Monstruo, ‘bomba’ meteorológica y calor de récord

Del monstruo meteorológico hemos pasado a la 'bomba', ¿qué está pasando en el cielo? Os contamos cómo influirá la borrasca Julia en el tiempo de los próximos días. Hará calor.

Juan José Villena Juan José Villena 20 Feb 2019 - 15:42 UTC
Julia
La borrasca Julia a la izquierda, vía EUMETSAT. A la derecha sus efectos: máximas cercanas a 25 ºC.

En las últimas jornadas el ámbito meteorológico está presentando conceptos muy raros. Seguro que, para muchos, más propios de las películas de acción. Del ‘monstruo’ hemos pasado a la ‘bomba’ en cuestión de horas. El primero en los últimos días ha hecho referencia al anticiclón que se ha asentado en el oeste de Europa. La presión se ha aupado hasta valores de 1020 y 1030 hectopascales (HPa) provocando la presencia de grandes claros, viento en calma, heladas matutinas y calor en las horas centrales. La extensión de las altas presiones suscitaba más bien adjetivos como gigante, coloso... ‘Monstruo’ ha sido pasto de titulares poco apropiados.

Las muchas horas de sol que ha dejado el anticiclón, unido a la llegada de una masa de aire templada, de origen tropical, han derivado en temperaturas extraordinarias en amplias zonas de Alemania o Francia. En el alemán valle del Rin y en la Aquitania francesa el mercurio esta semana ha superado la marca de 20ºC. Algo insólito en febrero. El lunes Meteo France refrendaba la gesta en Twitter. El observatorio de Clemont Ferrand, una ciudad del centro de Francia, a partir del día 14 sumó cuatro días consecutivos con más de 19 ºC. Nunca antes había pasado. Ahora los modelos de predicción anticipan registros muy similares para el viernes y sábado.

La borrasca Julia, una ‘bomba’ de calor

En las últimas horas una borrasca se ha profundizado rápidamente en medio del Atlántico Norte. Afortunadamente, lejos de cualquier isla o continente. Aún así, se está dejando notar en Azores y revolverá el mar en la costa gallega, por eso el Instituto Portugués de Mar y Atmósfera la bautizó hace un par de días como Julia. Pues bien, Julia en menos de 24 horas ha perdido más de 30 HPa, un proceso conocido como ciclogénesis explosiva, o bombogénesis, de ahí la nomenclatura de ‘bomba’.

Esta profundización ha derivado en rachas de viento cercanas a los 140 kilómetros por hora, que están levantando olas de hasta 14 metros, según el modelo ECMWF. En las próximas horas continuará fondeando el Atlántico con la misma virulencia rumbo al oeste de Islandia. Nuestro país y el resto de Europa Occidental han quedado en el flanco este de Julia. Lejos, pero no lo suficiente para evitar el envite de aire tropical que está provocando el viento de componente sur. Aquí se dejará notar con temperaturas máximas poco habituales, por calurosas, y polvo en suspensión.

El mercurio irá ascendiendo paulatinamente. El viernes ciudades como Sevilla, Córdoba, Badajoz o Bilbao se plantarán llegado el mediodía en la marca de 23 o 24 ºC. El sábado continuará por los mismos derroteros, con máximas de 24 ºC en Zaragoza y 20 ºC en Madrid o Valencia. En la jornada dominical refrescará a orillas del Mediterráneo pero la depresión del Guadalquivir se enfilará hasta los 25 ºC. El índice de extrañeza (EFI) de la Agencia Estatal de Meteorología no engaña: las temperaturas serán muy poco habituales en España, Gran Bretaña, Islandia y Escandinavia. Huele a primavera.

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