Récord de nacimientos de kākāpō en Nueva Zelanda: el histórico 'baby boom' que salva al loro no volador

El kākāpō es una de las aves más raras y amenazadas del mundo. Sin embargo, ahora hay motivos para la esperanza. En Nueva Zelanda, 90 polluelos han superado sus primeros años de vida.

El kākāpō está considerado el loro más pesado del mundo
El kākāpō está considerado el loro más pesado del mundo

Se trata de un éxito que difícilmente podría ser mayor para la conservación de las especies: en Nueva Zelanda, la población de kākāpō ha aumentado hasta alcanzar los 325 ejemplares. Así pues, hoy en día hay más ejemplares de estos extraordinarios loros de los que ha habido en los últimos 75 años. Es especialmente destacable el número de crías. Solo en la última temporada de cría, 90 polluelos han superado los primeros 150 días de vida y ahora se cuentan oficialmente como parte de la población.

Para los responsables del programa de conservación, se trata de un momento histórico. Y es que, hace tan solo unas décadas, el kākāpō se encontraba al borde de la extinción. Cuando se puso en marcha el programa de conservación en 1995, solo se conocían 51 ejemplares en todo el mundo. Desde entonces, su número se ha multiplicado por más de seis. La actual temporada de cría supone un hito especial: nunca antes se habían criado con éxito tantos polluelos de kākāpō en una sola temporada.

258 huevos, 106 pollitos y 90 polluelos supervivientes

Las cifras ponen de manifiesto lo excepcional que fue la pasada temporada de cría. Un total de 79 hembras de kākāpō pusieron 258 huevos en total. De esos huevos nacieron 106 polluelos. Finalmente, 90 polluelos alcanzaron los 150 días de edad.

Este límite de edad reviste una importancia especial para el programa de protección. A partir de ese momento, los animales se consideran independientes y se incorporan oficialmente a la población. Así pues, esta temporada récord no solo ha dado lugar al nacimiento de muchos nuevos kākāpō, sino que también ha aumentado el número total de ejemplares conocidos a 325.

A modo de comparación: en los primeros años del proyecto de conservación, el esfuerzo necesario para cada caso de cría exitosa fue enorme. Según los responsables, en aquella época se tardaba un total de 16 años en criar el mismo número de polluelos que ahora se crían con éxito en una sola temporada de cría.

Un loro muy especial

El kākāpō no solo es extraordinario por su rareza. Esta especie también se diferencia claramente de la mayoría de los demás loros. Con un peso de hasta cuatro kilogramos, el kākāpō está considerado el loro más pesado del mundo.

Sin embargo, este pájaro no puede volar. En su lugar, se desplaza a pie y es activo principalmente por la noche. Su aspecto y su modo de vida lo convierten en una especie de ave muy especial de Nueva Zelanda.

Un animal muy especial y poco común
Un animal muy especial y poco común

Antiguamente, el kākāpō estaba muy extendido en esa zona. Sin embargo, su población se redujo drásticamente tras la llegada de diversos depredadores a Nueva Zelanda. Sobre todo, los depredadores introducidos, como los gatos, las ratas y los armiños, se convirtieron en una amenaza existencial para estas aves incapaces de volar.

Dado que los kākāpō no pueden volar y son activos durante la noche, se encontraban especialmente indefensos ante este tipo de animales introducidos. La población acabó reduciéndose a tan solo unas pocas docenas de ejemplares.

¿Por qué han nacido tantos pollitos este año?

El actual auge de la natalidad no se debe únicamente al programa de protección. La alimentación de las aves desempeña un papel decisivo, y en este sentido destaca precisamente un árbol concreto: el rimu.

Los kākāpō no se reproducen todos los años. Su cría está estrechamente relacionada con la disponibilidad de alimento. Los frutos de los árboles autóctonos de rimu son especialmente importantes. Cuando estos dan una cantidad excepcional de frutos, las aves disponen de grandes cantidades de alimento. Es entonces cuando los kākāpō comienzan a reproducirse.

Ahora se daban de nuevo precisamente esas condiciones. Tras cuatro años de pausa, los árboles de rimu produjeron una cantidad especialmente abundante de frutos. La abundante oferta de alimento creó así las condiciones necesarias para una temporada de cría extraordinariamente exitosa.

Para la población de kākāpō, esto supone una gran suerte. Y es que, cuando hay alimento suficiente, no solo se ponen muchas más huevos, sino que también aumentan las posibilidades de que los polluelos recién nacidos superen los primeros meses de vida, que son especialmente críticos.

Un gran logro para la conservación de las especies

Por eso, estas cifras récord son mucho más que una buena noticia sobre aves raras. Demuestran lo que puede lograr la conservación de las especies a largo plazo. De una población de apenas 51 ejemplares en 1995, se ha pasado a contar con un grupo de 325 kākāpō.

A pesar de este éxito, la especie sigue siendo extremadamente rara. La población sigue siendo reducida y, por lo tanto, especialmente vulnerable a las enfermedades, los cambios medioambientales y otras amenazas. Por ello, cada temporada de cría exitosa puede suponer una importante contribución a la conservación a largo plazo del kākāpō.

No obstante, es probable que la temporada actual pase a la historia del programa de conservación como un capítulo excepcional. Las 90 crías, que ahora forman parte oficialmente de la población, suponen el mayor éxito en la reproducción desde que se pusieron en marcha las medidas. Para una especie de ave que, hace tan solo unas décadas, se encontraba prácticamente al borde de la extinción, se trata de un regreso notable.

Referencia de la noticia

Bild.de. (2026). Schwerster Papagei der Welt feiert Baby-Boom.