2019, un año de incendios

El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) supervisa la intensidad y las emisiones de los incendios forestales en todo el mundo. Los científicos revelan que 2019 registró una actividad excepcional

Francisco Martín León Francisco Martín León 14 Dic 2019 - 01:00 UTC
Incendios activos para el 1 de noviembre de 2019. Copernicus

A medida que 2019 toca a su fin y da comienzo una nueva década, el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) publica su informe Un año de incendios, que revela que se ha producido una actividad excepcional tanto en términos de intensidad como de emisiones en todo el mundo.

Los incendios forestales son un fenómeno muy común a escala global, y algunas regiones registran una actividad de incendios frecuente en determinados momentos del año. Los científicos del CAMS monitorizan durante los 365 días del año la actividad de los incendios forestales en todo el mundo valiéndose de mediciones diarias sobre los incendios activos a escala global y las emisiones estimadas a través de su Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS). Mediante la estimación de las emisiones generadas por los incendios gracias a las mediciones recabadas por sensores en satélites y la combinación de estos datos con el sistema de predicción meteorológica del CEPMPM, los científicos del CAMS – que se implementa a través del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en representación de la Unión Europea - pueden ofrecer información vital sobre, por ejemplo, cómo se verá afectada la calidad del aire en los próximos cinco días.

Los incendios forestales pueden ser responsables de la contaminación del aire en mayor medida que las emisiones industriales y producen una combinación de partículas, monóxido de carbono y otras sustancias contaminantes que puede ser peligrosa para la salud de todos los seres vivos del planeta.

«Ha sido un año extremadamente intenso para el CAMS en cuanto a la monitorización de los incendios forestales», comenta Mark Parrington, científico sénior en el CAMS. «Durante todo el año, hemos supervisado con atención la intensidad de los incendios y el humo que emiten en todo el mundo y, en ocasiones, hemos observado una actividad de incendios bastante excepcional. Incluso en los lugares donde resulta previsible que se produzcan incendios, la actividad ha sido sorprendente en algunos momentos del año. Nuestra supervisión es importante para concienciar a las personas sobre las repercusiones a mayor escala de los incendios forestales y de sus emisiones de humo de modo que las organizaciones, empresas y particulares puedan estar informados y anticiparse a los posibles efectos de la contaminación del aire».

El CAMS revela que, entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2019, los incendios forestales han emitido a la atmósfera alrededor de 6.735 megatones de CO2 en todo el mundo. Muchos han sido objeto de las noticias a escala mundial, como los incendios forestales del Amazonas, los de Indonesia, los del círculo polar ártico y los de Australia. No obstante, algunos incendios mucho menos conocidos también han ejercido un efecto significativo en el medio ambiente y la calidad del aire, como aquellos acontecidos en Colombia, Venezuela, Siria y México. En particular, el CAMS destaca cinco incendios que se han producido este año:

Incendios en Siria

Los incendios ocurridos en Siria durante la primavera y el inicio del verano quemaron vastas áreas de terrenos de cultivo, lo que provocó temores a que se diese una situación de inseguridad alimentaria. Si bien algunos incendios se produjeron en las inmediaciones de los frentes de batalla entonces activos, también se registraron incendios en muchas otras regiones del país, como en campos de trigo y cebada en la fértil provincia de Hasaka. Tal y como el CAMS informó, el poder radiativo total detectado en Siria del 10 de mayo al 5 de junio superó con creces la media del periodo 2003-2018. Las condiciones cálidas y secas derivadas de una temperatura en superficie por encima de la media a finales de mayo facilitó la originación y propagación de los incendios y dificultaron su extinción.

Incendios en el círculo polar ártico y los bosques boreales

Los incendios del círculo polar ártico comenzaron en junio de 2019 y fueron extraordinarios en términos de ubicación, envergadura y duración. El resultado fue la emisión de 182 megatones de dióxido de carbono a la atmósfera. Estos incendios se produjeron en el círculo polar ártico, en la República de Sajá (Siberia, Rusia) y en Alaska (EE. UU.) durante un periodo prolongado entre junio y agosto. Los científicos del CAMS monitorizaron más de 100 incendios forestales en la región, principalmente causados por unas condiciones inusualmente cálidas y secas en la región.

La temporada de incendios habitual en los bosques boreales y el círculo polar ártico es entre mayo y septiembre, pero resulta poco frecuente que se produzcan tantos incendios de semejante envergadura y duración en el círculo polar ártico en junio.

