Profesor Titular de la Universidad de las Islas Baleares (UIB)Grupo de Meteorología, Departamento de Física ¿Cuáles son tus proyectos técnicos y meteorológicos profesionales en la actualidad? Nuestra actividad investigadora principal se sitúa en el estudio de los episodios meteorológicos de alto impacto en el Mediterráneo Occidental, fundamentalmente ciclones intensos y lluvias torrenciales. Sin abandonar nuestra línea habitual que persigue mejorar la comprensión física de esos episodios a partir del diagnóstico y la simulación numérica, nuestros proyectos actuales tienen un carácter claramente aplicado: proponen nuevos métodos de predicción probabilística e incorporan la simulación hidrológica para cuencas de topografía compleja. También estamos realizando estudios locales en materia de cambio climático y dedicamos esfuerzos específicos a los Medicanes.
De ellos ¿por cuál sientes más pasión?
Por cualquiera de ellos en la medida en que los resultados obtenidos puedan ser útiles para la predicción y el público en general, es decir, que no queden simplemente relegados a las revistas científicas especializadas. En este sentido, las técnicas anteriores se van a ir implementando en tiempo real en http://mm5forecasts.uib.es y en http://hmsforecasts.uib.es.
También me siento orgulloso de una Red Ibérica de usuarios de los modelos atmosféricos MM5 y WRF (http://redibericamm5.uib.es) que coordinamos desde la UIB, pues está ayudando a la cohesión y formación de muchos grupos en España y Portugal que trabajan en esta materia.
¿Qué te queda por estudiar o analizar?
Todo. Una máxima del tipo "cuanto más sé, más tonto me veo" es perfectamente aplicable -y al mismo tiempo motor- de la investigación científica.
Además eres aficionado a la Meteorología, ¿verdad?, ¿cómo la vives?
Sí, es cierto. Desde pequeño me ha fascinado observar la naturaleza y en especial la cambiante atmósfera. Como muchos aficionados, soy un amante del mal tiempo. Las espectaculares tormentas de final de verano y el otoño me marcaron profundamente. Algunos episodios concretos, como las graves inundaciones que afectaron al levante de Mallorca el 6 de septiembre de 1989, me decidieron a encaminar mis estudios hacia la Meteorología. Me siento afortunado de poder observar desde el salón, el despacho, paseando o conduciendo, muchos de los fenómenos que estudiamos o simulamos en el ordenador. Creo que ese es un privilegio que nos ofrece la Atmósfera en comparación a otras disciplinas de la Física.
¿Existe escuela baleárica de Meteorología?. Si es así, ¿nos puede hablar de ella?
Existe desde luego una tradición meteorológica muy importante en Baleares. La idiosincrasia del Mediterráneo Occidental, cuyos máximos exponentes son los grandes temporales otoñales, la ciclogénesis local y los efectos orográficos, han exigido nuevos planteamientos y modelos conceptuales que no responden a la Dinámica clásica de latitudes medias. Ha habido algunas personas decididamente impulsoras de dicha "escuela" si es que se la quiere denominar de esta manera, pero no voy a citar nombres porque seguro que me olvidaría de alguno. Los pioneros ya han fallecido y ni siquiera he tenido el placer de conocerlos. La buena noticia es que la continuidad de esa tradición está asegurada gracias a una nueva generación de jóvenes investigadores y a la buena sintonía existente entre el Grupo de Meteorología de la UIB y el Centro Meteorológico Territorial del INM en las islas. Todo ello se refleja en una gran productividad científica y en proyectos y estudios conjuntos con nuestros colegas del INM.
Tú, que has estado en EE.UU., ¿nos puedes decir qué diferencias hay entre la meteorología americana y europea?
Básicamente es un problema de recursos humanos y materiales. Recuerdo estar rodeado, cuando estaba en el National Severe Storms Laboratory (Norman, OK), por un equipo humano de casi 200 personas entre científicos, ingenieros, y predictores del Storm Prediction Center. En un edificio anexo tenía su sede regional el National Weather Service y a tan sólo 3 km estaba la Escuela de Meteorología de la Universidad de Oklahoma. Actualmente la situación es todavía más favorable, al trabajar todos juntos en un megaedificio que se ha construido al sur de la ciudad. En un polo meteorológico como ese la sinergia entre los distintos individuos y sectores es constante y muy variada. Está claro que en Europa no se puede competir a nivel nacional con una estructura como esa. El primer paso debe ser una mayor coordinación entre los países miembros, superando los recelos institucionales y/o nacionales.
Siguiendo con el paralelismo, hemos tenido que esperar hasta 2007 para poder vislumbrar un European Severe Storms Laboratory, de momento un proyecto más virtual que real.
Dinos, ¿la nube que más te apasione?
Lo tengo muy claro, la reina de las nubes: el cumulonimbo. Aunque también las nubes de origen orográfico si puedo observarlas en movimiento mediante películas a gran velocidad. Desde el avión me gusta observar cualquier tipo de nube y el modo en que se organizan sobre grandes áreas. Se puede decir que soy un abonado a la ventanilla.
¿Una situación meteorológica que te guste?
Obviamente cualquiera conducente a los escenarios de gran inestabilidad atmosférica que derivan en importantes tormentas y tiempo severo. Pero que no se me malinterprete, me atrae el espectáculo natural de las mismas, no los efectos dañinos que desgraciadamente a veces producen. En cualquier caso, ¡poco le importa a la Atmósfera lo que deseemos o no deseemos de ella!
