Una epidemióloga de la Universidad de Vanderbilt aclara cómo afecta el cambio de hora a nuestro sueño
El ajuste del horario de primavera altera el sueño y el ritmo biológico, aumentando la tensión en el corazón. Descubra cómo esta hora perdida puede afectar su bienestar a largo plazo.

Cada año, millones de personas modifican sus relojes para aprovechar más la luz natural. Aunque parezca un detalle trivial, ese movimiento puede provocar desajustes internos significativos. La reducción del sueño y las alteraciones del ritmo circadiano generan cansancio, cambios hormonales y un esfuerzo extra para el corazón, que trabaja más cuando no descansamos bien.
Los primeros días son los más evidentes: la somnolencia se siente antes, la concentración disminuye y la irritabilidad aumenta. Sin embargo, los efectos acumulativos son los que realmente preocupan. “Cuando dormimos, nuestro corazón puede descansar y entrar en un modo de restauración donde se repara a sí mismo”, recuerda en National Geographic Kelsie Full, epidemióloga en el Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt, en Nashville, Tennessee. Interrumpir este descanso de manera constante puede aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Ritmo circadiano y corazón: cómo la luz cambia tu cuerpo
El reloj biológico de 24 horas coordina funciones esenciales en nuestro cuerpo: presión sanguínea, hormonas y temperatura. Cambiar la hora de vigilia desajusta esta sincronía, sobre todo cuando la luz natural deja de coincidir con los horarios de descanso. Esa desalineación provoca aumento de las hormonas del estrés, inflamación y una presión arterial elevada, ejerciendo presión directa sobre el corazón.
¿CUÁNTO TIEMPO TARDA EL CUERPO A ADAPTARSE AL CAMBIO DE HORA?
— Antelm Pujol, MD PhD (@AntelmPujol) October 26, 2025
El reloj circadiano se ajusta lentamente: alrededor de 20 minutos por día, por eso el cuerpo necesita de 3 a 5 días para sincronizarse completamente.
Personas con trabajos a turnos o guardias tardarían hasta 10 pic.twitter.com/fBWmetBLDD
Aunque no todos los estudios muestran un aumento inmediato de infartos tras el cambio de hora, los riesgos a largo plazo son claros. Dormir menos de seis horas diarias se asocia con mayor probabilidad de arritmias y complicaciones cardíacas. Mantener una rutina de sueño constante y suficiente se convierte en un factor clave para proteger la salud cardiovascular durante el horario de verano.
Pero la irregularidad no sólo afecta al corazón. Puede contribuir al sobrepeso, a la apnea del sueño y a problemas metabólicos. Estudios recientes demuestran que los ritmos cardíacos irregulares, como la fibrilación auricular, se vinculan a patrones de sueño inconsistentes, aumentando el riesgo silencioso de problemas graves que no se manifiestan de inmediato.
Adultos y el impacto acumulativo del horario de verano
El cambio de hora marca el inicio de un período prolongado en el que el cuerpo se mantiene fuera de sincronización con su reloj interno. Aunque la sensación de cansancio inicial desaparece en pocos días, el corazón sigue expuesto a un estrés constante, elevando la probabilidad de infartos, accidentes cerebrovasculares y otras complicaciones.

Los adultos mayores de 35 años son particularmente vulnerables. Aquellos que modifican su hora de dormir más de una hora cada noche incrementan entre un 30% y 50% el riesgo de enfermedades cardíacas y metabólicas asociadas. La falta de sueño constante y los horarios irregulares potencian los efectos negativos sobre el sistema cardiovascular, incluso en personas sin factores de riesgo previos.
El peligro real está en la constancia de la desalineación. Mantener un descanso mínimo de siete horas y horarios estables ayuda a reducir la inflamación, hipertensión y arritmias silenciosas. Perder una hora de sueño puede parecer inofensivo, pero sus efectos se acumulan con el tiempo y afectan directamente la capacidad del corazón para recuperarse y mantenerse saludable.
Cómo proteger tu corazón durante los meses de luz extra
Si notas problemas para dormir con el cambio de hora, existen medidas efectivas. Acostarte gradualmente antes del ajuste, mantener un dormitorio oscuro y fresco, limitar pantallas y cuidar la alimentación favorecen la sincronía del ritmo circadiano y la presión arterial. La actividad física regular también ayuda a estabilizar los ciclos de descanso y proteger al corazón.
“Muchos estadounidenses tienen problemas para dormir”, dice la doctora Full. “Es normal afrontar dificultades de vez en cuando, pero si notas que tienes problemas de sueño, ya sea por el horario de verano o durante esos ocho meses, existen especialistas en sueño que pueden ayudarte, y es muy recomendable acudir a ellos”. Consultar a los profesionales permite evitar complicaciones y mejorar la recuperación cardíaca.
El Ritmo Circadiano y las respuestas fisiológicas ️
— Alex De La Vega (@AlexdelavegaPF) September 10, 2024
By Luka Svilar pic.twitter.com/BlJjPRXznq
En conclusión, no hay que relativizar el cambio de hora. Sus efectos sobre el sueño y la regulación cardiovascular son acumulativos y silenciosos. Adoptar hábitos de sueño consistentes y prestar atención a las señales del cuerpo es fundamental para mantener el corazón sano durante los meses de más luz solar.
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