StoreWindows10

La excepcional convección de la Ibérica Turolense

Durante años, hemos observado cómo a lo largo del verano, bastantes días la convección de la península se circunscribe exclusivamente a zonas de la Ibérica de Teruel. ¿Por qué pasa esto?

Pedro Gavidia Pedro Gavidia 21 Ago 2018 - 07:49 UTC
Sistema Ibérico
Disposición del Sistema Ibérico turolense, una fábrica de cumulonimbos.

Evidentemente, otros días la convección se desarrolla de forma más general, abarcando muchas zonas... pero el Sistema Ibérico oriental a veces presenta tormentas casi 'imposibles'. Entre las características que distinguen a esta zona, en primer lugar destaca la topografía de la provincia de Teruel, con un 70% de la superficie por encima de 1.000 metros sobre el nivel del mar y con altitudes máximas de 2.020 metros siendo condiciones muy favorables para el disparo de la convección.

En segundo lugar, la proximidad al mar: sierras muy montañosas se encuentran a menos de 60 km de la costa. La fuerte insolación que sufre la península ibérica en verano hace que se establezca una potente baja térmica en su interior. Esta configuración del campo de presiones en superficie induce flujos de S y SE en nuestra zona.

La persistencia de esta situación estival produce un efecto monzónico que refuerza los levantes que fluyen al sur de Mallorca y llegan a las costas del levante peninsular, tras circular sobre las aguas más cálidas del Mediterráneo Occidental. El efecto principal va a ser una transferencia de calor latente que remonta las laderas de las montañas y alcanza nuestra zona de convección.

Convección en el Nordeste Peninsular: 6 de agosto de 2004

Aquel día el Sistema Ibérico turolense estalló en tormentas con una situación de ambiente relativamente estable: península con baja térmica e inhibición de la nubosidad de evolución en zonas bajas.

Sólo se formó una célula convectiva, y una segunda menor tras de ella, corriente arriba del flujo en niveles medios. Esta situación provocó lluvias intensas locales de hasta 120mm en algunos puntos según la acumulación radar y de 42,5mm recogidos en la estación termo-pluviométrica de Mas de las Matas.

Las condiciones meteorológicas mínimas para que este tipo de convección se produzca en verano en esa zona y no en otras son aproximadamente:

  • Vaguada abierta en el campo de geopotenciales (nivel de 500mb) con eje situado en el oeste de la península.
  • Temperaturas de -9 ºC en el nivel de 500hpa.
  • Fuerte insolación.
  • Flujo débil de S y SE en niveles bajos inducido por la baja térmica peninsular.

En un análisis básico de la situación general de ese día vemos: la baja térmica peninsular y el flujo que induce en superficie, vaguada muy débil en 500hpa (unos 5500 metros de altitud) con eje en Galicia y con temperaturas de -10ºC.

Cuando analizamos los diversos campos meteorológicos, la diferencia más significativa respecto a otras zonas es la distribución del campo de humedad con un máximo sobre la zona en 1.000hpa y otro máximo en 850hpa (unos 1500 metros) situado ligeramente al sur, que se advecta sobre la zona de convección.

Perspectiva de la Sierra de Javalambre, una de las más generadoras de fenómenos tormentosos de toda España.

Esto último, unido a la convergencia orográfica, hace que la convección se dispare, se desarrolle y se mantenga estacionaria en esa zona exclusivamente. Cuando analizamos las líneas de corriente, tanto en 1.000 como en 850hpa, se confirma que en verano el flujo de levante del sur de Baleares llega hasta nuestra zona de estudio. El hecho de que exista ese máximo de humedad sobre la zona a esos niveles y no en la costa junto al mar, se debe a que el aire, que absorbe mucha humedad en superficie, al llegar a nuestra zona se ve obligado a remontar las laderas e inyecta esa humedad en los niveles de 1.000 y 850hpa, que están cercanos al suelo dada la altitud del terreno.

Publicidad