Incendios forestales en Indonesia

Los violentos incendios forestales de Indonesia constituyeron uno de los incidentes más intensos en casi dos décadas. Se estima que los incendios de Indonesia, que comenzaron en agosto, emitieron al menos 708 megatones de CO2 hasta finales de noviembre de 2019. Los incendios se produjeron principalmente por la quema de turberas ricas en carbono y por unas condiciones más secas de lo habitual. Asimismo, un hecho relevante al respecto es que la intensidad total diaria de los incendios fue superior a la media de los últimos 16 años. Se quemaron miles de hectáreas de terreno de importancia ecológica, lo que causó una bruma tóxica que puso en riesgo la salud de la población local, de los bosques naturales y de la fauna y flora silvestres. Afortunadamente, la intensidad de los incendios y el volumen de las emisiones empezaron a descender en octubre hasta situarse en 48 megatones de CO2 estimado en las primeras dos semanas de noviembre. Esto fue posible gracias a la lluvia en el sur de Kalimantán en octubre, si bien algunos incendios continuaron en el sur de Sumatra.

Incendios de vegetación en Queensland y Nueva Gales del Sur (Australia)

Los datos del CAMS mostraron que los incendios de vegetación en Australia, que comenzaron en septiembre y crecieron en intensidad a principios de noviembre, no tuvieron precedentes en ciertas regiones en comparación con los últimos 16 años, lo que provocó problemas generalizados en la calidad del aire. Nueva Gales del Sur se vio afectada en mayor medida, así como Queensland, donde, en algunas zonas, el humo provocó una oscuridad total. Posteriormente, el humo se desplazó más allá de Nueva Zelanda y sobre el Pacífico Sur hasta llegar a Sudamérica. La gran cantidad de partículas provocó que distintas regiones australianas declararan el estado de emergencia. No se trataba de la primera vez que las regiones australianas se veían perjudicadas por los incendios de vegetación este año.

Incendios en el Amazonas

Utilizando su Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS), el CAMS calculó que los incendios en la región del Amazonas emitieron aproximadamente 25 megatones de dióxido de carbono durante los primeros 26 días de agosto. Si bien se trata de la estimación de emisiones más elevada para agosto de todos los estados brasileños que conforman la Amazonia Legal, se situó relativamente en línea con los datos totales para los meses de agosto anteriores para la totalidad de Brasil desde que comenzaron los registros del GFAS, en 2003. Las imágenes satelitales mostraron enormes penachos de humo que abarcaban millones de kilómetros cuadrados derivados de los incendios en la zona occidental del Amazonas. Buena parte del humo de los incendios en el Amazonas, en Rondonia y Mato Grosso (Brasil) y en el departamento de Santa Cruz (Bolivia), recorrió largas distancias. Como sucede en cualquier incendio que afecta a la vegetación, las emisiones provocan un gran volumen de contaminación atmosférica y de partículas, lo que afecta considerablemente a la calidad del aire. En concreto, São Paulo se vio afectado por las emisiones de humo debido a un cambio en la circulación atmosférica cuando los vientos del noroeste las desplazaron a la ciudad e incluso hasta la costa atlántica. Además de tener repercusiones en la salud de los seres humanos, los incendios afectaron a los tres millones de especies conocidas de plantas y animales de la región. Una de las principales preocupaciones que suscitan los incendios de esta envergadura en la región es el efecto en el ciclo de carbono debido a la pérdida de selva y a los cambios en la vegetación.

El CAMS proporciona datos sobre incendios para la aplicación Windy

Los usuarios de la aplicación Windy pueden monitorizar los incendios en todo el mundo. En efecto, esta aplicación ha incorporado un nuevo mapa denominado «Incendios activos». El Sistema Mundial de Asimilación de Datos sobre Incendios (GFAS) proporciona los datos para esta nueva funcionalidad, que muestra la media diaria del poder radiativo del fuego.

En este enlace es posible acceder a un gráfico que muestra las regiones con mayores probabilidades de registrar incendios en todo el mundo: https://atmosphere.copernicus.eu/media/494

Si desea más información sobre la monitorización de los incendios en todo el mundo por parte del CAMS, visite:
https://atmosphere.copernicus.eu/global-fire-emissions

Para más obtener respuestas detalladas a preguntas sobre los incendios forestales, visite:
https://atmosphere.copernicus.eu/qa-wildfires

Notas a redactores:

Copernicus es el programa insignia de observación de la Tierra de la Unión Europea. Ofrece datos operativos de acceso libre y servicios de información que brindan a los usuarios información fiable y actualizada sobre asuntos medioambientales.

El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) se implementa a través del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM) en representación de la Unión Europea. El CEPMPM también implementa el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). El CEPMPM es una organización intergubernamental independiente que desarrolla y difunde predicciones meteorológicas numéricas para sus 34 Estados miembros y cooperantes.

Puede acceder a la página web del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus mediante el siguiente enlace: http://atmosphere.copernicus.eu/

Puede acceder a la página web del Servicio de Cambio Climático de Copernicus mediante el siguiente el enlace: https://climate.copernicus.eu/

Más información sobre Copernicus: www.copernicus.eu

Web del CEPMPM: https://www.ecmwf.int/

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Newsflash
Reading, 12/12/2019
Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) ECMWF

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