¿Cómo será el verano -climatológico- en España?

La primavera climatológica se despide en España con temperaturas elevadas y ausencia de precipitaciones. En pocas horas, arranca el verano. ¿Cómo será según las previsiones oficiales? ¿Dónde hará más calor? Te lo contamos aquí.

Samuel Biener Samuel Biener 30 May 2019 - 09:53 UTC
Las playas, piscinas y ríos suelen ser algunos de los sitios más concurridos durante el verano, la estación cálida y seca por excelencia.

Dejamos atrás una primavera que, a nivel meteorológico, ha sido muy variopinta en nuestro país: altas temperaturas, fuertes rachas de viento, nieve y no podemos olvidar el gran temporal de levante que afectó al litoral mediterráneo en Semana Santa. El día 1 de junio comienza el verano climatológico, amado por unos, odiado por otros.

En Climatología las estaciones se dividen en función de los datos, principalmente valores medios de temperatura y de precipitación. Así, el verano climatológico abarca los meses de junio, julio y agosto, que son los más cálidos y secos. Aunque como veremos más adelante, hay que tener cuidado con generalizar en las previsiones en un espacio tan singular como el solar ibérico.

¿Cómo será el verano? Calor seguro que hará en gran parte de la Península Ibérica (no esperamos que nieve en el valle del Guadalquivir en plena canícula) pero, debido a su compleja orografía y dependiendo del viento y de las masas de aires que nos visiten, en unas zonas hará más calor y en otras menos, al igual que sucede con las precipitaciones.

Las previsiones de la NOAA y del ECMWF difieren bastante. En cuanto a las temperaturas, el organismo europeo prevé un verano más cálido de lo habitual en casi toda la Península Ibérica, especialmente en el interior. La NOAA traslada las anomalías positivas al extremo norte, oeste y litoral mediterráneo, mientras que las temperaturas rondarían la media en la Meseta.

¿En verano puede llover?

En lo que respecta a las precipitaciones, los americanos prevén un verano más húmedo de lo habitual en la mitad norte y en el interior de la mitad oriental, mientras que el organismo europeo prevé todo lo contrario: precipitaciones por debajo del promedio en la mitad norte y rondando la media en el sur, donde llueve muy poco o nada en verano. Así es complicado hacer una previsión, ¿verdad?

No hay que olvidar que en esta época las precipitaciones suelen ser de carácter convectivo (tormentas), de carácter muy irregular y local, por lo que se producen diferencias muy importantes en los acumulados en distancias muy cortas. Una simple tormenta puede marcar la diferencia para que el verano pueda ser considerado húmedo o seco. Y esto no se puede prever con las predicciones estacionales.

Por ejemplo, en algunas zonas de los Pirineos y del Sistema Ibérico el verano suele ser bastante lluvioso gracias a las tormentas. Y a finales de agosto, no suelen fallar los aguaceros intensos y localizados en el litoral mediterráneo. Por tanto, aunque se relaciona el verano con calor y estabilidad, como se ha visto los matices que nadie menciona son importantes.

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