Las lluvias de la “nada” del 3 de noviembre de 2009 en la isla de La Palma. Parte II

Francisco Martín León y Fernando Bullón te cuentan el episodio de lluvias acaecidas el 3 de noviembre de 2009 al este de la isla de La Palma, Canarias, con registros impresionantes en una situación anticiclónica, a nivel sinóptico, y de relativa estabilidad. PARTE II

La Parte I de este trabajo apareció en la RAM de septiembre de 2010

https://www.tiempo.com/ram/10588/las-lluvias-de-la-nada-del-3-de-noviembre-de-2009-en-la-isla-de-la-palma-parte-i/

IV.- Características de las nubes desde el punto de vista de teledetección

Como se verá en el apartado mesoescalar, la nubosidad de retención asociada a estas precipitaciones tan persistentes sólo se puede detectar y poner de manifiesto con datos de satélite de muy alta resolución por sus dimensiones tan reducidas, poco espesas pero eficientes, etc. Las únicos datos que podemos utilizar para detectar estas estructuras nubosas son los proporcionados por los satélites geoestacionarios y polares, tanto pasivos (MSG, TIROS-NOAA, MODIS) o como activos (TRMM), entre otros.

1.- Radar y zonas de precipitación

Los radares meteorológicos serían las herramientas encargadas de estimar y analizar las zonas de precipitación, tanto los radares de superficie como los de satélites en órbita polar activos.

Desgraciadamente el radar de AEMET en Gran Canaria no puede ver ni detectar este tipo de precipitaciones por diversos motivos:

  • La alta ubicación del propio radar en la isla de Gran Canaria, lejos de las precipitaciones y su extensión
  • La sobreelevación de haz del radar con la distancia, particularmente alejadas como es el caso de la Isla de La Palma
  • El apantallamiento de la Isla de Tenerife sobre La Palma
  • Por la escasa dimensión vertical de dichas estructuras nubosas
  • Otras causas: esos días el propio radar no funcionaba

Las zonas de precipitación eran tan tenues que el propio radar a bordo del satélite de órbita polar TRMM fue incapaz de detectar estas estructuras precipitantes sobre el mar, y menos aún sobre tierra. Esto ocurría tanto al analizar las imágenes de acumulación diaria como las asociadas a intensidades de precipitación del día 3 como las del 23 de noviembre. Figuras no mostradas aquí.

2.- Rayos

No se detectaron rayos en esta y otras situaciones analizadas: las nubes no llegaron a desarrollar significativamente su fase de hielo en su interior y existieron pocos procesos de colisiones para generar y separar cargas eléctricas. Los datos de rayos no dieron señales de descargas eléctricas.

3.- Viento en capas bajas

Como se verá más adelante el viento en capas bajas es fundamental para el diagnóstico y seguimiento de estas situaciones. Las imágenes del satélite QuikSCAT permiten estimar la velocidad del viento sobre la superficie del mar a su paso por la zona explorada de forma que son muy útiles para analizar la dirección e intensidad del viento en zonas marítimas. (Nota. A finales de noviembre de 2009 el satélite QuikSCAT dejó de funcionar correctamente y de enviar datos de vientos).

Datos de viento en la superficie del mar en nudos obtenidos por QuikSCAT en uno de sus pasos por la zona durante el día 3 de noviembre. Fuente: NOAA/NESDIS.

Reconstitución de los alisios “normales” para el día 4 de noviembre según lo observado por el satélite QuikSCAT. Fuente: NOAA/NESDIS

4.- Nubosidad desde satélite

La clave para el seguimiento desde datos de teledetección de estas situaciones es el uso intensivo de imágenes de satélite, especialmente en los canales visibles, VIS; y en especial en alta resolución. Los canales IR, infrarrojo, y WV, vapor de agua, juegan un papel secundario, por su escasa resolución espacial en la actualidad. Imágenes IR realzadas para nubes bajas pueden ser útiles por la noche. Por su importancia se le dedicará un apartado especial a este tema. Ni que decir tiene que no se puede inferir de este tipo de información si está lloviendo o no en superficie.

V.- Análisis a escala sinóptica

Imagen de WV06.2 del 3 noviembre 2009 a las 12 UTC. Fuente: EUMETSAT-Dundee Univesity. Ver texto para detalles.

