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¿Por qué las águilas vuelan en círculos en verano?

Es sorprendente observar en verano cómo grandes aves planean sin mover sus alas. Lo hacen, además, dibujando círculos en el aire sobre el mismo lugar. ¿Por qué lo hacen? El sol tiene mucho que ver.

Marc Redondo Marc Redondo 16 Jul 2018 - 07:23 UTC
Águila planeando
Las águilas aprovechan las térmicas para ahorrar energía.

Cuando vemos un pájaro dando vueltas en el cielo rápidamente pensamos que ha encontrado una presa en tierra y que la va a atacar en breve, pero en realidad no es así. Suelen hacerlo aves de gran tamaño como águilas o halcones y se observa sobre todo en verano. Dan vueltas y más vueltas sin necesidad de mover las alas.

En lugar de volar en línea recta, describen este movimiento circular porque han encontrado una pequeña corriente de aire vertical que les permite permanecer a la misma altura, y a veces, incluso subir más alto sin necesidad de gastar energía. Estas corrientes de aire ascendentes se denominan térmicas. Las térmicas son aprovechadas por las aves rapaces para poder estar en el aire mientras encuentran comida, o para recuperar altura tanto si están habitando en la zona o bien en pleno proceso de migración.

Térmicas, las corrientes del calor

Cuando estamos en la época en la que las temperaturas empiezan a ser altas, el sol calienta el suelo, y el suelo hace lo mismo con el aire que tiene justo encima, calentándolo por convección. El aire caliente es menos denso que el frío y tiende a subir, creando corrientes de aire ascendentes. Pero esto no es suficiente para que se forme una térmica.

Si el suelo fuera todo igual, pongamos por caso, cubierto de hierba, apenas se notarían estas corrientes. Si la monotonía del terreno se rompe con un elemento que pueda generar más calor, como por ejemplo, un trozo de tierra sin cultivar, encima de ese lugar sí se crearía una corriente vertical más fuerte.

Así, se necesita un elemento en tierra que rompa con la uniformidad térmica, es decir, la manera en la que el suelo emite el calor que absorbe del sol. Encontrarlas puede ser cuestión de vida o muerte, tanto para las aves como para los pilotos de aviones sin motor.

Las térmicas, vida o muerte para aviones sin motor o planeadores

Los planeadores son aviones que vuelan sin motor. La forma más habitual de despegar es gracias a una avioneta que los remolca hasta cierta altura y los suelta. Volar sin propulsión hace que sea vital, por encima de todo, mantener cierta altura, tanto para poder disfrutar del vuelo como para llegar al aeropuerto. Encontrar las térmicas se convierte en el principal objetivo.

Planeador
Un avión planeador necesita encontrar térmicas para permanecer en el aire.

Pero las térmicas son invisibles ya que el aire también lo es. Afortunadamente los pilotos de este tipo de aviones se acaban convirtiendo en auténticos expertos del comportamiento del aire. Conocen muy bien las pistas que da el aire para saber dónde tendrán la ayuda de una térmica para ganar altura.

Si observan un pequeño cúmulo, es decir, una pequeña nube en el cielo, sabrán que ahí el aire asciende, precisamente lo que ha provocado la condensación y la formación de la nube. Un trozo sin cultivar en el suelo, una carretera asfaltada o una gran casa, también pueden ser focos de una térmica. De la misma forma que la aparición de remolinos de polvo o tolvaneras en tierra. Querrá decir que el aire está tan caliente que asciende y forma estos fenómenos tan curiosos.

Una pesadilla para las avionetas

Mientras que en un vuelo sin motor, dando vueltas sobre una térmica, podemos disfrutar de un buen vuelo y de tener energía extra para volar más tiempo, en un vuelo en línea recta las térmicas suelen producir grandes dolores de cabeza a los pilotos.

Las avionetas sufren cada vez que pasan entre dos zonas de aire con diferentes temperaturas ya que la densidad de aire es distinta, y en consecuencia,la sustentación que dan las alas también. Por ejemplo, uno de los momentos más críticos del vuelo en avioneta es el aterrizaje. Habitualmente suele haber una carretera antes del aeropuerto. El piloto sabrá que encima de la carretera habrá aire más caliente y ahí el avión se levantará, convirtiendo la maniobra de aterrizaje en algo muy complicado.

Las térmicas no afectan al vuelo en crucero de los vuelos comerciales ya que solo se forman cerca de la superficie. A medida que el aire asciende cientos de metros se va enfriando y dejan de tener efecto. Solo notan ligeramente su efecto cuando están cerca del aeropuerto.

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