La NOAA atribuye el reciente incremento de la actividad de los huracanes a la variabilidad climática multi década que acontece de forma natural

NOAA Magazine Trayectorias de tormentas tropicales y huracanes en el Atlántico desde el año 1851 hasta 2004. Fuente y crédito de la imagen, NOAA.Nota de la RAM. Hemos traducido este interesantísimo do...

NOAA MagazineTrayectorias de tormentas tropicales y huracanes en el Atlántico desde el año 1851 hasta 2004. Fuente y crédito de la imagen, NOAA.Nota de la RAM. Hemos traducido este interesantísimo documento de la NOAA donde se trata de explicar la elevada actividad de los ciclones tropicales y huracanes, especialmente la asociada al 2005. Se ha mantenido los links en inglés del documento originario por si algún lector desea profundizar más en este tema.Se está frente a un nuevo periodo de alta actividad de huracanes que arrancó hace 11 años. ( Atlantic hurricane activity). Este periodo, altamente activo, comenzó en 1995 en la cuenca atlántica y se espera que continúe en la próxima década o más.NOAA atribuye esta actividad alta a ciclos que ocurren de forma natural en los sistemas del clima tropical cercanos al ecuador. Estos son los llamados ”señales multi-década tropical (the tropical multi-decadal signal)” y duran típicamente varias decenas de años (de 20 a 30 años o más). El resultado es que se alternan en al Atlántico largos periodos de 20 a 30 años o más donde la estación de huracanes está por debajo o por encima de lo normal.La investigación de la NOAA muestra que la señal multi-década tropical está causando el incremento de la actividad de huracanes desde 1995. La señal se presenta y refleja, en si misma, con diferentes eventos de tiempo alrededor del globo, incluyendo la variabilidad de huracanes del Atlántico.Las estructuras del clima tropical que producen un incremento de la actividad de huracanes desde 1995 son similares a aquellas que han ocurrido previamente en periodos de huracanes activos como ocurrió a finales de los años 20s hasta finales de los 60s (1926-1970). Estas estructuras son opuestas a los periodos donde la actividad quedó por debajo de lo normal, como ocurrió en el periodo de 1970 a 1994.Desde 1995, la señal multi década o decenal tropical ha producido entornos de baja cizalladura vertical del viento (que mide el cambio del viento con la altura) y aguas más cálidas a lo largo del atlántico tropical, junto con vientos rectores del este que arrancando desde las costas africanas occidentales llevan a las perturbaciones tropicales a lo largo del océano hasta las zonas del Caribe.Condiciones del Atlántico tropical que se han dado desde 1995: altas temperaturas del agua del mar, baja cizalladura del viento y vientos del este desde África occidental. Crédito y fuente, NOAA.Con un periodo de más huracanes, más probabilidad existe de que toquen tierra como tormentas tropicales, huracanes o como huracanes mayores (de categoría 3 o superior) en los EEUU.Desde 2002 el país ha sido afectado por siete tormentas tropicales por estación. Mientras que permanezca este periodo de alta actividad es de esperar altas posibilidades de que tormentas tropicales y huracanes toquen tierra en EEUU.La intensidad de la estación y donde se forman los huracanesLa intensidad o actividad de la estación de huracanes en el Atlántico está determinada por el número de tormentas tropicales y huracanes que se formen entre África y el Caribe durante los meses donde se alcanzan los máximos (Agosto-Octubre). Esta zona es la región principal de los desarrollos. Los periodos de las estaciones con huracanes superiores a lo normal han prevalecido desde 1995, y en esa zona del mundo se han formado un gran número de tormentas tropicales y huracanes. En esa misma área se han formado menos tormentas tropicales y huracanes en el periodo 1970-1994.Las estaciones de huracanes superior a lo normal no son, en general, aleatorias, por el contrario, resultan de un conjunto de condiciones atmósfera-océano interrelacionadas