“¿Ha variado nuestro Clima?” por el Ing. Agr. José Tiscornia de la “Revista Meteorológica” Uruguay, año 1956
En el número 50-51 de la Revista Meteorológica (junio a diciembre de 1956), pionera en la difusión de la Meteorología en Latinoamérica(1), su director, el Meteorólogo e Ingeniero Agrónomo José Tiscornia, publicaba un artículo cuyo singular titulo era “¿Ha variado nuestro Clima?”.
Por Jorge Nusajornusa(at)yahoo.com
Palabras clave: cambio climático, Uruguay, historia, revista, clima.
Allí el autor se plantea interrogantes y proporciona algunas respuestas sobre un tema que parece más de estos tiempos, y que sin embargo ya era preocupación entre los Meteorólogos uruguayos del pasado.
Tiscornia recordaba que dicha pregunta “se la hacia el gran Maestro de la Meteorología Nacional, Don Luis Morandi (2), en un trabajo que creemos fue el primero de una larga serie, publicado en el año 1900”.
“En este año el entonces ya muy culto pero todavía no profesor - hoy este título se lo atribuye cualquier aficionado-, se hacía cargo del Observatorio Meteorológico del Prado (Montevideo) el que todavía existe luego de haber sido Instituto y principal centro de investigaciones durante medio siglo, dependiendo hoy del Servicio Meteorológico Nacional.”
Luego formula una serie de comentarios elogiosos sobre el Padre de la Meteorología Uruguaya, cuya brillante carrera lo llevo a estar en “uno de los primeros planos en las esferas científicas del Continente”. En el trabajo de Don Luis se analizaba exhaustivamente quince años de observaciones entre 1882 y 1897 “muy completas realizadas en el Colegio Pío de Villa Colón, primer observatorio meteorológico del país y cuya Dirección estuvo desde sus comienzos a cargo del autor”
Tiscornia habla luego de su trabajo en 25 años de actividad y su curiosidad relacionada “a una probable variación de nuestras condiciones climáticas preferentemente en la segunda mitad del último decenio, el que se caracterizó, lo que por otra parte aconteció en los climas de todas las latitudes, por perturbaciones excepcionales más por lo repetidas que por lo intensas, las que pudieron ser apreciadas por el simple hombre de la calle que tuvo que soportar sus calamidades.”
Citamos textualmente: “Que el “tiempo” meteorológico que es la manifestación temperamental de los climas cuyas características se uniformizan a través de muchas décadas, ha mostrado últimamente y repetidamente sus impulsos más violentos es una verdad irrefutable. ¿Cuáles son las causas? Aquí está lo difícil de determinar. ¿Manifestaciones cíclicas controladas por las variaciones en la fuente de energía solar que se determinan pero cuyos efectos no son bien conocidos?, ¿o el hombre, en su alocada carrera hacia el progreso, ha roto el equilibrio dinámico que la naturaleza más sabia que él había establecido? Creemos que estas interrogantes deberían ser preocupación fundamental de los meteorólogos de todo el mundo para que en forma conjunta se abordase su estudio en forma integral y definitiva. A nuestro criterio, las condiciones han variado al correr del medio siglo que dejamos atrás. No serán variaciones, como vamos a ver, de las que las estadísticas con bases promediales dejen en evidencia. Pero no debemos olvidar que los promedios a pesar de tener su valor no dan la palabra definitiva sino son el único aunque defectuoso procedimiento de trazar la silueta mas escueta, pero no perfecta de hechos eminentemente variables y esta variabilidad es la que creemos se ha visto exagerada en los últimos años.
Para dejar como documentación algunos valores que podrían servir de base para un estudio posterior, vamos a tomar lo acontecido en temperaturas y lluvias en tres períodos que, aunque desiguales en su duración, pueden ser analizados comparativamente si en el criterio analítico se tiene en cuenta esa diferenciación. Esos períodos son: el comprendido entre los años 1901 a 1950 cuyos valores pueden considerarse con los normales de la zona, el comprendido entre los años 1883 a 1897 que es el que representa las primeras observaciones del país hechas en forma continuada y por último el quinquenio que podríamos llamar “terrible” desde el punto de vista climático, o sea el comprendido entre los años 1951 y 1955, corto plazo en el que se produjeron casi todas las mas grandes manifestaciones climáticas conocidas al correr de mas de 50 años de observaciones”.
Posteriormente podemos apreciar las tablas comparativas de Promedios Mensuales de temperatura al abrigo meteorológico, máximas y mínimas al abrigo, máximas y mínimas medias, tablas de temperatura media a la sombra y lluvia en milímetros del Observatorio del Colegio Pío, y las tablas con los datos del quinquenio “terrible”. En la misma revista esta publicado el artículo “Algunas estadísticas climatológicas del Uruguay”, elaborado por la División Climatológica del SMU con datos y conclusiones del período 1901-1954, al cual hace alusión Tiscornia, y que utiliza para sus conclusiones.
En las mismas, el científico uruguayo escribe que al comparar las cifras promediales “no surge ni remotamente la evidencia de diferencias climáticas apreciables. ¿Pero podría asegurarse de que esto sea así, o es que los promedios disimulan posibles variantes, que por otra parte es la característica fundamental de las condiciones climáticas de nuestras latitudes?”.
Luego establece que la deducción ante 50 años de observaciones “dentro de una variabilidad permanente se pudieron apreciar períodos de verdaderas crisis en este sentido, entre los cuales se destaca mas por su agudeza el comprendido por el último quinquenio en el cual se registraron prácticamente todos los accidentes climáticos que no por conocidos sorprendieron por su repetición en tan corto plazo”
Finalmente, Tiscornia dice que todo apoya su tesis, “la que sostiene que las condiciones climáticas que soportamos en el decenio y con preferencia en la segunda mitad han cambiado apreciablemente en lo que se refiere a estabilidad de los elementos fundamentales, aunque se le haya considerado siempre muy relativa, haciéndose nuestro clima mucho mas riguroso, no por sus valores absolutos sino por sus profundas y continuadas cambiantes”
Ejemplares de la “Revista Meteorológica” están disponibles en la Biblioteca Técnica de la Dirección Nacional de Meteorología, el Servicio Meteorológico de la República Oriental del Uruguay.
1 Su primer número vio la luz en enero de 1942.
2 El Profesor Luis Morandi es considerado el Padre de la Meteorología Uruguaya. Fue el primer director de la REVISTA METEOROLÓGICA. Nació en Italia en 1867, falleció en Montevideo a los 78 años de edad en 1946.
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