Desde el punto de vista de las imágenes de WV se puede observar una depresión al suroeste de Canarias, V, y un conjunto de vórtices ciclónicos de altura que van organizándose hasta llegar a ser verdaderos centros ciclónicos a medida que se alejan hacia el oeste, marcados como X, X’, …. X’’’.

Los campos de temperatura en 500 hPa de los modelos numéricos de predicción señalaban mínimos de temperatura en dichas zonas. Podría decirse que el entorno en niveles medios-altos era levemente favorable para el desarrollo de ascensos. Pero estos sistemas ciclónicos eran “efectivos” en el desarrollo de nubes y precipitación muy al oeste de las islas Canarias, como se pone de manifiesto en las nubes convectivas asociadas a los vórtices más occidentales (X’ y X’’).

Imagen de IR10.8 del 3 noviembre de 2009 a las 12 UTC. Fuente: EUMETSAT-Dundee Univesity.

Desde el punto de vista de la imagen IR no se observan singularidades llamativas cerca de las islas, tan sólo vórtices de von Karman y nubosidad de retención apreciable. Al noreste existe una zona de convergencia de nubosidad baja que se arquea de este a oeste según los vórtices de niveles medios-altos. Dicha nubosidad se hace más notoria gracias a los desarrollos que hay muy al oeste del archipiélago que, por supuesto, no llegaron a afectar en ningún momento a Canarias.

Un hecho llamativo en estos vórtices de von Karman es su orientación, sobre todo los ligados a las islas occidentales, donde su dirección a sotavento no es la clásica de NE—SW sino más bien de EENE-W. El flujo en capas bajas no sigue la dirección y orientación de un “típico alisio”, sino que aparecen tumbados o desviados más hacia la dirección E-W.

Las imágenes VIS de satélite nos delatan mejor estos hechos.

Imagen de HRVIS del 3 noviembre de 2009 a las 12 UTC. Fuente: EUMETSAT-Dundee Univesity.

Las nubes causantes de las lluvias persistentes del este de La Palma hay que buscarlas en las imágenes visibles, las únicas que señalan y delatan las primeras causas de estas precipitaciones pero sin llegar a marcar su posible importancia en cuanto a la precipitación. Dichas nubes se encajaron de forma persistente y pertinaz durante bastante tiempo bajo una posible y débil inversión en un flujo de E-NE: un alisio tumbado.

Los detalles nubosos se ven en las imágenes de mejor resolución espacial, como las del sensor MODIS disponibles en Internet que llegan hasta los 250 m de resolución. Analicemos alguna de ellas horas antes del momento de las precipitaciones.

Análisis a partir de las imágenes de satélite del sensor MODIS (Aqua-Terra)

Éste es un claro ejemplo de cómo diferentes obstáculos en forma de islas conforman respuestas diferentes a un flujo sinóptico relativamente común a todas ellas. Nos centraremos en el flujo a barlovento y la nubosidad en las cercanías de las islas, especialmente en la Isla de La Palma.

Así, Lanzarote y Fuerteventura son sobrevoladas limpiamente por el flujo aéreo y nuboso por sus menores alturas. La Gomera desarrolla su propia nubosidad al sur de la isla pero se ve influenciada por encontrarse a sotavento de Tenerife. Salvo estas tres islas, el resto desarrolla nubosidad al este de cada isla, al menos en esta imagen próxima al mediodía.

Imagen MODIS del medio día realzada. Fuente: NASA.

Los vórtices y estelas a sotavento corriente abajo tienen dos direcciones muy diferencias dentro del ambiente estable que predomina la situación general para las tres islas más occidentales que muestran estelas a sotavento que no son de E-NE sino más bien de componente más E, como se ve en las siguientes figuras. Los vórtices más alejados sí tenían dicha orientación típica E-NE.

Las mayores similitudes nubosas, a barlovento y sotavento, se dan entre La Palma y El Hierro:

  • Nubosidad de retención al este de las islas que no sobrepasan las zonas altas y pegadas a ellas: similitudes orográficas
  • No uniformidad en los topes nubosos, presencia de sombras que denotan alturas diferenciadas en sus topes
  • Estelas a sotavento tendidas en dirección E-W
  • Nubosidad que se “escapa” por el sur de las islas

Detalle de la imagen anterior centrado en las islas occidentales.

