Unos científicos de WWA: el cambio climático ha multiplicado por 20 el riesgo de sufrir incendios devastadores en España

Un estudio elaborado por el grupo internacional de científicos y científicas de World Weather Attribution (WWA) confirma los vínculos entre el cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos y los grandes incendios de este verano.

Los mega-incendios forestales están agravados por el cambio climático antropogénico según WWA
Los mega-incendios forestales están agravados por el cambio climático antropogénico según WWA

World Weather Attribution es una colaboración científica internacional que analiza y comunica la posible influencia del cambio climático en fenómenos meteorológicos extremos, como tormentas, precipitaciones extremas, olas de calor y sequías.

Ahora, un nuevo estudio demuestra que tanto las olas de calor de junio como la sequía que afecta actualmente a Europa fueron agravadas por el cambio climático antropogénico. En septiembre de 2025, WWA también determinó que el cambio climático había intensificado los incendios forestales ocurridos el año pasado en España y Portugal.


El cambio climático antropogénico hizo que las condiciones meteorológicas extremas que alimentaron los recientes incendios forestales fueran 20 veces más probables en el caso del centro de España y hasta dos veces en Francia.

Graves incendios forestales han arrasado zonas de Francia y España en las últimas semanas, y algunos fueron de los peores registrados en ambos países: en España 140.000 hectáreas ardieron solo en julio, en Francia asciende a 115.000 ha en lo que va de año, generando algunos su propio sistema meteorológico, que dificultó enormemente las labores de contención de las llamas.

Se han multiplicado por 20 las probabilidades de condiciones propicias para los incendios

A continuación, analizamos las principales conclusiones del estudio.

  • El cambio climático provocado por el ser humano ha multiplicado, como mínimo por 20, la probabilidad de que se den condiciones propicias para los incendios en el centro de España, y como mínimo por 2, en el suroeste de Francia. Los científicos señalan que se trata de estimaciones conservadoras.
  • Se prevé que se produzcan fenómenos de esta intensidad en el clima actual, una vez cada 6 años en el centro de España y una vez cada 20 años en el suroeste de Francia.
  • Los inviernos húmedos seguidos de primaveras secas se están convirtiendo en un factor clave del riesgo de incendios forestales en las regiones afectadas, porque contribuyen al crecimiento de la vegetación que después se seca y se convierte en combustible para los incendios.
  • Los efectos de los incendios fueron especialmente graves, exponiendo a un gran número de personas tanto a las llamas como a una extensa presencia de humo.

Cómo el cambio climático influye en las condiciones meteorológicas

Para evaluar si el cambio climático influyó en las condiciones meteorológicas propicias para los incendios, los investigadores utilizaron observaciones meteorológicas históricas, centrándose en el periodo de 7 días de riesgo extremo de incendio registrado en las zonas más afectadas de ambos países en julio de 2026.

Para comprender los cambios en el riesgo de incendios forestales extremos, compararon las condiciones meteorológicas de 2026 con las condiciones máximas registradas en veranos anteriores, del mes de junio al de agosto, durante un periodo comparable de siete días.

Posteriormente, analizaron las tendencias en los datos observados y compararon el clima actual con simulaciones de un clima pasado preindustrial. Las condiciones meteorológicas propicias para incendios se caracterizaron mediante el Índice de Severidad Diaria (DSR), permitiendo estimar en conjunto la gravedad probable de un incendio forestal en caso de que se produzca.

Los efectos no deseados de los incendios

Los científicos hacen hincapié que el cambio climático provocado por el ser humano no solo aumenta la probabilidad de incendios más extremos, sino también su sincronía que conlleva un costo real, ya que dificulta la cooperación y compartición de recursos de extinción precisamente cuando más se necesita.

Lo que estamos observando actualmente en Francia y España va mucho más allá de lo que cabría esperar a partir de episodios anteriores.
Lo que estamos observando actualmente en Francia y España va mucho más allá de lo que cabría esperar a partir de episodios anteriores.

Y advierten lo siguiente: “Hemos visto reiteradamente cómo el cambio climático intensifica las condiciones de calor, sequedad e inflamabilidad que favorecen enormemente los incendios forestales. Lo singular de este caso es que nos encontramos aún al inicio de la temporada y estos datos resultan sumamente alarmantes.”

Los incendios extremos en la interfaz urbano-forestal liberaron enormes cantidades de contaminantes atmosféricos, elevando los niveles máximos de partículas finas (PM2,5) hasta 20 veces por encima de lo que en Europa se considera calidad del aire aceptable, e incluso se percibió una calidad del aire extremadamente deficiente a 400 km.

Según declaran, cada fracción de grado de calentamiento nos empuja hacia un territorio desconocido, y estos incendios muestran cómo es ese riesgo. Los estudios de la WWA demuestran que el clima de Europa está cambiando más rápido de lo que los gobiernos se adaptan, agravando la sequía en todo el continente y ahora otro desastre más impulsado por el mismo factor: la quema de combustibles fósiles.

Urgen medidas de adaptación y mitigación

A medida que se vuelven más frecuentes e intensas las condiciones que propician incendios forestales graves, calor extremo y sequía, debemos acelerar la implementación de medidas de prevención y adaptación ante los incendios, al mismo tiempo que intensificamos las inversiones en la capacidad de respuesta.

Los científicos alertan que si la humanidad sigue quemando cantidades ingentes de carbón, petróleo y gas seguirá sobrecalentando el planeta, agravando estas condiciones y haciendo que los mega-incendios sean más mortíferos y destructivos.

Las soluciones son claras: todos los países deben acelerar la transición de combustibles fósiles a energías renovables y proteger a la población frente a efectos del cambio climático cada vez más graves.

Los incendios forestales de gran magnitud y los consiguientes episodios de contaminación atmosférica afectan a una población duramente golpeada por varias semanas de olas de calor. Esta sucesión de riesgos climáticos acumulados durante este verano de 2026 debería servir de llamada de atención sobre los desafíos de adaptación que se avecinan y motivar una acción climática ambiciosa.

Referencia de la noticia

WWA. (2025). Extreme fire weather conditions in Spain and Portugal now common due to climate change.
WWA. (2026). Climate change increases likelihood of compounding drivers of severe wildfire conditions in France and Spain.