que favorecen la formación de los huracanes en la región principal generadora de huracanes. Estas condiciones claves han estado actuando positiva y simultáneamente desde 1995 y han estado presente durante la estación de 2005. Son estas:• Aguas oceánicas cálidas: Los huracanes necesitan aguas oceánicas superficiales cálidas para desarrollarse, intensificarse y mantenerse. Los huracanes no se forman en aguas al menos que éstas no estén al menos a 80 ºF (Nota de la RAM. La NOAA se está refiriendo a los ciclones estrictamente tropicales) — lo suficientemente cálidas como para generar focos convectivos que pueden impulsar y hacer penetrar humedad más allá de las 10 millas en la atmósfera. Las aguas oceánicas estaban 2 ó 3 º F más cálidas que la media durante la estación de 2005 de lo normal, que favorece el desarrollo de los grandes huracanes.Áreas de baja cizalladura vertical del viento, en rojo, para los periodos de indicados en las cabeceras de cada panel durante 2005 en la estación de huracanes. Los números indican la región donde se formaron las tormentas tropicales y la primera ves que se les atribuyeró un nombre. Crédito NOAA.• Vientos del este de niveles medios favorables: La estructura de vientos del este que provienen de África occidental juega un papel crucial y fundamental en la determinación de la intensidad de la estación de huracanes. Durante 2005, estos vientos han ayudado a intensificar los sistemas de bajas presiones tropicales que se mueven hacia el oeste desde las costas africanas. Estos sistemas también conducen a estos sistemas hacia el oeste sobre zonas de baja cizalladura sobre aguas cálidas en las regiones más favorables para el desarrollo, donde se transforman en tormentas tropicales y huracanes.Los avances de huracanes estacionales de la NOAA están basados en dos factores climáticos tropicalesLa NOAA comenzó a lanzar avances de tendencias estacionales en 1998 (seasonal Atlantic hurricane outlooks). Estas predicciones o tendencias de la próxima estación se basan en trabajos de diferentes unidades de científicos: NOAA Climate Prediction Center, NOAA Hurricane Research Division y NOAA National Hurricane Center. La investigación de la NOAA muestra que existen dos factores climáticos fundamentales que son la clave para que una estación sea más o menos activa desde agosto a octubre.Estos factores del clima son la señal multi década tropical y la oscilación sur/El Niño (El Niño/Southern Oscillation) (el ciclo El Niño/La Niña).Los científicos de la NOAA entienden ahora, analizan y predicen estos factores del clima y sus efectos combinados de la manera que no era posible hace 10 años.“Como resultado, la NOAA puede predecir con cierto grado de certidumbre cómo se desarrollara la estación de huracanes en el Atlántico mientras la estación está en progreso” dijo Gerry Bell, predictor jefe de huracanes de la NOAA en el Climate Prediction Center en Camp Springs, Md. Como resultado, estos avances de predicciones generales pueden ayudar a la nación a estar mejor preparada para los huracanes.“Los científicos de la NOAA están viendo en esencia los mismas condiciones favorables que han estado presente desde 1995,” dijo Bell. La señal multi década tropical estaba una vez más contribuyendo como factor principal en una estación de huracanes superior a lo normal en el 2005 como se predijo en NOAA’s 2005 Hurricane Seasonal Outlook.“En mayo, la NOAA predijo con un 70 por ciento de probabilidad que sería una estación de huracanes superior a lo normal. Al principio de agosto, el porcentaje de confianza se elevó a al 95-100 %, con la posibilidad de ser una estación cercana al record,” dijo Bell. La estación de 2005 fue ya record al comienzo de ella (es raro ver dos huracanes importantes en Julio, el Dennis y Emily,). También se ha producido un record de 26 tormentas tropicales y un record de 13 huracanes (de acuerdo con los datos preliminares). Ver tabla más abajo: Totales  de la estacón de huracanes de 2005  (datos preliminares)Predicciones de la NOAA de agostoActualesPromedioRecord de estación (año)18-21 Tormentas tropicales261126 (2005)9-11 Huracanes13613 (2005)5-7 Huracanes mayores728 (1950)