Otra situación meteorológica que me gusta es la producida por depresiones atlánticas profundas y de gran tamaño: apenas caen cuatro gotas en las Islas, es cierto, pero la alteración del estado del mar bajo el suroeste fuerte en la Bahía de Palma, que es donde yo vivo, es todo un espectáculo.
Los temporales otoñales en el Mediterráneo dan lugar, con frecuencia, a situaciones de tiempo severo en las Islas Baleares. En la imagen, fuerte tormenta que descargó en Mallorca el 10 de septiembre de 2004.
¿Huracanes mediterráneos o medicanes?
Y a la lista se podría añadir miniciclones, ciclones cuasi-tropicales, etc. En una ocasión me comentó el Profesor Kerry Emanuel, especialista mundial en huracanes, que él les denominaba "Medicanes" porque nosotros, los meteorólogos de los países mediterráneos, no habíamos todavía consensuado un nombre para este raro pero impactante fenómeno. Así que la pelota parece estar en nuestro tejado. A mí particularmente no me desagrada el nombre de "Medicane", cuya castellanización supongo que sería "Medicán", bien entendido que dichas tempestades difícilmente alcanzarán vientos de fuerza huracanada y que su física difiere notablemente de la que regula a los ciclones tropicales.
¿Cómo ves la afición a la meteorología en las Islas Baleares?
Observo gran interés especialmente entre el sector aficionado a los deportes náuticos, obviamente muy importante en nuestra región. Han constituido auténticas redes de observación con difusión de datos en tiempo real y servidores en la web que centralizan una gran cantidad de información meteorológica. Aprovecho la ocasión para expresar que una iniciativa como vuestra revista me parece estupenda, ya que cumpliendo con su misión de informar y formar al aficionado a la meteorología, no descuida en absoluto el rigor científico.
Dinos dos páginas web de meteo que tengas en tu "Favoritos" y que las veas muy a menudo
En primer lugar la principal referencia que existe en España con información meteorológica y predicciones a corto plazo (http://www.inm.es). Para las predicciones numéricas a medio plazo o zonas diversas del mundo me gusta visitar http://www.wetterzentrale.de/topkarten/. Cuando hay algún huracán activo sobre el Atlántico o el Caribe suelo visitar http://www.nhc.noaa.gov.). Para las predicciones numéricas a medio plazo o zonas diversas del mundo me gusta visitar.
¿Qué opinas del calentamiento global?
Que hace ya tiempo ha dejado de ser un problema de opinión para convertirse en un cúmulo de evidencias. Desgraciadamente, se genera mucha confusión sobre ello en los medios de comunicación. Animo a todos los aficionados a consultar los informes del IPCC y adoptarlos como referencia (http://www.ipcc.ch/).
¿Afecta o afectará de alguna manera a las islas Baleares y zonas limítrofes?
Los estudios existentes demuestran que la zona mediterránea en general ha sido y previsiblemente continuará siendo una de las zonas más sensibles al cambio climático. A modo de ejemplo, durante las últimas 3 décadas las temperaturas de Baleares han aumentado a un ritmo de 5-6 grados por 100 años, tal como suena. Las precipitaciones han disminuido. Tendencias similares pueden extrapolarse a otras zonas mediterráneas, si bien es cierto que la precipitación muestra un comportamiento muy caprichoso y no está del todo claro que ha sucedido con ella. Además, los modelos de simulación del clima que se emplean para las proyecciones futuras no se ponen de acuerdo respecto a la precipitación. Está claro que deben realizarse ejercicios de regionalización de los escenarios climáticos, en especial para la precipitación, la variable más compleja desde el punto de vista meteorológico y sin embargo tan crítica en la cuenca mediterránea. El Ministerio de Medio Ambiente ha dotado recientemente un programa coordinado entre INM y Universidades para trabajar precisamente en esa dirección.
¿Aumentará el número de medicanes/huracanes en el Mediterráneo como anuncian algunos científicos españoles en los medios de comunicación?
Uno de los ingredientes favorecedores de los Medicanes es una alta temperatura del mar en comparación con el aire superior. Puesto que el calentamiento global acarreará para el Mar Mediterráneo aumentos de hasta 3 grados en promedio de la temperatura de su superficie, parece lógico pensar que habrá más Medicanes o que éstos pueden ser más intensos. Como comparación, el aumento de temperatura experimentado en los océanos tropicales se ha traducido en huracanes cada vez más energéticos aunque el número global no parece haber variado. En realidad, el tema de los Medicanes no es tan sencillo, pues es todo un cocktail de ingredientes -del que la temperatura del mar es tan solo uno de ellos- el que se hace necesario para que ocurra un Medicane. Nosotros hemos analizado los resultados de 3 modelos de simulación del clima futuro y la frecuencia de combinación de dichos ingredientes difiere entre ellos. Eso demuestra, en primer lugar, que ningún estudio puede basarse en un único modelo de simulación, sino que deben considerarse varios con el fin de acotar las incertidumbres.
Si atendemos al modelo que nos ofrece mayor confianza por reproducir mejor que los demás el clima presente, nuestra conclusión sería que las situaciones de Medicane pueden ser menos frecuentes a final de este siglo pero más efectivas. En otras palabras, menos Medicanes pero más intensos.
¿Y las entradas de polvo africano?
No conozco muy bien este tema y por lo tanto prefiero no pronunciarme.
Desde la RAM queremos agradecer a Romualdo el haber respondido con tanto entusiasmo a nuestras preguntas. Gracias y hasta siempre.
Esta entrada se publicó en Entrevistas en 09 Nov 2007 por Francisco Martín León
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