Las 5 cosas que debes saber del tiempo de esta semana

Algo comienza a cambiar en la atmósfera en nuestras latitudes: el anticiclón de bloqueo se trasladará hacia el este a mediados de semana y esto podría tener consecuencias en el tiempo.

Cantalpino
Cielo azul y suelo recubierto de escarcha esta mañana en Cantalpìno, Salamanca. Foto de Ana María.

1.- Desplazamiento del anticiclón hacia el este. Borrascas y frentes por el oeste

El pertinaz anticiclón que en todos los niveles impide el paso de borrascas hacia España tenderá desplazarse hacia el este, ocupando zonas del centro de Europa y el Mediterráneo Central a partir de mañana y el miércoles. Esto podría permitir la llegada por el oeste de borrascas y frentes que, inicialmente, afectarían al extremo noroeste y Canarias. Las nubes y las lluvias podrían tener el paso más franco a partir del fin de semana afectando, así, con más decisión a Canarias, noroeste de la Península y otras zonas atlánticas.

2.- La sequía persistirá

Se esperan precipitaciones a partir del miércoles en Galicia, Asturias y el noroeste de Castilla y León que, llegado el fin de semana, se podrían extender a otras zonas de la fachada atlántica. Como consecuencia de lo comentado, las precipitaciones también afectarán a Canarias en su parte más occidental, así como a algunas zonas del oeste peninsular, quedando el este y Baleares ajenos a este episodio de llegada de masas de aire atlánticas.

La incertidumbre sobre el desembarco de las lluvias al final de la semana (24-26 de noviembre) es muy alta, aunque con cierto grado de probabilidad en Canarias occidental y noroeste peninsular. En principio las cantidades previstas serían algo paliativas en dichas zonas respecto al alivio parcial de la sequía, pero nada más.

El desplazamiento del anticiclón de bloqueo hacia el Mediterráneo y Europa Central permitiría, a mediados de semana, abrir una “tímida puerta” a la llegada de vientos de componentes sur, cálidos y algo húmedos, asociados a borrascas y frentes de origen atlántico. Modelo ECMWF/CEPPM.

3.- Persistencia de heladas en zonas despejadas del interior

La presencia de cielos despejados y situación anticiclónica durante la primera parte de la semana harán que las temperaturas nocturnas sean frías y las heladas se extiendan por amplias zonas de montaña y mesetas. En la segunda parte de la semana hay una posible tendencia al aumento de la nubosidad y del viento del sur que harán que las heladas tiendan a suavizarse en el oeste (o incluso desaparezcan), mientras que persistirán en el este donde las había anteriormente.

4.- Contraste térmico día – noche

El contraste térmico día–noche persistirá durante la semana, especialmente en las zonas despejadas y con heladas nocturnas. Este hecho se producirá especialmente en los primeros días. A medida que la nubosidad gane terreno y el flujo del sur en capas bajas se imponga estos contrastes irán suavizándose. Este viento traerá temperaturas más suaves y elevará las temperaturas en el norte. En conjunto, los registros estarán por encima de lo normal en España

Ídem que el caso anterior pero para el campo de precipitación, coloreado, nubosidad en gris, presión en superficie para el jueves 23 nov. 2017 a las 12 UTC, según el modelo determinista de alta resolución del ECMWF/CEPPM.

5.- Viento del sur: protagonista en la segunda parte de la semana

El viento de levante en el Estrecho y la tramontana en el Mediterráneo irán disminuyendo para dar paso a vientos débiles en la primera parte de la semana y girar a componente sur en la segunda mitad, con viento intenso en zonas medias-altas de Canarias.

Las condiciones de estabilidad y ausencia de vientos darán lugar en la primera parte de la semana a nieblas en el interior y episodios de contaminación en las grandes ciudades, especialmente en Madrid, Barcelona y Valladolid.

En resumen, una semana donde las temperaturas estarán por encima de lo normal, con una retirada hacia el este del anticiclón de bloqueo que permitirá la posible llegada de borrascas, frentes y algunas precipitaciones, primero en Galicia y Canarias a mediados de semana, y posiblemente al oeste de la Península para el final pero con alta incertidumbre.      

Este tipo de cambio de tiempo suele ser no bien “manejado” por los modelos numéricos a partir del cuarto día, de aquí que la incertidumbre en las predicciones, y por tanto de las precipitaciones  sean altas. Pero algo está cambiando en la atmósfera sobre nuestras latitudes. Suerte y no perdamos la esperanza aunque la sequía se aferre a la seca piel de toro.