NOAA MagazineTrayectorias de tormentas tropicales y huracanes en el Atlántico desde el año 1851 hasta 2004. Fuente y crédito de la imagen, NOAA.Nota de la RAM. Hemos traducido este interesantísimo documento de la NOAA donde se trata de explicar la elevada actividad de los ciclones tropicales y huracanes, especialmente la asociada al 2005. Se ha mantenido los links en inglés del documento originario por si algún lector desea profundizar más en este tema.Se está frente a un nuevo periodo de alta actividad de huracanes que arrancó hace 11 años. ( Atlantic hurricane activity). Este periodo, altamente activo, comenzó en 1995 en la cuenca atlántica y se espera que continúe en la próxima década o más.NOAA atribuye esta actividad alta a ciclos que ocurren de forma natural en los sistemas del clima tropical cercanos al ecuador. Estos son los llamados ”señales multi-década tropical (the tropical multi-decadal signal)” y duran típicamente varias decenas de años (de 20 a 30 años o más). El resultado es que se alternan en al Atlántico largos periodos de 20 a 30 años o más donde la estación de huracanes está por debajo o por encima de lo normal.La investigación de la NOAA muestra que la señal multi-década tropical está causando el incremento de la actividad de huracanes desde 1995. La señal se presenta y refleja, en si misma, con diferentes eventos de tiempo alrededor del globo, incluyendo la variabilidad de huracanes del Atlántico.Las estructuras del clima tropical que producen un incremento de la actividad de huracanes desde 1995 son similares a aquellas que han ocurrido previamente en periodos de huracanes activos como ocurrió a finales de los años 20s hasta finales de los 60s (1926-1970). Estas estructuras son opuestas a los periodos donde la actividad quedó por debajo de lo normal, como ocurrió en el periodo de 1970 a 1994.Desde 1995, la señal multi década o decenal tropical ha producido entornos de baja cizalladura vertical del viento (que mide el cambio del viento con la altura) y aguas más cálidas a lo largo del atlántico tropical, junto con vientos rectores del este que arrancando desde las costas africanas occidentales llevan a las perturbaciones tropicales a lo largo del océano hasta las zonas del Caribe.Condiciones del Atlántico tropical que se han dado desde 1995: altas temperaturas del agua del mar, baja cizalladura del viento y vientos del este desde África occidental. Crédito y fuente, NOAA.Con un periodo de más huracanes, más probabilidad existe de que toquen tierra como tormentas tropicales, huracanes o como huracanes mayores (de categoría 3 o superior) en los EEUU.Desde 2002 el país ha sido afectado por siete tormentas tropicales por estación. Mientras que permanezca este periodo de alta actividad es de esperar altas posibilidades de que tormentas tropicales y huracanes toquen tierra en EEUU.La intensidad de la estación y donde se forman los huracanesLa intensidad o actividad de la estación de huracanes en el Atlántico está determinada por el número de tormentas tropicales y huracanes que se formen entre África y el Caribe durante los meses donde se alcanzan los máximos (Agosto-Octubre). Esta zona es la región principal de los desarrollos. Los periodos de las estaciones con huracanes superiores a lo normal han prevalecido desde 1995, y en esa zona del mundo se han formado un gran número de tormentas tropicales y huracanes. En esa misma área se han formado menos tormentas tropicales y huracanes en el periodo 1970-1994.Las estaciones de huracanes superior a lo normal no son, en general, aleatorias, por el contrario, resultan de un conjunto de condiciones atmósfera-océano interrelacionadas que favorecen la formación de los huracanes en la región principal generadora de huracanes. Estas condiciones claves han estado actuando positiva y simultáneamente desde 1995 y han estado presente durante la estación de 2005. Son estas:
