¿Por qué la nieve es blanca?

Todos estamos acostumbrados a ver la nieve de color blanco, pero pocos se preguntan por qué es así, si está formada solo por agua y el agua es transparente. ¿Qué lo provoca?

Nieve
La nieve es de color blanco a pesar de estar compuesta solo por agua.

Estamos ya en las semanas más frías de todo el año, y si las previsiones se confirman, veremos nevar en cotas muy bajas. Sin duda, la nieve es uno de los meteoros más bonitos que existen. Su lenta y silenciosa caída la convierten en todo un atractivo para los más pequeños, pero también para mayores.

La llegada de la nieve se hace evidente por dejar el suelo teñido de blanco. Damos por supuesto que la nieve es blanca, pero cuando pensamos que está formada por agua, y el agua es transparente, la cosa ya deja de encajar. ¿Qué convierte el agua transparente en blanca en la nieve?

La composición de la luz, clave

A pesar de que veamos el sol de color amarillo, y así lo solemos representar en nuestros dibujos, la luz que nos manda es blanca. El color amarillo se produce por la distorsión que produce la atmósfera. Los astronautas que están en el espacio observan el sol de color blanco.

Esta luz que recibimos de nuestra estrella es la suma de todos los colores del espectro visible, cuyo resultado es el blanco. Es justo al revés de lo que ocurre con la pintura. Si mezclamos todos los colores que tenemos en casa, obtendríamos el negro.

El copo de nieve presenta una figura peculiar. La nieve que cae, en realidad, lo hace en forma de grupos enormes de copos. Entre estos copos queda atrapado el aire. Cuando la luz del sol incide en cada uno de ellos, sufre cambios de medio, pasando de aire a hielo y de hielo a aire. Puede hacerlo de forma repetida. Una parte también sale reflejada en la misma superficie del copo.

El concepto clave es comprender que toda la luz que incide en los copos, vuelve a salir rebotada hacia todas las direcciones. No hay ninguna parte de la luz que se absorba. Así que de la misma manera que llega la luz, de color blanco, sale del copo con las mismas características. Por este motivo la nieve es blanca.

Cuando la nieve se tiñe de otro color

La nieve siempre es de color blanco. Aún así, puede que en algunas fotografías la hayamos visto de otros colores. En España, estos últimos años, hemos visto estaciones de esquí teñidas de nieve con una tonalidad marrón.

El motivo no tenía nada que ver con la luz, sino con las partículas de polvo en suspensión que fueron arrastradas por el viento procedente del norte de África. Al precipitar, acompañaron a los copos de nieve, dejando la parte superficial de las pistas de esquí marrones.

Luego podemos encontrarnos con nieve de otros colores, pero la tonalidad la adquiere una vez ya en suelo. Es el caso de la nieve rosa, producida por unas bacterias del suelo que, al mezclarse con la nieve, la tiñen de ese color. O negra, si hay contaminación por carbón.