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¡El colapso de la AMOC podría traer una Niña permanente!

Un nuevo estudio publicado en Nature revela que si no se hace nada para frenar el cambio climático, la Circulación Austral del Océano Atlántico podría colapsar por completo. ¡Si esto ocurre, el planeta será inducido a un estado climático similar al generado por La Niña!

Circulación Meridional del Atlántico
La circulación meridional del Atlántico podría colapsar completamente debido al cambio climático. Imagen: NASA/Goddard Space Flight Center Scientific Visualization Studio.

El cambio climático está ralentizando una importante circulación oceánica que actúa en el océano Atlántico, la conocida como Circulación Meridional de Retorno del Atlántico (AMOC por sus siglas en inglés). Esta circulación se encarga de distribuir el calor entre la región tropical y las latitudes polares, y es sumamente importante para el equilibrio del clima mundial.

Un nuevo estudio publicado en Nature Climate Change, realizado por científicos del clima de Australia, explora cuáles serían los impactos y las consecuencias sobre el clima de la Tierra si este sistema de circulación oceánica del Atlántico colapsara por completo. Los investigadores descubrieron que el colapso de este sistema cambiaría el clima de la Tierra a un estado similar al generado por La Niña, la fase negativa del fenómeno del

Esto significa que si la circulación del sur se colapsa, el este de Australia sufriría más lluvias e inundaciones, mientras que el suroeste de Estados Unidos experimentaría episodios de sequía y temporadas de incendios forestales mucho peores, según el estudio. Episodios similares o incluso peores a los que se han registrado y se están registrando recientemente en estas regiones debido a La Niña que está activa desde 2020.

Los investigadores utilizaron un modelo global para analizar el escenario climático resultante de un colapso de esta circulación oceánica, aplicando una simulación de un deshielo masivo en el Atlántico Norte. Lo primero que detectaron los investigadores fue que, sin la circulación atlántica, se acumularía una enorme cantidad de calor al sur del ecuador.

Este exceso de calor sobre el Atlántico tropical alteraría la circulación zonal atmosférica, induciendo movimientos de subsidencia sobre el Pacífico tropical oriental. Estos movimientos, a su vez, reforzarían los vientos alisios, que empujarían las aguas cálidas hacia el oeste, provocando anomalías negativas de la temperatura superficial del mar sobre el Pacífico tropical central-oriental, configurando un estado de La Niña.

¿Qué es la Circulación Meridional de Retorno del Atlántico?

La Circulación Meridional de Retorno del Atlántico comprende un importante conjunto de corrientes oceánicas superficiales y profundas, responsables del transporte en superficie de aguas más cálidas y saladas hacia el norte y de un flujo hacia el sur de aguas más frías en profundidad. Estas "cintas transportadoras" oceánicas superficiales y profundas se conectan en las regiones de "vuelco" donde las corrientes se hunden o suben, cerrando esta gran célula de circulación oceánica.

Esta circulación transporta las aguas cálidas del Atlántico ecuatorial y meridional al Atlántico Norte. Este calor es captado por la atmósfera en latitudes más altas y favorece un clima más suave en algunas partes de Europa. Mientras que la otra rama de la célula de circulación transporta aguas más frías hacia el sur, permitiendo que los trópicos pierdan el exceso de calor. Por lo tanto, esta circulación oceánica desempeña un papel importante en el equilibrio del sistema climático.

Los registros climáticos que se remontan a más de 100.000 años revelan que esta circulación "desaparecía" o se ralentizaba enormemente durante las épocas glaciales. Sin embargo, desde el comienzo de la civilización humana, hace unos 5 mil años, la circulación meridional del Atlántico se ha mantenido relativamente estable. Excepto en los últimos años, en los que hemos visto indicios de que se está ralentizando. Pero... ¿por qué?

La fusión de los casquetes polares podría estar detrás de la ralentización de la circulación meridional del Atlántico en los últimos años.

Uno de los principales factores sería el derretimiento de los casquetes polares de Groenlandia y la Antártida, que vierten grandes cantidades de agua dulce en los océanos, lo que hace que el agua sea menos densa y reduce el hundimiento de las aguas densas en las regiones de "vuelco" en las altas latitudes.