El flujo del este, y las calles asociadas en el mar generan en La Palma y en El Hierro:

  • Retención de la nubosidad en la parte oriental de las dos islas, orientada de norte a sur
  • Estelas a sotavento que no llegan a conformar propiamente vórtices de von Karman, sino propiamente estelas onduladas.

La Gomera queda fuera de estas estructuras al estar afectada por los efectos de sotavento de Tenerife.

Por lo tanto, y analizando secuencias de imágenes VIS, se observa que en La Palma el flujo en capas bajas se puso más del este, se debilitó, bajo una inversión, retenido la nubosidad en el este de la isla y generando una estela más o menos rectilínea. El aporte de humedad en capas bajas estaba garantizado en la isla debajo de la inversión a la vez que nubes masas nubosas en capas bajas se aproximaban por el este incidiendo sobre la isla.

Imagen detallada de La Palma en color natural del sensor MODIS de los satélites de la NASA, Aqua y Terra, al paso por Canarias el 3 de noviembre de 2009 durante el medio día. Fuente: NASA

La imagen de La Palma y la nubosidad asociada confirman los detalles expuestos con anterioridad. La nubosidad retenida se ve obligada a circunvalar la isla por el sur, como pone de manifiesto la teoría, ver Parte I, por la presencia de un flujo del sur que debió existir en la ladera este de la cadena montañosa de la isla, orientada de norte a sur.

El flujo marino, con bastante recorrido significativo sobre el mar, pudo cargarse de humedad significativa. Además la orientación de la cadena montañosa, N-S, respecto al flujo en capas bajas, ENE, el espesor de la inversión y la ausencia de obstáculos corriente arriba de la isla hacen de ella un elemento diferenciador respecto a las otras tres islas que quedaron al margen de dicho episodio de lluvias persistentes generada por nubes de retención y bajas. Estos hechos se irán analizando posteriormente.

Así, El Hierro quedó a sotavento de estos flujos de alisios tendidos y a carga de humedad se vio reducida y apantallada por Tenerife y en menor medida por La Gomera.

No se disponen de imágenes de muy alta resolución de Canarias de las horas posteriores, salvo las históricas suministradas por a Universidad de Dundee de las 00 y 06 del día 4. En ellas se observa como la nubosidad al este de La Palma aumentaba en extensión pero seguía presentando topes poco fríos como corresponde a nubosidad IR con tonalidades grisáceas, a diferencia de los topes más fríos, altos y con tonalidades blancas correspondiente a focos convectivos más activos y alejados de las Islas.

Imagen IR10.8 del 4 de noviembre a las 00 UTC. Fuente: Dundee-University/EUMETSAT

Ídem que en la imagen anterior pero para las 06 UTC del día 4. Fuente: Dundee-University/EUMETSAT

Entorno sinóptico

Se tomará como referencia el día 3 sobre las 15 UTC para resumir brevemente el marco sinóptico de referencia. Se utilizarán de base las imágenes de satélite y se sobrepondrán campos básicos a nivel sinóptico previstos para dicha hora.

Sobre las Islas Canarias se aprecia una vaguada en niveles altos muy poco profunda pero de grandes dimensiones situada en la parte sureste de un potente anticiclón. Un flujo del ENE se aprecia en 500 hPa, entre Azores y Canarias, con máximos de vorticidad en 500 y 300 hPa acompañados por mínimos de temperatura en dichos niveles, no mostrados aquí, pero puestos de manifiesto en las imágenes de WV.

Imagen compuesta de satélites geoestacionrios de las 15 UTC del 3/11/09 con el mapa de 500 hPa de las 15 UTC según modelo NOGAPS. Fuente: Naval Res. Lab MRY.

En el mapa de espesores, 500/1000 hPa se aprecian vaguadas térmicas. Estas vaguadas en el campo de espesores se corresponden con los mínimos de temperatura en la troposfera media. La situación no es la típica anticiclónica, ni de flujos en capas medias asociados a vaguadas polares, más bien a vaguadas y vórtices subtropicales, algunos de ellos en retrogresión hacia el oeste.

Ídem que la anterior pero con espesores 500 - 1000 hPa de la misma fecha y hora. Fuente: Naval Res. Lab MRY.