• Aguas oceánicas cálidas: Los huracanes necesitan aguas oceánicas superficiales cálidas para desarrollarse, intensificarse y mantenerse. Los huracanes no se forman en aguas al menos que éstas no estén al menos a 80 ºF (Nota de la RAM. La NOAA se está refiriendo a los ciclones estrictamente tropicales) — lo suficientemente cálidas como para generar focos convectivos que pueden impulsar y hacer penetrar humedad más allá de las 10 millas en la atmósfera. Las aguas oceánicas estaban 2 ó 3 º F más cálidas que la media durante la estación de 2005 de lo normal, que favorece el desarrollo de los grandes huracanes.Áreas de baja cizalladura vertical del viento, en rojo, para los periodos de indicados en las cabeceras de cada panel durante 2005 en la estación de huracanes. Los números indican la región donde se formaron las tormentas tropicales y la primera ves que se les atribuyeró un nombre. Crédito NOAA.• Vientos del este de niveles medios favorables: La estructura de vientos del este que provienen de África occidental juega un papel crucial y fundamental en la determinación de la intensidad de la estación de huracanes. Durante 2005, estos vientos han ayudado a intensificar los sistemas de bajas presiones tropicales que se mueven hacia el oeste desde las costas africanas. Estos sistemas también conducen a estos sistemas hacia el oeste sobre zonas de baja cizalladura sobre aguas cálidas en las regiones más favorables para el desarrollo, donde se transforman en tormentas tropicales y huracanes.
Los avances de huracanes estacionales de la NOAA están basados en dos factores climáticos tropicalesLa NOAA comenzó a lanzar avances de tendencias estacionales en 1998 (seasonal Atlantic hurricane outlooks). Estas predicciones o tendencias de la próxima estación se basan en trabajos de diferentes unidades de científicos: NOAA Climate Prediction Center, NOAA Hurricane Research Division y NOAA National Hurricane Center. La investigación de la NOAA muestra que existen dos factores climáticos fundamentales que son la clave para que una estación sea más o menos activa desde agosto a octubre.Estos factores del clima son la señal multi década tropical y la oscilación sur/El Niño (El Niño/Southern Oscillation) (el ciclo El Niño/La Niña).Los científicos de la NOAA entienden ahora, analizan y predicen estos factores del clima y sus efectos combinados de la manera que no era posible hace 10 años.“Como resultado, la NOAA puede predecir con cierto grado de certidumbre cómo se desarrollara la estación de huracanes en el Atlántico mientras la estación está en progreso” dijo Gerry Bell, predictor jefe de huracanes de la NOAA en el Climate Prediction Center en Camp Springs, Md. Como resultado, estos avances de predicciones generales pueden ayudar a la nación a estar mejor preparada para los huracanes.“Los científicos de la NOAA están viendo en esencia los mismas condiciones favorables que han estado presente desde 1995,” dijo Bell. La señal multi década tropical estaba una vez más contribuyendo como factor principal en una estación de huracanes superior a lo normal en el 2005 como se predijo en NOAA’s 2005 Hurricane Seasonal Outlook.“En mayo, la NOAA predijo con un 70 por ciento de probabilidad que sería una estación de huracanes superior a lo normal. Al principio de agosto, el porcentaje de confianza se elevó a al 95-100 %, con la posibilidad de ser una estación cercana al record,” dijo Bell. La estación de 2005 fue ya record al comienzo de ella (es raro ver dos huracanes importantes en Julio, el Dennis y Emily,). También se ha producido un record de 26 tormentas tropicales y un record de 13 huracanes (de acuerdo con los datos preliminares). Ver tabla más abajo: Totales  de la estacón de huracanes de 2005  (datos preliminares)Predicciones de la NOAA de agostoActualesPromedioRecord de estación (año)18-21 Tormentas tropicales261126 (2005)9-11 Huracanes13613 (2005)5-7 Huracanes mayores728 (1950)

