Algunos refranes del mes de mayo

Mayo es un mes donde la primavera entra de llenos y los refranes aparecen por muchas zonas de España. Mostramos algunos

Flores de mayo

Luís Martínez Kleiser

Nota de la RAM. En los primeros números de la RAM, aparecieron un conjunto de refranes, traídos de la mano del meteorólogo Lorenzo García de Pedraza. Los refranes estaban agrupados por los meses a los que hacia referencia. Continuando con la idea de sacar a la luz nuestra cultura meteorológica recogida en los refranes, os presentamos una colección de estos, agrupados también por los meses pero esta vez gracias a la labor llevada a cabo por Luís Martínez Kleiser. Esperemos que este apartado sea de vuestro agrado.

EL AGUA DE MAYO tiene tan milagrosas virtudes que nos hizo decir cuanto remedia oportunamente nuestras necesidades: viene

Como agua de mayo.

Por eso es

Agua de mayo, el bien deseado,
que, por fortuna, nunca falta:
Ni mayo sin llovida, ni privado sin caída.

Su eficacia bienhechora descuella, sobre todo, cuando baña nuestra cabeza:

Agua de mayo, crece el pelo un palmo.
Con el agua de mayo, crece el pelo siete cuartas y un dedo.

Los peluqueros deben nombrarla, por tanto, madrina de su oficio.

A tales méritos añade mayo los no exentos, embargo, de amarguras, de la duración de los días. Los días son largos, en efecto:

Serano de mayo, vete a tu mandado,
que tiempo tienes harto;

porque los veranos, o las tardes, se prolongan mucho:

El mayor tirón, para mayo lo pon;

porque es el estirón de la adolescencia veraniega.

Por la Cruz, ya ve el lobo la luz,

que entra en las cuevas más sombras. Por eso también,

En mayo, corren más los galgos;

más kilómetros, quiere decir, por ser mas larga la jornada. En cambio, las veladas a la lumbre de las cocinonas son más breves, y hay que ordenar a la vieja:

Pues mayo ha llegado, guarda la rueca en el sobrado.

Pero pobres despensas, o pobres estómagos sin su auxilio, en el desfallecimiento de horas solares tan prolongadas:

Días de mayo, días amargos, los panes cortos y los días largos.
Días de mayo, tan largos como sodes, morro de fame, de frío y de amores.
Mayo, de hambre me desmayo.
Por la Cruz de mayo, en niñas desmayo.
Quien en mayo no merienda, con los muertos se cuenta.

Decididamente:

En el mes de mayo, ayune el vicario.
Ledanías de mayo, ayúnelas el vicario.
Ledanías de mayo, quien no las ayuna no peca por ello, y quien las ayuna pierde el seso.
En mayo, hambre y rosas. ¡Mira qué distintas cosas!

Así, pues

Guarda pan para mayo y leña para todo el año,

Y pondera la distancia diurna entre ambos crepúsculos con la jocosa ironía:

Días de mayo, días de desventura;
aunque es mañana y ya es noche oscura.

Eso quisieran quienes no disponen de otros granos en esa fecha que los producidos por el hervor de la sangre primaveral. Para éstos, no sólo el día, sino el mes resultan interminables.

Mayo el largo.
Tan largo como mayo.
El mes de mayo es el más largo que tiene el año.
Mayo, magayo y el mes de mayo, tres.

Aun así, se ha de reconocer que

Mayo es el mejor del año.
Norabuena venga mayo, el mejor mes de todo el año;

Por serlo cantan los mayos en su honor. No importa que algún día nos sorprenda excepcionalmente un ramalazo de frío, haciendo maldecir y mal decir a quienes ya soñaban llegado el estío:

Mayo tiene en sí tres meses malos.
Mayo, magayo y el mes de mayo, en un mes tres meses malos;

y obligando a todos a ser previsores:

Guarda el sayo para mayo.
Para mayo, guarda el sayo.
Hasta mayo, no te quites el sayo.
En mayo, no te quites el sayo.
En mayo, busca la vieja el sayo.
En mayo, no dejes el sayo, por si en vez de derecho viene de soslayo.
El mayor tizón, para mayo lo quiero.
El mayor tuero, pata mayo lo quiero. El buen madero, para mayo 10 quiero.
El mayor cepón, para mayo el compón.
La mejor cepa, en mayo me la echa.
El mejor trashoguero, para mayo lo quiero.
En mayo, quema la vieja su tajo.
En mayo, quemó la vieja el escaño.

