La ola de calor del año pasado en Europa fue muy inusual, incluso al considerar el calentamiento que ha sido observado en el último siglo. Christoph Schär del Instituto Federal suizo de Tecnología, Zurich, y su grupo, calcularon que, basándose en las temperaturas medias desde 1990, un verano como el del 2003 debería ocurrir una vez cada 46,000 años – incluso después de tener en cuenta el calentamiento global. "Estadísticamente este evento no debería haber ocurrido" dijo Schär. Pero en las simulaciones del clima futuro, un verano como el del 2003 no parece fuera de lo común, según un trabajo publicado en esta revista. Schär y su grupo simularon los efectos futuros de un aumento en las emisiones de los gases efecto invernadero en clima europeo. Ellos encontraron no solo una calentamiento medio, sino también una variabilidad mucho más alta en las temperaturas, sugiriendo que los veranos extremos pueden llegar a ser más comunes en los años venideros. Los registros del clima de los últimos 150 años demuestran que se han elevado las temperaturas globales medias, pero no esta claro si la variabilidad también ha cambiado. Según la nueva investigación, el verano 2003 fue o un acontecimiento extremadamente inusual, o era la primera señal de la variabilidad del clima que nos va a venir. La variabilidad en la temperatura se incrementa hasta un 100 % con unos cambios máximos en la Europa del centro y este. Referencia The role of increasing temperature variability in European summer heatwaves CHRISTOPH SCHÄR, PIER LUIGI VIDALE, DANIEL LÜTHI, CHRISTOPH FREI, CHRISTIAN HÄBERLI, MARK A. LINIGER & CHRISTOF APPENZELLER Nature 427, 332–336 (2004); doi:10.1038/nature02300 Toda la información proviene de NATURE http://www.nature.com/nature/links/040122/040122-3.html http://www.nature.com/nsu/040105/040105-16.html |