Número de tormentas tropicales y huracanes, en celeste, y de grandes huracanes, en rojo, de categoría 3 o superior, desde 1955. Obsérvese el máximo absoluto de 2005. Crédito NOAA.

Cómo la señal multi decada tropical afecta a los huracanes del Atlántico

La señal multi década tropical afecta a las condiciones de la atmósfera y del océano alrededor de la zona donde se forman los huracanes.

Los tres elementos claves de esta señal responsable para el incremento de la actividad de los huracanes desde 1995 son: 1) aguas más cálidas que el promedio a través del Atlántico tropical, 2) Un monzón más intenso en la región del oeste de África y 3) un debilitamiento del monzón del la cuenca de la Amazonía. Los monzones son sistemas de presión y aire estacional a gran escala asociados con lluvias convectivas intensas sobre una gran zona.

Las estructuras atmosféricas tropicales que conducen a periodos muy activos en la estación de huracanes en el Atlántico (warmer, más cálido; drier, más seco; y wetter, más húmedo). Crédito NOAA.
Las estructuras atmosféricas tropicales que conducen a periodos muy activos en la estación de huracanes en el Atlántico (warmer, más cálido; drier, más seco; y wetter, más húmedo). Crédito NOAA.

La convección es un proceso por el cual se desarrollan las tormentas, las tormentas tropicales y huracanes. También es una parte importante de los monzones. Cuando la convección es intensa – el aire cálido y húmedo se eleva en la atmósfera a grandes alturas. Este aire que se eleva se enfría, formando nubes y lluvia. Sin embargo, permanece más cálido que el aire del entorno que lo rodea, así se calienta la atmósfera. Temperaturas más cálidas generan alta presión en la parte alta de la atmósfera y bajas presiones en niveles bajos de la atmósfera, que acelerará la entrada de más aire cálido y húmedo en la región y, posteriormente, realza el flujo saliente en la alta atmósfera, manteniendo la convección.

En la región de los monzones, la convección amplia y generalizada afecta a los sistemas de vientos, temperatura y presión del aire de la zona y de áreas limítrofes, incluso a grandes distancias. Los monzones más intensos realzan la convección con el incremento del flujo en niveles bajos de entrada en dichas regiones e incrementa el flujo saliente en niveles altos. Lo contrario ocurre con débiles monzones: débiles vientos en capas bajas entrantes que mantendrán escasas zonas convectivas.

Para la combinación de un monzón africano en la zona oeste realzado y de una monzón débil de la cuenca del Amazona, los vientos de niveles altos sobre el Atlántico tropical son más fuertes desde el este (desde África hacia la cuenca del Amazona) y los vientos alisios de niveles inferiores son más débiles del este. Este patrón de vientos favorece más a los huracanes atlánticos produciendo una disminución de la cizalladura del viento en la región principal de desarrollo. El monzón africano del oeste realzado también se asocia a los vientos favorables en la atmósfera media que salen la costa oeste de África, y que son un ingrediente dominante adicional de una estación activa de huracanes. Todas estas condiciones estaban presentes durante 2005.

La investigación de los científicos Gerry Bell y Muthuvel Chelliah de NOAA, actualmente en prensa la revista Journal of Climate, describe la señal multi década tropical y muestra que la correlación que existe ente esta señal y la actividad de huracanes por décadas. Su estudio también muestra que la señal multi decada tropical está causando las fluctuaciones multi-decadal observadas en actividad atlántica de huracanes desde 1950.

Estos resultados se ampliaron sobre un estudio de 2001 en la revista Science, 2001 study in Science, por el meteorólogo Stanley Goldenberg del Atlantic Oceanographic and Meteorological Laboratory's de la NOAA en Miami, Fla. y Chris Landsea, oficial de las operaciones en el Centro Nacional de Huracanes en Miami, Fla.; Alberto M. Mestas-Núñez de la universidad de Miami y de Guillermo M. Gray de la universidad de Estado de Colorado, que sugirieron que los "ciclos de décadas largos en las temperaturas del agua del mar superficial y la cizalladura del viento en el Atlántico tropical se encajan con los ciclos de la formación importante de huracanes en esa región." El estudio también mostró que el aumento reciente en actividad de huracanes no es nada nuevo. De hecho, "los datos de la temperatura de Océano Atlántico muestran que éste es justo la última manifestación de un ciclo de larga duración de huracanes que arranca desde fechas de, por lo menos, de 1870," dijo Landsea.

El conocimiento de la señal multi decada es relativamente nuevo y más investigaciones son precisas. Por ejemplo, entender exactamente qué dispara una transición a una fase opuesta de la señal es uno de los retos que permanecen para el futuro. Entender estas transiciones está muy limitado pues la mayoría de los datos provienen mayoritariamente desde 1949.