El campo de presión en superficie manifiesta la señal del potente anticiclón de las Azores extendiéndose hacia el sur de Groenlandia. Las Islas quedan en el flanco SE de dicho anticiclón con vientos de componente NE en las islas más orientales, alisos típica, mientras que las más occidentales se ven afectadas por un flujo más “tumbado ” y de componente ENE. Los flujos del NE en capas bajas han sido reemplazados, en parte por otros del ENE y con más recorrido marítimo.

Ídem que el anterior pero con el mapa de presión sobre el nivel del mar previsto para las 15 UTC. Fuente: Naval Res. Lab MRY.

Entorno mesoescalar: datos de superficie

De los datos recogidos por la red de aficionados, metar y synops del aeropuerto de La Palma se tiene que las precipitaciones se registraron con un aumento paulatino de la humedad relativa en superficie, superando el 70 por ciento y llegando a estar casi saturado el ambiente en capas bajas. Los vientos pasaron a ser de componente N-NE a ser del E-NE, con rachas de entre 20 y 30 Km/h, en términos generales. El periodo de lluvias se extendió no sólo por el día 3 sino hasta primeras horas del día 4, con vientos de superficie de componente norte, pero con humedades muy altas en superficie. Como se verá más adelante, los vientos previstos por debajo de la inversión y sobre la superficie, eran del este, intensos y persistentes.

Sondeo de Guimar en Tenerife

Se presentan los sondeos del Guimar en Tenerife del 3 a las 00 y 12 UTC para corroborar ciertas ideas comentadas con anterioridad. Aunque la situación en capas bajas está condicionada por una fuerte inversión, la estructura del campo de vientos en niveles inferiores deja de estar cerca de una situación típica de alisios.

Sondeos del día 3 a las 00 y 12 UTC de Guimar en la Isla de Tenerife. Fuente: Universidad de Wisconsin.

Hay que hacer notar que el flujo de componente ENE e incluso del E sólo está bien definido en este sondeo a partir de los 650 hPa a las 00 UTC, mientras que en capas bajas está poco definido. La fuerte inversión de capas bajas se situó alrededor de los 850 hPa, 1550 m, siendo la humedad alta en el sondeo de las 12 UTC y por debajo de dicha inversión. Aunque los índices de inestabilidad (LI, CAPE,..) estaban altos no era posible liberar dicha inestabilidad desde niveles bajos hasta niveles muy altos al existir una inversión significativa y la ausencia de un mecanismo disparador.

Ya que la orientación del flujo en capas bajas es fundamental, se va a analizar, hasta donde se pueda, la información disponible del viento en las cercanías de La Palma en los archivos históricos del portal READY de la NOAA.

Datos de vientos de modelos globales

Los datos históricos han sido obtenidos del portal READY –ARL de la NOAA con los datos de un modelo global a 1ºx1º. Estos datos han permitido obtener mapas de sondeos previstos, rosa de vientos, diagramas de viento, etc., de un punto cercano a La Palma para aproximarnos a la situación analizada del día 3 de noviembre pero con la resolución vertical y horizontal muy limitada obtenida en el portal, pero aún así muy útil.

Evolución temporal y vertical del viento sobre el punto señalado en el mapa pequeño y superior para el día 2 y 3 de noviembre y entre 1000 y 200 hPa. Nótese la dirección e intensidad del flujo entre 1000 y 900 hPa. Fuente: READY-NOAA.

En la figura anterior, se observa la evolución del viento en la vertical de un punto al este de La Palma. Podemos observar que el flujo tumbado de los vientos en capas bajas, especialmente entre superficie y 900 hPa. Máximo de viento del este se aprecia alrededor de los 950/975 hPa con flujos de 15 – 20 Kt como viento medio, a lo largo del día 3 y primeras horas del 4.

Llama la atención la disminución de viento con el tiempo a primeras horas del día 3, en niveles medios altos y como entre las 06-09 UTC el giro del viento con la altura está asociado a una primera aproximación a una advección fría en capas bajas-medias. Esta advección se observa con el giro del viento con la altura en sentido contrario a las agujas del reloj. Entre 900 y 750 hPa se produce dicha advección fría. Esta distribución de vientos en la vertical del punto del día 3 es anómala si la comparamos con una situación de alisios normal.

Vientos en capas bajas

Evolución temporal del viento 975 hPa entre el 1 a las 00 y el día 3 a las 24 h. El flujo se va tumbando de NE a ENE. Fuente: READY-NOAA.

