanzó un promedio diario de Índice de Calidad del Aire de 100, cuatro veces por encima del límite saludable. En diciembre, la contaminación subió a niveles tan grave que las autoridades declararon por primera vez la contaminación de alerta de 72 horas de Beijing, en el que se restringió la circulación de vehículos.


Investigaciones anteriores ya apuntaban a que la contaminación crónica como un importante problema de salud pública. Un estudio de 2014 realizado por investigadores de la Universidad de Harvard, por ejemplo, encontró que la alta exposición a partículas reduce significativamente la función pulmonar en los 22 millones de habitantes de la ciudad.

Pero el nuevo estudio, que fue dirigido por el profesor de la Universidad de Duke de la salud global y ambiental Junfeng "Jim" Zhang, indica que la exposición a largo plazo a la contaminación del aire también puede causar  cambios metabólicos e inflamatorios  que conducen a la obesidad. A las 8 semanas, ratas hembras y machos, que vivían en una cámara llena de aire contaminado de Beijing fueron un 10 por ciento y 18 por ciento más pesados, respectivamente, que las personas expuestas a un aire limpio.

Los cambios físicos negativos fueron más pronunciados a las 8 semanas que a las 3 semanas, lo que sugiere que la exposición a largo plazo es necesaria para conducir a problemas de peso.

"Si traducido y verificado en los seres humanos, estos hallazgos apoyan la necesidad urgente de reducir la contaminación del aire, dada la creciente carga de la obesidad en el mundo altamente contaminado de hoy", dijo Zhang en un comunicado de prensa. https://today.duke.edu/2016/02/airfat

Un estudio de 2013 concluyó que la obesidad es un problema creciente para los adultos jóvenes en China, que afecta a alrededor del 11 por ciento de la población entre los 20 y 39 d edad. A pesar de ello, los chinos no están ganando tanto peso como los estadounidenses. Más de un tercio de los adultos estadounidenses están con un sobrepeso peligroso, según los  Centers for Disease Control and Prevention.

Referencias

Chronic exposure to air pollution particles increases the risk of obesity and metabolic syndrome: findings from a natural experiment in Beijing

Yongjie Wei, Junfeng (Jim) Zhang, Zhigang Li, Andrew Gow, Kian Fan Chung?, Min Hu, Zhongsheng Sun, Limin Zeng, Tong Zhu, Guang Jia, Xiaoqian Li, Marlyn Duarte and Xiaoyan Tang
 

Esta entrada se publicó en Noticias en 08 Mar 2016 por Francisco Martín León
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