El Niño/La Oscilación Sur (Ciclo El Niño/La Niña) es un segundo predictor en la actividad de huracanes del Atlántico

El Dr. William Gray de la universidad de Estado de Colorado descubrió en 1984 que El Niño y los episodios de La Niña influían fuertemente en la actividad atlántica de huracanes. El ciclo de EL Niño/La Niña es el segundo predictor usado por NOAA para hacer sus avances estacionales de huracanes. El Niño y los episodios de Niña ocurren groseramente cada tres a cinco años, y duran generalmente 9 a 15 meses. El Niño se refiere al periodo cálido de las aguas del océano sobre el Pacífico ecuatorial central, mientras que La Niña se refiere al periodo de refrescamiento de esas aguas. Los cambios en temperaturas del océano en esta región son muy importantes porque alteran los patrones de la convección tropical a través del Pacífico ecuatorial central y este-central. El Niño aumenta la convección tropical en estas regiones, mientras que el La Niña la suprime.

Estos cambios en la convección tropical afectan a los patrones de la presión del viento y del aire en la atmósfera superior a través de la mitad del este del Pacífico tropical. Más importante para la formación atlántica de huracanes es cómo afectan los vientos en la región principal de desarrollos. El Niño inhibe a los huracanes atlánticos produciendo vientos del oeste en niveles altos y aumento de la cizalladura del viento en la región principal de desarrollo. La Niña promueve huracanes atlánticos produciendo vientos del este en niveles altos y disminución de la cizalladura del viento en la región principal de desarrollo.

Las señales de El Niño y La Niña pueden enmascararse o acentuarse por la señal multi-decada tropical. Por ejemplo, la combinación de La Niña y de una era activa de huracanes produce las condiciones más favorables a una estación extremadamente activa. Inversamente, la señal de La Niña fue enmascarada en un cierto grado durante la era inactiva de 1970-1994, como se observó durante las estaciones superiores a lo normal de 1988 y 1989, y durante las estaciones cercanas a lo normal de 1984 y 1985.

La combinación de El Niño y una era inactiva del huracanes produce las condiciones más favorables para una estación inferior a lo normal, como se observó durante 1970-1994 en que cada El Niño fue asociado a actividad bien por debajo de lo normal. En contraste, desde 1995, todas las dos estaciones han estado sobre lo normal, y fueron los dos años de El Niño de 1997 y 2002, y solamente el registro de El Niño de 1997 produjo una estación inferior a lo normal. Durante 2005, ni el El Niño ni La Niña estuvieron presentes para afectar a la estación.

Los huracanes que tocan tierra y las predicciones estacionales

Un huracán que toque tierra en los EEUU en un año está por debajo de la media, mientras que de dos a tres que lleguen a tierra está sobre la media.

Este aumento en el doble o triple se relaciona con el hecho que muchos más huracanes se forman en la región principal de desarrollo durante estaciones de actividad superior a lo normal, y después se dirige generalmente hacia el oeste hacia las islas del Caribe y los Estados Unidos. Consecuentemente, ambas regiones están en un riesgo creciente de llegada de huracanes durante estaciones superiores a lo normal. Si o no una tormenta tropical o un huracán afecta a los Estados Unidos dependen críticamente de los patrones del tiempo presentes en ese momento de la tormenta que llega a tierra. Por ejemplo, cuando la presión de aire en niveles superiores es más alta que lo normal sobre una amplia región que abarca los Estados Unidos del sudeste, el golfo de México y del Atlántico tropical occidental – la cizalladura del viento tiende a ser más baja en estas regiones y los flujos conductores traen huracanes más intensos y más cercano a la costa.

Esta región de altas presiones está influenciada fuertemente por los patrones del tiempo sobre los Estados Unidos, que no son predecibles más allá de algunos días. Consecuentemente, los pronósticos estacionales de la llegada de huracanes siguen siendo un desafío en curso y no es actualmente posible decir sí en un lugar dado es más probable que vaya ser afectado durante una estación dada.