Evolución temporal del viento entre 10 m y 975 hPa entre el día 1 a las 00 y 3 a las 24 horas en el punto señalado. Nótese como predominan los ENE en esta capa. Fuente: READY-NOAA.

Evolución temporal del viento 975 hPa pero sólo para el día 3 con máximos entre las 15 y 18 de viento medio del ENE. Fuente: READY-NOAA.

Es interesante analizar los sondeos previstos para el día 3 en un punto al este pero cerca de La Palma. Hay que hacer notar que sólo se usan niveles de presión del modelo, por lo que la estructura vertical está algo suavizada. Llama la atención que la inversión en la zona, aunque existiendo, pudo no ser tan marcada como la del sondeo de Guimar. Los elementos más significativos son la evolución y persistencia del viento en capas bajas, su giro para tener más componente este y el aumento de la humedad en dichos niveles, que soportan dos de los ingredientes fundamentales en este tipo de situaciones.

La evolución vertical del viento con la altura también es significativa pues en capas bajas el viento gira al elevarnos en sentido de las agujas del reloj, equivalente a advección cálida, mientras que en niveles superiores lo hace al revés, advección fría.

Sondeos previstos en un punto al este de La Palma para el día 3 de noviembre usando sólo los niveles de presión del modelo. Fuente: READY-NOAA.

Se ha mencionado anteriormente que las lluvias generadas al este de La Palma se producían en un ambiente sinóptico relativamente estable generado por el anticiclón de las Azores que afectada parcialmente a las Islas Canarias. Por otra parte se adivinan mínimos de temperatura en niveles medios asociados a vaguadas y vórtices dinámicos, aparentemente desacoplados con lo que acontecía en niveles bajos.

Cuando se analizan los campos de LI (índice Lift) de estabilidad obtenidos a partir de los datos de la burbuja en superficie, más idóneos en su uso que el LI obtenido con los valores medios de una burbuja de los 50-100 hPa inferiores se tiene que las Canarias quedaban bajo una zona de inestabilidad neutral, en particular las islas occidentales.

En la siguiente figura se presenta el mapa de presión en superficie, línea continua, y el LI obtenido desde superficie. Existe una zona muy estable al norte de las Islas y otra con cierta inestabilidad al oeste, I en la figura, con valores hasta de -3. A escala sinóptica la estadidad neutral es indicativa y refleja las perturbaciones sinópticas de altura. La inhibición convectiva, CIN, existía sobre las Islas, lo que impedía el desarrollo convectivo.

Mapa de presión en superficie en hPa, línea continua, e inestabilidad ligada al LI en línea discontinua. Valores negativos son indicativos de inestabilidad para el 3 de noviembre a las 15 UTC. Las Islas Canarias quedan en torno de inestabilidad neutral. Fuente: READY-NOAA.

Por último se presenta las trayectorias “hacia atrás” dada por el modelos HYSPLIT de la NOAA para analizar de dónde vienen las partículas que terminan al este de La Palma a 500 m(línea roja), 1000m (azul) y 3000 m (verde) de altura el día 4 a las 00 UTC y 48 horas antes. Los datos provienen del modelo GDAS, global.

Trayectorias hacia atrás de partículas que terminan el día 4 a las 00 UTC a diferentes alturas. Ver texto para más detalle. Imagen superior indican de donde vienen, gráfico inferior marca la evolución de la humedad relativa desde el día 2 a la derecha hasta el 4 a las 00 en la parte de la izquierda. Fuente: READY-NOAA.

Las partículas a 500 y 1000 m, que están por debajo de la inversión al llegar a las cercanías de la Isla, parten con humedades relativas muy bajas (40%) y en ambos casos se humedecen hasta un 80 % para el 4 a las 00 UTC. Por el contrario, la partícula que está sobre la inversión a 3000 m (línea verde) sólo llegará un 50 %. Los procesos de carga de humedad en un entorno de flujos alisios tendidos en esta situación fueron notorios.