Pero estos fríos son los últimos estertores del invierno, y lo real es que

En mayo, cuando los grandes calores, los caballos están gordos y los potros, corredores.
En mayo, hace la rosca el galgo.
En el mes de mayo, deja la mosca al buey y se va al caballo.
En el mes de mayo, deja la mosca al buey y se va al asno.
En mayo, el mastín es galgo.
Primer día de mayo, corre el lobo y el venado.
El cordero en mayo, retoza en el prado.
En mayo, quítale un sayo.
Polvos de mayo y cáscaras de brevas curan muchas dolencias.
Entrado mayo, sal en cuerpo y luce el sayo.
En mayo, caballero, andáis mangorrero.

es decir, en mangas de camisa, porque ya sofoca la ropa;

Lo que en mayo se moja, en mayo se enjuga.
Agua de mayo, no cala el sayo, y si alguna vez lo caló, pronto lo enjugó.
San Isidro labrador quita el agua y saca el sol.
En mayo, quemó la vieja el escaño; no por hacer frío, sino por hacer dañó.
Las flores de mayo, alegran el ánimo.

Por tanto, se nos brinda como mes delicioso que, para mayor atractivo, nos hará conocer varias

FIESTAS

Santa Cruz saca las fiestas a la luz.
Mayo loco, fiestas muchas y pan poco.
Mayo festero echa la rueca tres el humero.
Mayo mangorrero, pon la rueca en el humero,

para no entretenerte en otros hilados que lo de las diversiones mencionadas por algunos refranes:

- Santa Cruz, ¿cuándo es? –Por mayo, el día tres.
Santiago el verde no es todos los meses;

efectivamente, sólo el veintitrés del mes que nos ocupa se celebra la aparición de Santiago.

Los ALIMENTOS. El tránsito de una estación a otra, juntamente con otras causas, convierte a juicio del pueblo en nocivos o poco substanciosos algunos alimentos:

El pez de mayo, a quien te pidiere, dalo.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Sardinas de mayo, cómalas el diablo.
Quien en mayo come la sardina, en agosto come la espina.
¿Quieres mal a tu vecina? Dale en mayo una sardina.

Esto en cuanto a los animales con que nos regala el mar. De los guardados en la despensa terrestre, se dictamina:

Pollos de mayo, dalos al diablo.
Quien come gallina en mayo, lo come para su daño.
Caracol de mayo, candela en la mano.
Hongo de mayo, candela en la mano.
Hongo de mayo, no lo des a tu hermano.
Hongo de mayo, ni lo comas ni lo des a tu amo.
El queso de mayo, a quien te pidiere dalo.
El queso de mayo, para guardarlo.

Y, por el contrario, se recomienda:

El toro y el gallo, en el mes de mayo.
Toro y gallo, trucha y barbo, todo en mayo.
Pan tremés ni lo comas ni lo des; mas guárdalo para mayo y comerás del buen bocado.

En gran parte, se relacionan con la salud las precedentes sentencias y vienen a completar las otras que concretamente señalan

PRONÓSTICOS MÉDICOS:

Tercianillas de mayo, salud para todo el año.
Calentura de mayo, salud para todo el año.
Cursos por mayo, salud para todo el año.

Y un consejo de HIGIENE:

En mayo, ni mujeres ni rosario.

Estemos pues, prevenidos para cuando venga este mes a dorar la tierra, puesto que su visita nos pide que regulemos nuestros alimentos y nuestras costumbres. Nos ayudarán a vivir apercibidos los

SANTOS QUE ANUNCIAN LA PROXIMIDAD o LA LLEGADA DEL MES. El veinticinco de abril se persona uno a lanzarnos un pregón:

San Marcos Evangelista, mayo a la vista.

y al llegar el día primero, son dos los heraldos de su llegada:

San Felipe y Santiago; sepan las damas que mayo ha entrado.

Sepan todos, además, por lo concerniente a LOS OFICIOS, a partir de esa fecha que

Mayo ventoso, para el campesino hermoso, y para el marinero penoso.

Ytem más; que se acerca el momento en que cumplen su ajuste los SIRVIENTES en algunos lugares:

El día de San Bizarro (San Fernando) manda el criado tanto como el amo.

Nota de la RAM. Luís Martínez, en su referido libro dispone de más refranes de mayo pero no queremos cansar al lector.

Referencia

El tiempo y los espacios del tiempo en los refranes. 1945. Luís Martínez Kleiser

Esta entrada se publicó en Reportajes en 30 Abr 2014 por Francisco Martín León