Desde 2002, un total de 29 tormentas con nombres (las tormentas tropicales y los huracanes) han llegado a los Estados Unidos. Éste es un promedio de siete tormentas por la estación. Sobre este períodos de cuatro año, veinte tormentas nombradas han llegado a la costa del Golfo y nueve han pulsado en la costa este - con un promedio de cinco y dos tormentas por la estación, respectivamente. Para los huracanes que tocan tierra (solamente), un total de 13 huracanes han pulsado en los Estados Unidos desde 2002. Esto significa un promedio de tres huracanes por estación en EEUU. Sobre este período de cuatro años, ocho huracanes han llegado a la zona de la costa del Golfo y cinco han pulsados la costa del este - con un promedio de uno a dos huracanes por estación, respectivamente.

Tormentas tropicales y huracanes que han llegado a EEUU durante 2002-2005. Crédito NOAA.

Crecimiento de la población costera durante la era inactiva de huracanes de 1970-1994

La población costera en las zonas azotadas por los huracanes creció de forma explosiva en un periodo de escasa actividad, durante 1970-1994. El desarrollo costero en EEUU, casi sin precedente, continúa incluso hoy. Durante 1970-1994, la costa del Golfo tuvo un promedio de menos de una llegada de huracán por estación, y la costa del este un promedio de una llegada de un huracán cada cinco años. Esto contrasta con el agudo promedio de tres huracanes que tocan tierra en EEUU durante las estaciones muy activas.

Desafortunadamente, las decisiones sobre la utilización del suelo, los estándares de construcción, etc., fueron hechos previamente basándose en una asunción errónea que los huracanes afectarían no más que con la frecuencia o tan fuertemente como tenían en décadas anteriores. Puesto que los patrones tropicales del clima están favoreciendo otra vez estaciones muy activas de huracanes, se está ahora considerando no solamente más llegadas de huracanes, pero también más daños y a más gente afectada. "Ahora muchas zonas habitadas están en el corredor de los huracanes," dijo Landsea.

Consenso entre los predictores e investigadores de huracanes de la NOAA

Hay un consenso entre investigadores y predictores de huracanes de la NOAA que los aumentos recientes en actividad de huracanes son sobre todo el resultado de fluctuaciones naturales en el sistema tropical del clima conocido como la señal multi decada tropical. Los sistemas de clima tropical ahora favorecen estaciones de huracanes muy activos y son similares a las consideradas en los últimos años de la 20s a los últimos de los años 60s. La era activa actual de huracanes comenzó en 1995, por lo tanto se lleva transcurrido 11 años de era activa que podría durar fácilmente varias décadas (20-30 años o aún más). Podemos esperar, altos niveles en curso de la actividad de huracanes - y muy importantemente, altos niveles de llegadas a tierra de huracanes - mientras este periodo activo continúe.

Mientras el riesgo de la actividad creciente de huracanes prevalece durante las décadas próximas, NOAA continuará suministrando a la nación los productos relacionados con huracanes. Sin embargo, cada uno debe recordar siempre que es en última instancia su responsabilidad la de prepararse para actuar apropiadamente cuando los huracanes amenazan su área. "El estado de preparación y atención sigue siendo esencial. Sabiendo los riesgos, sabiendo por adelantado adónde ir y qué hacer, y prestando atención a las ordenes y consejos de los funcionarios locales " dijo Mayfield. "Los pronósticos más exactos son solamente beneficiosos cuando la gente reacciona tomando las medidas necesarias para salvar sus vidas y propiedades."

Referencia

Goldenberg, Stanley B., Christopher W. Landsea, Alberto M. Mestas-Nunez, William M. Gray. July 20, 2001. The Recent Increase in Atlantic Hurricane Activity: Causes and Implications. Science, Vol. 293. no. 5529, pp. 474 - 479.

Traducido desde, NOAA magazine:

http://www.magazine.noaa.gov/stories/mag184.htm

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http://www.magazine.noaa.gov/stories/mag184.htm

http://www.noaanews.noaa.gov/stories2005/s2540.htm

Esta entrada se publicó en Noticias en 02 Ene 2006 por Francisco Martín León