Conclusiones

Se ha tratado de analizar, estudiar y explicar, hasta donde se ha podido y utilizando herramientas en Internet, una situación de lluvias persistentes y generalizadas en la vertiente este de La Palma en un entorno de estabilidad neutral a escala sinóptica. En 24 horas se registraron valores altos de precipitación acumulada, que superaron con creces los 60 mm en ciertos puntos de la fachada oriental de la isla. Este hecho supone una de las peculiaridades meteorológicas de la zona que, por sus características espacio-temporales, muchas salidas de modelos numéricos de predicción actuales no pueden captar y predecir. Se tratan de precipitaciones moderadas y puntualmente fuertes, de forma continua a lo largo de uno o dos días que se generan de nubes de escaso desarrollo vertical, si la comparamos con otras nubes que producen lluvias persistentes. La nubosidad no llega a desarrollar cumulonimbos de grandes proporciones y está no es detectada adecuadamente por los sensores de teledetección actuales, salvo las imágenes de satélite de alta resolución. Estas lluvias no están ligadas a lluvia de tipo horizontal.

La situación estudiada ocurre ocasionalmente, aunque suele pasar desapercibidas pues son situaciones muy locales y normalmente no están ligadas a lluvias adevrsas. A este tipo de situaciones de alisios tendidos o tumbados o de levante y llorones, por su alto contenido de humedad, es parecido a las que se dan localmente sobre todo en la zona noreste de la isla (zona de los Tilos) con los alisios típicos. Por observación, directa en la comarca de Santa Cruz-Las Breñas se tienen la impresión de que las brisas juegan un papel primordial en el fenómeno, aunque quedaría por probar. Es posible que se den por convergencia y realce orográfico del flujo del este húmedo, cuando éste es débil y la brisa puede hacerle frente. Quizás aquí la fuerza de la brisa sea mayor dado el fuerte desnivel existente, por lo que se une la brisa de tierra con la de montaña.

La presencia de un flujo persistente de alisio “tumbado” y húmedo, con más componente este de lo habitual, en un entorno rico en humedad en capas bajas, permitió que en el día 3 de noviembre de 2009 se registraran lluvias en muchas partes de la cara este de la Isla de La Palma. En una situación de alisios normal con flujos húmedos en capas bajas de componente NE, es la parte más septentrional de la isla la afectada. A este tipo de situaciones se les llama de los “Tilos” pues es en esa zona donde se registran persistentes precipitaciones.

En este caso el flujo del ENE en niveles bajos ocupaba una porción importante en capas inferiores, llegando desde casi superficie hasta los 900 hPa. Este flujo era diferente respecto a los establecidos en niveles altos. Por encima de la inversión, la humedad decrece y el viento se hace menos del este y perpendicular a la cordillera orientada de Norte a Sur.

Una vez más se demuestra que los ingrediente determinantes para la generación de las precipitaciones se sitúan claramente en la capa por debajo de la inversión (no observada nítidamente en los sondeos previstos usando en niveles p de los archivos de los modelos globales por falta de resolución espacial).

El papel de niveles altos es aparentemente pasivo, y sólo hay que destacar que en estas situaciones no se oponga significativamente a lo que acontece en superficie. En este caso, vaguadas y vórtices en niveles medios altos dejaron jugar su papel a los fenómenos de mesoescala que acontecían a nivel local.

La presencia de una frontera en capas bajas o zona de convergencia generadas en el flanco este –sureste y sur del anticiclón de las Azores pudo favorecer la advección de aire marítimo y muy húmedo aumentando el grosor y la persistencia de las nubes que se generan por retención en un entorno de estabilidad neutral y que no pueden ascender por las crestas de las montañas. La eficiencia de estas nubes con topes no muy desarrollados y de tipo cálida, de escasa altura pero altamente efectivas se deja notar en los registros de 24 h o periodos menores, con ausencia de rayos.

Los datos de teledetección no son capaces de detectar dichas precipitaciones, ni los modelos globales o regionales de escala no apropiada. Sólo los modelos de muy alta resolución y de mesoescala pueden dar señal de dichas precipitaciones si están convenientemente inicializados con una alta cantidad y calidad de de datos de superficie, que hoy en día son muy deficitarios en la zona y áreas colindantes marítimas.

Queda mucho por aprender todavía de estas situaciones. Aquí se ha tratado de ponerlas de manifiesto y dar algunas pinceladas de su formación y génesis.

Agradecimientos. A todos los aficionados españoles que comparten la ilusión, sus datos y su tiempo en sus esfuerzos para entender los procesos de la temperie.

Referencias

Esta entrada se publicó en Reportajes en 13 Feb 2013 por Francisco Martín León

No te pierdas la última hora de Meteored y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS

+ Seguir a Meteored